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Y 12 A INCORPORAR A LA DIETA PARA ERRADICAR LA GRASA Y ACENTUAR LA DEFINICIÓN MUSCULAR

Por Warren Sicloces

A pesar de la controversia que rodea a los programas y sistemas de entrenamiento, hay algo en lo que todos los expertos coinciden: la dieta es el factor más determinante para lograr un físico impresionante.
Y es cierto, tanto sea para ganar como para perder peso los gurús del fitness y del culturismo aseguran que es más relevante lo qué comes que el ejercicio que haces.
Sin embargo, con la aparición constante de nuevos alimentos y con la tecnología que la industria alimentaria utiliza no es tan fácil discernir qué comer y qué evitar.
Vamos a repasar una docena de cosas de las que más vale que os apartéis, así como otras que debierais incluir en la dieta para libraros de una vez por todas de esa capa de grasa que tanto os afea e impide lucir esos músculos por los que os entrenáis con ardor.

Aunque parezca mentira todavía hay mucha gente que a pesar de estar involucrada en el fitness, o que lleva entrenándose muchos años, comete graves errores cuando se trata de alimentarse. Y lo peor de todo es que están convencidos de que su régimen alimenticio es perfecto. Esto es muy grave porque no toman conciencia de que existe un problema en ese apartado y por consiguiente no hacen nada para solucionarlo. Peor todavía, como no conciben que haya algo que no funcione en su forma de alimentarse buscarán en su rutina los posibles fallos, harán cambios constantes y acabarán frustrados porque no serán capaces de alcanzar ese cuerpo definido y duro por el que tanto se esfuerzan.
Sí, aparentemente cualquiera con un mínimo de información y experiencia sabe perfectamente qué tipo de alimentos debe comer y cuáles ha de evitar. Ni que decir tiene que es de dominio público que en la dieta perfecta no tienen cabida las grasas, los dulces y productos de bollería, las conservas ni salsas grasientas o mantequillas, el pan blanco o los embutidos, pero en una época en la que constantemente están apareciendo nuevos productos alimenticios desarrollados bajo la etiqueta de light o ‘sin grasa’ hay que ser muy entendido para desechar todo lo que no conviene, aunque no lo parezca.
Así que vamos a dar un repaso a una docena de alimentos muy populares y que sin duda forman parte de la dieta de muchos que jurarán que la suya es impecable y perfecta, cuando no es así.

1 Panes integrales

Está claro que para adelgazar hay que evitar el pan blanco, pero el integral es bueno porque todos hemos oído cientos de veces que la fibra es beneficiosa y por consiguiente los panes integrales se pueden comer con tranquilidad, por eso algunos se ponen hasta el ‘culo’ de pan integral.
Lamento deciros que el pan integral comercial es prácticamente igual de mezquino que el blanco, porque en realidad no está confeccionado con grano integro, sino que simplemente los fabricantes utilizan el ardíd comercial de echar algo de cascarilla de trigo a la masa final para darle ese aspecto cobrizo de integral.
En realidad se fabrica muy poco pan integral de verdad. Existen unas pocas variedades de centeno y de mijo, que se presentan como pan de molde, en rodajas, de color bastante obscuro y donde se aprecia perfectamente el gramo entero.
Este es el verdadero pan integral que podéis comer, pero que por su extremada densidad difícilmente consumiréis más de una rodaja. Su sabor fuerte tampoco lo convierte en un placer gastronómico.
Así que, de pan integral convencional nada de nada.

2 Cereales

Ya sé que habéis leído y oído cientos de veces que es importante empezar el día con una buena dosis de hidratos de carbono, por eso os zampáis dos tazones en el desayuno. Sin embargo, no todos los cereales son iguales y la mayoría de los comerciales son poco menos que nefastos. Así es, este tipo de cereales ha sido tan procesado y alterado que ha perdido casi toda la fibra y vitaminas originales, acabando como un conglomerado de azúcares rápidos de un elevado índice glucémico. Eso significa que os producirán una súbita elevación de los niveles de insulina, lo cual además de causar altibajos en la energía acentuará la deposición de grasa corporal.
Sí, es cierto que tienen muy poca grasa, pero leed atentamente el envase porque rozarán el 80% de hidratos, pero éstos son prácticamente en la mitad azúcares simples. Recurrid a la avena tal cual, es desde luego más sosa, pero infinitamente mejor para la salud y vuestra definición.

