Síguenos
por la red        
Contacta con nosotros
93 729 25 56
De lunes a viernes
9:00 a 13:30 - 16:00 a 19:30 h
Por:admin el de de

CON ALIMENTOS CORRIENTES

Por Warren Sicloces

Los expertos aseguran que de no corregirse la tendencia actual, para el año 2050 todos los norteamericanos y la mayoría de los europeos tendrán sobrepeso y puede que más de la mitad de la población sea directamente obesa.

Lo irónico del caso es que para librarse del tejido adiposo no hace falta pasar hambre, sino cambiar los hábitos de alimentación.

Puede que no sepáis que algunos alimentos corrientes pueden contribuir a acelerar la eliminación de la grasa y por tanto a facilitar la tan ansiada definición muscular.

A estas alturas todos sabemos que el problema del sobrepeso es acuciante y preocupa a todas las autoridades sanitarias de los países occidentales, por los gastos médicos que origina, pero lo más significativo es que la población que lo sufre no sólo está expuesta a padecer numerosas enfermedades, sino que su calidad de vida es inferior y además es infeliz.

Sin embargo, no penséis que este problema sólo afecta a la población sedentaria, porque una reciente encuesta señala que entre los entusiastas del fitness y los que acuden regularmente al gimnasio para ejercitarse y moldear su cuerpo, el exceso de adiposidad subcutánea constituye su mayor problema. Incluso entre los culturistas intermedios, lograr la definición muscular se convierte en un objetivo difícil que exige no pocos esfuerzos y puede dar al traste con los esfuerzos por lucir músculos impresionantes.

La población que no se entrena recurre a la medicación para perder peso como su única vía de solución, pero ésta es sólo moderadamente eficaz, puede que en menos del 10%, además de que produce efectos secundarios a veces muy severos.

Últimamente está creciendo el número de pacientes que recurre directamente a la cirugía para librarse de la adiposidad, incurriendo en grandes gastos y riesgos muy importantes para su vida.

Sin embargo, la solución al exceso de peso está en los cambios alimenticios y en el ejercicio regular. De esto último no nos vamos a extender, porque entiendo que vosotros como lectores de una publicación de culturismo sois habituales al gimnasio y por tanto os entrenáis cotidianamente con pesas para desarrollar la musculatura y seguro que también realizáis ejercicio cardiovascular de forma regular. Pero puede que, como les sucede a tantos y tantos, a pesar de todo ese ejercicio y de haber conseguido una buena cantidad de músculo, vuestro aspecto todavía deje mucho que desear, precisamente por esa maldita capa de grasa que no acaba de desaparecer de debajo de la piel para permitir que la musculatura se vea dura, seca, recortada y definida.

Si pertenecéis a este grupo que no es capaz de ver sus músculos libres de grasa, entonces puede que en las líneas que siguen encontréis muchas ayudas útiles y simples para acelerar esa eliminación del tejido adiposo.

Puesto que para la población en general las soluciones de los culturistas no constituyen una opción, los investigadores han trabajado averiguando qué alimentos corrientes pueden tener un efecto positivo sobre el complejo proceso que lleva a la degradación del tejido adiposo y sin duda estos descubrimientos pueden también ser de gran ayuda en vuestra lucha por conquistar esa esquiva definición muscular.

Empecemos por el agua

Se puede quemar más grasa bebiendo agua

Dicho así de rotundamente puede que os suene a una quimera o sencillamente a fraude, pero no lo es.

Ya hace algún tiempo que algunos estudios habían sugerido que beber agua podría contribuir a incrementar el gasto energético y por consiguiente a quemar más grasa, pero no se habían realizado estudios a largo plazo que sostuviesen ese punto.

Existe un estudio popular que constató que beber 500ml de agua fría producía una elevación del ritmo basal y por tanto de las calorías gastadas, como medio de igualar la temperatura del agua con la corporal, pero eso sólo representaba una visión a corto plazo. Recientemente se ha llevado a cabo un estudio a largo plazo, entre más de 300 mujeres que seguían todo tipo de dietas distintas, entre las cuales sólo se distinguieron dos grupos, uno que bebía menos de un litro de agua al día y el otro que superaba ampliamente esa cantidad.

Ninguna de las mujeres involucradas en el estudio cambió en ningún sentido ni su estilo de vida, ni su alimentación, ni tampoco las otras bebidas que tenían por costumbre consumir. Sólo se introdujo una variable: la cantidad de agua consumida.

Después de 12 meses se pudo constatar que mientras en el grupo que bebió poca agua el peso había aumentado, en el otro se redujo en una media de dos kilos y medio1.

El té ayuda a definir

Otra bebida muy extendida por el mundo, especialmente en oriente, es el té (camelia sinenses) del que existen diversas especialidades, que aun saliendo de la misma planta presentan distintas cualidades basadas en su método de recolección.

