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Para propulsar vuestra motivación y resultados

Por Matt Weik

¿Así que queréis convertiros en unos grandes culturistas? O por lo menos estáis decididos a construir un físico musculoso de infarto.

Bienvenidos al club.

Seguid estos 10 pasos básicos y podréis propulsar vuestra motivación y resultados.

He aquí los 10 pasos básicos que os ayudarán a conseguir que vuestros progresos sean los mayores de vuestra vida y alcanzar vuestros sueños físicos.

1.Preguntaos por qué queréis entrenaros

Esta es la pregunta que tiene que ser contestada antes que nada. ¿Por qué queréis entrenaros? ¿Hay alguien que os urja a ello o lo queréis hacer por propia voluntad? Aseguraos de que os machacáis porque eso es exactamente lo que queréis y no porque alguien quiera que lo hagáis. Si no estáis comprometidos el 100% con el entrenamiento, formaréis parte de esa porción de alrededor del 50% de gente que deja de ejercitarse al cabo de seis meses de haber empezado un programa.

2.Educación

Leed acerca del acondicionamiento físico y el ejercicio. Coged algunas revistas y absorbed tantos conocimientos como podáis. Encontraréis artículos sobre distintos métodos de entrenamiento, dietas, consejos para motivaros, para seguir concentrados y mucho más. Tomad esa información y utilizadla cuando estéis diseñando vuestro programa de ejercicio y dieta.

Educaros acerca del fitness os proporcionará una mayor apreciación del trabajo duro que realizáis en el gimnasio.

Cuando os encontréis estancados o en una meseta, o carentes de motivación, siempre podréis extraer cosas positivas de esa lectura y volver a la senda correcta. También es importante aprender acerca del funcionamiento del cuerpo humano, después de todo ¿no deseáis saber qué pasa con vuestro cuerpo cuando os ejercitáis? Aprended cómo éste quema la grasa y qué ejercicios afectan a qué músculos.

3.Inscribíos en un gimnasio o comprad material de entrenamiento casero

Ahora que tenéis un plan en marcha, es el momento de decidir si queréis inscribiros en un gimnasio comercial o montar uno casero en vuestro hogar. Tener su propio gimnasio en casa es muy conveniente, pero al mismo tiempo mucha gente no progresa bien porque al estar en casa está pensando en un millón de otras cosas que tiene que hacer. Si decidís optar por esta opción, comenzad con el material básico y esencial, tal como mancuernas, una banca y un aparato cardiovascular.

Al inscribirse en un gimnasio comercial la gente ve como el dinero se descuenta cada mes de su cuenta y se siente obligada a ir, puesto que lo está pagando. En el lado negativo, si os apuntáis a un gimnasio que quede muy lejos de dónde vivís o trabajáis, entonces podéis pensar que no disponéis del suficiente tiempo para cumplir con el entrenamiento y con todas las otras obligaciones del día.

Si optáis por el gimnasio comercial procurad buscar uno que quede dentro de vuestro entorno y que disponga del material que queréis poder usar. Leed con atención la letra pequeña del contrato de admisión y todas las condiciones. Seguramente encontraréis pros y contras. Decidid la opción que tenga más probabilidades de haceros perseverar en el entrenamiento.

4.Anotad vuestros objetivos

Decidid qué queréis conseguir a corto y a largo plazo. Aseguraos de que cada objetivo sea accesible y mensurable. Vuestra meta a corto plazo debe conduciros a la de largo término. Por ejemplo, podéis fijaros la meta a largo plazo de perder 12 kilos de peso en seis meses. Vuestra meta a corto entonces deberá ser perder dos kilos al mes para lograrlo. Si anotáis todo no tendréis excusas para volveros perezosos. Contaréis con un documento en el que anotasteis vuestras intenciones y objetivos a alcanzar. Si abandonáis, será vuestra decisión y los que os estaréis saboteando. Cuando tengáis éxito (y lo conseguiréis), entonces sencillamente estableced un nuevo objetivo y comenzad otra vez el mismo proceso anotándolo y siguiéndolo paso a paso.

5.Estableced una rutina y los días de entrenamiento

Diseñad una rutina de trabajo y aseguraos de seguirla. Programad la sesión de ejercicio antes o después de trabajar, o incluso al mediodía. Sea el que sea el momento elegido, no os saltéis el entrenamiento a menos que surja un grave inconveniente. Si podéis, levantaros antes para entrenar y entonces por todos los medios no falléis esa sesión. Si no os importa perder parte del tiempo de la comida, o incluso saltaros el almuerzo, para incorporar una sesión de cardio o de pesas, hacedlo. Simplemente, encajad el entrenamiento en vuestra agenda diaria como mejor os convenga y anotad qué días queréis trabajar con pesas o hacer cardio y respetad ese horario.