3 Carnes frías y embutidas

De acuerdo, las proteínas constituyen los bloques estructurales para los músculos y la carne es la mejor fuente proteínica, pero las carnes embutidas y conservadas frías no son tan buenas como parecen.
De entrada han de pasar varios procesos para adecuarlas para que aguanten varios meses después de su preparación, eso significa alteraciones tan drásticas que sus aminoácidos se vuelven muy poco asimilables, por lo que su valor biológico cae ostensiblemente.
Además de los conservantes y nitratos que llevan este tipo de carnes suelen también estar cargadas de grasa y de sodio.
¿Qué os iba de perlas para esas pequeñas comidas fuera de casa?
No os preocupéis, haced una pechuga a la plancha y cortarla a trocitos, o llevaos varias claras de huevo hervidas.

4 Zumos naturales

Nada más delicioso que un zumo recién exprimido y además repleto de todas las vitaminas de la fruta. No quiero ser aguafiesta, pero también contiene fructosa en cantidades industriales, un azúcar simple que se convierte con extrema facilidad en tejido adiposo.
Cuando uno pretende desprenderse de la grasa corporal tiene que evitar a toda costa los hidratos simples provengan de donde provengan.

5 Sucedáneos de la grasa, o grasas vegetales

Estos están entre los peores de todos y lo que pocos saben es que son más nefastos que aquellos a los que pretenden sustituir.
El problema proviene de las alteraciones a que son sometidos, especialmente las grasas que son hidrogenadas, que los convierten en muchos casos en algo absolutamente indigesto para el sistema humano. Inicialmente se supone que sustituyen a las grasas animales, por ejemplo el caso de las mantequillas, que son saturadas y dañinas, mientras que las vegetales no lo son, como las margarinas, pero la realidad es que significan un aporte igualmente elevado de calorías, ya que en ese sentido un gramo de grasa equivale siempre a nueve calorías, pero por su alteración química resulta que a las grasas animales el organismo lleva cientos de miles de años expuesto y puede digerirlas y reciclarlas, algo que no puede hacer con las grasas hidrogenadas que poseen una configuración en trans, algo del todo extraño para nuestro cuerpo y que han sido asociadas científicamente a las enfermedades cardiovasculares e incluso a ciertos tipos de cáncer.

6 Productos lácteos

Todavía hay quien, siguiendo ejemplos del pasado, cuando quiere incrementar su masa recurre a los productos lácteos, porque éstos son ricos en proteínas. Olvida que los derivados de la leche, así como ésta misma, son igualmente altos en grasas saturadas, pero incluso los descremados tienen un contenido elevado de lactosa, el azúcar de la leche que os tapará con suma facilidad.
Recordad que el primer paso que dan los culturistas de competición cuando inician una fase de definición es eliminar los lácteos de su dieta, por algo será.

7 Los descremados

Claro que luego están los descremados, o sea los lácteos a los que se ha eliminado la grasa. Bueno, ya lo acabo de decir, además de la grasa los lácteos engordan por culpa de la lactosa, un azúcar rápido que además en la mayoría de la gente genera una pequeña alergia que produce retención de líquidos. Como digo los competidores lo saben bien, comiendo lácteos, aunque sean descremados, es del todo imposible definirse y recortarse.
Por otro lado se produce algo paradójico por ejemplo con los yogures, los presentan al 0% de materia grasa pero si leéis atentamente la etiqueta contienen un elevado índice de carbohidratos, es decir de azúcares, que como ya sabéis también engordan mucho.

8 Las tortas de arroz inflado y las mazorcas de maíz y palomitas

El arroz y el maíz cuentan entre los carbohidratos complejos que muchos consideran ideales, pero se equivocan.
El arroz es un buen alimento de dieta cuando es integral, pero el blanco ya no lo es tanto y las tortas de arroz mucho menos porque el procesamiento al que han sido sometidas las despoja de nutrientes y eleva su índice glucémico, es decir la respuesta que origina en la liberación de insulina, tanto que casi iguala en ese sentido al azúcar.
Con el maíz y las palomitas sucede lo mismo, no penséis que por ser un carbohidrato y estar exento de grasa ya es bueno, porque la elevada secreción de insulina que provoca, en concreto su índice es de 133, produce una fuerte acumulación de grasa corporal.
Para los que no lo sepan, aprovecho la ocasión para informaros que hay hidratos que engordan más que la propia grasa.

9 Los típicos alimentos de dieta, como las patatas al horno y el arroz hervido

Pero vamos ahora a ver qué pasa realmente con los considerados alimentos de dieta, tales como las patatas al horno y el arroz hervido.
Es cierto que ambos son carbohidratos complejos, por lo que su digestión se produce más lentamente que los rápidos como las frutas o los dulces, pero ahora sabemos que hay otro importante factor a tener en cuenta con los carbohidratos, además de la longitud de sus cadenas de glucosa. Es el famoso índice glucémico, que no es ni más ni menos que la medida de la secreción que es capaz de estimular un alimento dado al llegar a la circulación.
Cuanto mayor sea esa estimulación hormonal tanto mayores serán las posibilidades de que se incentive la acumulación de grasas.
El arroz blanco hervido, así como las patatas al horno pueden llegar a un índice de 80, de manera que usadlos con moderación.

10 Las barritas de proteínas

Existe una moda creciente de consumir barritas energéticas y la moda va a más. Se comenzó por incluir hidratos, junto con vitaminas y un poco de proteínas y en la actualidad se están comercializando barritas con un alto contenido proteínico que, supuestamente, aportan proteínas y pocos carbohidratos.
La realidad es que la mayoría de fabricantes ocultan los hidratos bajo la forma de glicerina y que por tanto no están tan exentas de azúcares como nos quieren hacer creer. La cobertura de chocolate que tienen todas ya es de por sí un factor negativo en la dieta, sin contar que la mayor parte de los hidratos son azúcares rápidos. Si queréis definiros, mejor será que os olvidéis de las barritas.

11 Los inofensivos refrescos y esa copita de tanto en tanto

Una copita de tanto en tanto no hace daño a nadie, seguro que os lo decís a menudo, pero la verdad es que el alcohol aporta siete calorías por gramo, casi tanto como la propia grasa, nueve, y casi el doble que los hidratos o proteínas, cuatro. Esa cervecita inofensiva constituye una gran contribución a aumentar esa barriguita.
Y los refrescos sin alcohol no son menos inofensivos porque los más populares contienen tanto como cuatro cucharadas de azúcar.
De manera que mejor será que recurráis al agua fresca.