En muy poco tiempo os acostumbraréis a esas sesiones y ya no necesitaréis anotarlas para recordarlas, serán parte cotidiana de vuestra vida.

6.Seleccionad lo que más os gusta hacer

Existen muchos estilos distintos de entrenar y lo mejor de todo es que proporcionan una gran variedad. Si no os gusta un método de entrenamiento, siempre tenéis otro para probar. Y cambiar las cosas con frecuencia no es nada malo, porque estimular los músculos de diferentes formas a cómo los estimulasteis en una sesión anterior puede ayudaros a romper el estancamiento. Si la cinta de andar no es lo vuestro, entonces salid a correr al parque, o en el bosque, si ejercitaros al aire libre es lo vuestro. ¿Os gustan los deportes? Coged a los amigos y disfrutad con un partido de fútbol o de baloncesto. La clave es utilizar las cosas con las que disfrutáis para obtener una ventaja en vuestras sesiones.

7.Cread un buen programa

Cread un buen programa de entrenamiento (o haced que un entrenador lo haga por vosotros) que incorpore vuestros objetivos y lo que queréis alcanzar. Aseguraos de que entrenáis cada grupo muscular de una a tres veces por semana en función de vuestros objetivos. De igual importancia es planificar los días de descanso en vuestra rutina para permitir la óptima recuperación de las sesiones, que por cierto no deberían exceder los 60 minutos de duración y ser fluidas. Disfrutad con el programa y si empezáis a sentiros cansados de seguir la misma rutina, entonces dad un cambio. Hablad con un entrenador y hacedle saber lo que os gusta hacer y lo que estáis buscando y dejad que éste use su experiencia para crear un programa a medida para vosotros.

8.Cread un plan de alimentación

Estableced un programa de nutrición. Observad que digo alimentación y no “dieta”. La gente desprecia la palabra dieta, así que no la usaremos aquí. No tenéis que ir a saco y limpiar todo lo que coméis normalmente durante todos los días. Si cambiáis sencillamente un par de cosas a un tiempo comprobaréis que no es tan difícil y que podéis sustituir alimentos que consumís por otros más saludables sin generar ansias por esos “malos” que habéis eliminado.

Si necesitáis algo de ayuda para encontrar las opciones saludables a los alimentos que estáis comiendo, consultad con un nutricionista diplomado y os podrá ayudar a educaros en ese sentido para que seáis capaces de realizar las elecciones más saludables.

9.Llevad un diario de entrenamiento

Esta es una de las mejores cosas que podéis hacer para sacar el máximo de vuestro entrenamiento. No solamente es una buena forma de recordar lo que hicisteis en la sesión anterior, sino que también supone una buena motivación mirar unas semanas atrás, o incluso meses, y ver cuánta fuerza habéis ganado en ese espacio de tiempo.

Afrontémoslo, con tantas cosas de qué ocuparse en nuestras vidas, no es posible recordarlo todo. El diario de entrenamiento es una apuesta segura de que todo está anotado en papel para que podáis revisarlo y analizarlo en cualquier punto. Un diario de entrenamiento os empuja a mejorar los pesos que habéis usado anteriormente. Y no sólo eso, sino que evita que retrocedáis y empecéis a usar cargas más ligeras de las que habíais empleado en la sesión anterior.

¡Así que tomad nota de todo lo que hacéis en el gimnasio!

10.Concedeos un premio cuando alcancéis vuestros objetivos

Esta es la parte de todos habéis estado esperando (a las chicas os encantará). ¡Premiaos! Si alcanzáis un objetivo salid y compraos una nueva ropa de entrenamiento, o bien comprad algo que os guste como un CD de música o un DVD, algo que podáis usar y que os motive a seguir en el buen camino. Entrenasteis muy duro y os adheristeis a vuestra rutina y ahora es el momento de disfrutar y de hacer algo por vosotros (aparte de modificar vuestro cuerpo y mejorar la salud).

Y sobre todo, dejad que vean vuestro nuevo cuerpo. Habéis trabajado muy duro como para mantener cubierta y escondida vuestra obra. Mostrad al mundo vuestros logros y estad orgullosos de lo que habéis alcanzado.