12 Los batidos proteínicos

Y llegamos a los batidos de proteínas, el suplemento por excelencia del culturista y al que se atribuye el mérito de que los atletas de hoy sean más grandes y fuertes que los de antes. Este ‘intocable’ no está exento de culpa.
Hay batidos y batidos, y proteínas y proteínas. Este puede ser un factor añadido que impida que seáis capaces de eliminar esa última capa de grasa que impide dejar ver las venas y los músculos en sus detalles.
Si utilizáis uno en el que las proteínas sean de procedencia de la soja éste os hará retener agua. En el caso de las de origen lácteo, como los caseinatos o incluso el suero, recordad que han de ser proteínas muy puras para eliminar del todo la lactosa, ese azúcar que tanto empeora el aspecto. Pero además tendréis que evitar diluirlo en leche y hacerlo en agua, vigilando que en la fórmula intrínseca del polvo los hidratos estén muy reducidos o eliminados por completo.
Sólo dando el paso de eliminar esos alimentos de vuestra dieta daréis un salto cualitativo en vuestro físico y tendréis más facilidad para definiros y reducir muy sustancialmente los niveles de grasa corporal.
Sin introducir cambios en la rutina, sin alterar los ejercicios y los pesos que utilizáis cotidianamente, sólo erradicando esa docena de errores dietéticos daréis un gran cambio físico.
Pero si al tiempo que elimináis esos doce pecados, incorporáis a vuestro régimen diario otros doce elementos favorables a la eliminación del tejido adiposo, entonces más que un cambio podéis esperar una verdadera transformación. Y eso es perfectamente posible.
Hoy por hoy se conocen algunas sustancias que poseen la capacidad de activar ciertas funciones orgánicas tendientes a la utilización del tejido adiposo como fuente de energía, y otras que por distintas vías impiden su acumulación, de manera que si se saben conjugar de la mejor manera podemos acelerar la eliminación de los depósitos de grasa existentes y al tiempo evitar que se vuelvan a generar.
Vamos a repasar, sin ningún orden en particular, doce elementos conocidos como muy eficaces en este sentido y sus características individuales.
Cafeína
La cafeína es una sustancia activa de sobras conocida y largamente estudiada por su capacidad para incrementar la utilización de la grasa corporal como fuente energética. Una vez en la circulación la cafeína promueve la liberación de los ácidos grasos de reserva para satisfacer las necesidades energéticas, ahorrando así el glucógeno.
Al mismo tiempo, parece que la cafeína además eleva ligeramente la temperatura basal, lo que resulta en una mayor utilización de las calorías a lo largo de todo el día. En otro orden de cosas, también es un suave diurético y estimulante del sistema nervioso central. Puede significar una ayuda tan eficaz para el rendimiento físico que en la actualidad está incluida en la lista de sustancias dopantes del COI cuando se encuentra en la sangre en una cantidad elevada.
La fuente natural más importante de cafeína es la guarana, una planta tropical.
Citrus aurantium
El citrus aurantium es un cítrico empleado en la conservación de los alimentos y como especia y cuenta con una larga tradición en la medicina oriental y en la china en particular. De él se obtiene la sinefrina, una sustancia con propiedades bastante únicas puesto que es un estimulante selectivo de los receptores adrenérgicos beta 3. Y es selectivo porque no afecta en absoluto a otros receptores como los alfa 1 y 2 y los beta 1 y 2.
Existen otros estimulantes como la efedrina, un alcaloide vegetal que se ha venido empleando desde hace tiempo para la pérdida de grasa de forma rápida, pero sus numerosos efectos colaterales, entre los que destacan las taquicardias frecuentes, han puesto de manifiesto que su uso es bastante peligroso, pues en algunas personas ha llegado a provocar un fallo cardiaco.
Por el contrario, la sinefrina causa la liberación de adrenalina y noradrenalina de sus depósitos celulares y éstas activan sólo los receptores beta 3, que son los responsables directos de la lipolisis en las mitocondrias de las células grasas.
Por tanto, el citrus aurantium además de no revestir riesgo alguno en su acción para acelerar la eliminación del tejido adiposo, contribuye además a preservar la masa magra.
HCA, ácido hidroxicitrico
El ácido hidroxicítrico es fundamental cuando se busca la eliminación de la grasa sin perder músculo. Se extrae del fruto de la garcinia cambogia y entre sus propiedades la más destacable es la inhibición de la actividad de una enzima llamada ATP citrato liasa, que es la responsable de transformar los excesos de los carbohidratos o glucosa en ácidos grasos, o lo que es lo mismo, en tejido adiposo.
De manera que el ácido hidroxicítrico impide que en caso de glucosa sobrante ésta acabe engrosando la reserva de grasa.
Coleus forskohlii
El coleus forskohlii es otro componente clave de este ergocéutico. De esta planta se obtiene una sustancia activa denominada forskolina de cuyas investigaciones más recientes con humanos parece desprenderse que puede contribuir a aumentar la masa corporal magra, a la vez que acelera la degradación del tejido adiposo.
Según parece, la forskolina ejerce sus efectos mediante la activación de la enzima adelinato ciclasa, que a su vez incrementa la producción de mono fosfato cíclico de adenosina (cAMP).
Los investigadores consideran que el aumento del peso magro que se observa con la administración de forskolina se debe al aumento en la producción de cAMP, ya que los estudios han confirmado que un mayor nivel de éste en los tejidos fomenta la absorción de los nutrientes para su incorporación al tejido muscular.
Té verde
En el TH 101 encontramos el extracto de té verde, ingrediente que contiene numerosas sustancias entre las que se encuentran las catequinas y polifenoles, cuyas propiedades termogénicas ayudan a potenciar y prolongar los efectos tanto termogénicos como lipolíticos.
Naringina
Otro cítrico cuyas investigaciones han desvelado que puede elevar y prolongar los efectos de la cafeína y otras metilxantinas, por lo tanto, la naringina incrementa las acciones termogénicas por sí sola, pero en el TH 101 actúa sinérgicamente en la eliminación del tejido adiposo al encontrarse combinada con otros ingredientes.
Diente de león
En el ergocéutico en cuestión se encuentra también un extracto de la planta conocida científicamente como taraxaccone officianale, o popularmente como diente de león.
Esta planta es un diurético natural de excepcional eficacia, que además de eliminar la retención de líquidos subcutáneos posee un alto contenido en potasio, el mineral que suele perderse con los diuréticos de origen químico, pero que sin embargo se preserva con esta hierba.
Gimnema silvestre
El TH 101 contiene otra planta absolutamente única y hasta hace poco casi conocida: la gimnema silvestre.
Sus mecanismos de acción no son del todo conocidos por los investigadores, pero lo que sí se ha podido comprobar es que posee propiedades bastante excepcionales, como por ejemplo que puede conseguir anular el sabor del azúcar durante horas tras su ingestión y por consiguiente inhibir el ansia por los dulces, deseo que se experimenta a menudo con las dietas.
Por otro lado, también parece intervenir en el metabolismo de la glucosa e impide la curva alta de insulina que puede conllevar al aumento de la grasa corporal.
L-Tirosina
Entre otras cosas, el TH 101 está pensado para favorecer la función de la tiroides, una glándula pequeña situada en la base del cuello, formada por cientos de miles de folículos. Es en esta glándula donde se producen las hormonas tiroideas, la tiroxina, llamada T4 que contiene cuatro átomos de iodo, y la triiodotironina, conocida como T3 por contener tres, y entre las dos regulan el metabolismo.
Tanto la T4 como la T3 están básicamente formadas por yodo y el aminoácido L-tirosina, que es su materia prima básica.
Por eso el TH 101 contiene por dosis 600 miligramos de este aminoácido, para que a la tiroides no le falte con qué formar sus hormonas.
Algas Kelp
El Kelp es una variedad de alga procedente de aguas muy profundas y frías de los mares del norte y resulta especialmente rica en iodo, mineral esencial junto con la tirosina para que la tiroides pueda producir hormonas T4 y T3.
Cobre lisinato
La inclusión del cobre lisinato, un mineral quelado a un aminoácido, se hace porque al formar parte éste de numerosas enzimas interviene en el buen funcionamiento de la tiroides, que como ya hemos visto resulta imprescindible para mantener un buen ritmo de la síntesis proteica y para la correcta combustión de las calorías, pero también es necesario para la correcta producción de la noradrenalina, la hormona que utiliza la grasa como fuente de combustible.
Picolinato de cromo
Este mineral se ha ganado muy buena reputación entre los deportistas, gracias a los numerosos estudios que han dejado claro que interviene en la regulación del metabolismo de la glucosa, pudiendo actuar como lipolitico ya que aumenta la eficacia de la insulina, lo que conlleva una liberación menor de esta hormona, todo lo cual minimiza la posibilidad de lipogénesis.
Además, también se ha demostrado que incrementa la afinidad insulinica en las células musculares y la disminuye en las grasas, lo que significa que puede ayudar a reducir el tejido graso y aumentar, o por lo menos a mantener, el magro.
Como podéis deducir los efectos de todos estos ingredientes combinados en una sola fórmula son profundos y muy eficaces.
Para eliminar cierta cantidad de grasa utilizad una dosis de TH 101 por la mañana y otra antes de comer o de hacer ejercicio.
Si ya estáis definidos y sólo queréis manteneros bastará con una al día y si estáis muy pasados de peso puede que os resulte útil emplear tres dosis.

Conclusión

Es más que probable que esa dieta tan magnífica que lleváis, no lo sea tanto en realidad. Si alguno de estos 12 alimentos revisados aquí forman parte de vuestro régimen alimenticio, entonces no seguís una dieta tan acertada como creéis.
Eliminad esos doce pecados y daréis muchos pasos a favor de la erradicación de la grasa y la obtención de ese físico musculoso, duro e impresionante que tanto deseáis.
Manos a la obra.