La más popular y la que más estudios ha recibido es el té verde, que en numerosos estudios ha puesto de manifiesto sus efectos positivos sobre el perfil de colesterol, elevando el bueno, HDL, y disminuyendo el malo, LDL, además de activar el sistema metabólico y el ritmo basal, todo lo cual conduce a un mayor gasto calórico, con independencia de cualquier otro factor de la dieta o el estilo de vida2.

Más energía física y mental con el café y también menos grasa

El café forma parte de nuestras vidas cotidianas y no le damos mucha importancia, si bien al contrario nos han dicho en numerosas ocasiones que no conviene abusar de él, porque puede resultar negativo para la salud, pero bebido con moderación constituye otra fabulosa ayuda para deshacerse del tejido adiposo.

El café pertenece a un grupo de sustancias conocidas como metaxantinas que produce un efecto estimulante del sistema nervioso central, además del ritmo metabólico en general.

Existen numerosos estudios efectuados sobre el café como bebida energética y todos han demostrado que una simple taza de café negro activa la liberación de los ácidos grasos de reserva para ser oxidados en las mitocondrias para producir energía3, lo que da como resultado una reducción de los depósitos de grasa corporal.

Los huevos ayudan a definirse

En los últimos años han ido cayendo uno a uno muchos de los mitos de la alimentación que se habían dado por sentado y que ahora se han demostrado científicamente falsos. Uno de ellos es el consumo de huevos.

La yema del huevo contiene una media de 213 miligramos de colesterol y por tanto los cardiólogos han venido advirtiendo durante décadas que el consumo de huevos está asociado con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas, aparte de contener mucha grasa y contribuir al problema del sobrepeso. Sin embargo, los culturistas saben desde hace mucho que la proteína del huevo es de la máxima biodisponibilidad y muy asequible, por eso el huevo forma parte importante de sus dietas. Pero además, ahora se ha constatado que este alimento puede favorecer la eliminación de la adiposidad, ya que se ha comprobado una disminución del apetito con el consumo de huevos. Por ejemplo, en un estudio se ha verificado que ante un desayuno de igual nivel calórico, el que contenía huevos disminuía el apetito y eso se traducía en una mejor ingestión calórica en la comida del mediodía; hasta el punto que esa menor ingestión de calorías duró las 24 horas. En otro trabajo reciente se quiso comprobar el efecto de la consumición de huevos en el desayuno en dos grupos que hacían dieta para adelgazar, ambos desayunaron exactamente las mismas calorías, pero uno incluía dos huevos enteros, mientras el otro no. Al final del estudio el grupo que consumió huevos mostró un 65% más de pérdida de grasa que el otro, además de una reducción de la cintura de un 34% y un 16% de reducción de la grasa corporal global. A pesar de ingerir dos huevos diariamente con el desayuno, no se observó ningún cambio entre ambos grupos en cuanto al contenido de colesterol bueno, HDL, el malo, LDL, o los triglicéridos4.

El aceite de oliva también define

Hace años que la dieta mediterránea ha llamado la atención de la comunidad científica por sus efectos beneficiosos sobre la salud, a pesar de que intrínsecamente el contenido de grasa es elevado. Uno de los artífices de los beneficios atribuidos a esa dieta es el aceite de oliva.

Si no estáis añadiendo aceite de oliva al pollo o a las ensaladas, estáis perdiendo una buena ayuda para definir los músculos. En estudios recientes se ha descubierto que el aceite de oliva se metaboliza diferentemente a otros tipos de grasa, por ejemplo, en un trabajo se formaron tres grupos de personas a las que se administró un desayuno con igual proporción de nutrientes, 60% grasa, 30% hidratos de carbono y 10% de grasa. La única diferencia era el tipo de grasa administrado, que se basó en 50 gramos de aceite vertidos sobre una tostada. Los aceites eran de oliva, de girasol o de semillas de lino.

Al final del estudio se comprobó que el grupo que recibió el aceite de oliva aumentó su gasto calórico total en reposo, puesto que los sujetos de la prueba se mantuvieron en reposo total5. Uno de los posibles mecanismos fisiológicos de ese efecto podría explicarse por los efectos biológicos del aceite de oliva y su incorporación a los triglicéridos para convertirlos en fuente inmediata de energía. Otro de los procesos responsables de estos resultados es la regulación al alza de las proteínas desacopladas, un tipo de proteínas que permite la producción de calor al desacoplar la respiración de la síntesis de adenosin trifosfato, que es un importante componente del gasto energético.

Sea como sea, está comprobado que el aceite de oliva ayuda a quemar la grasa.

También los pimientos picantes son una buena ayuda para definir

Los pimientos picantes y las guindillas no sólo sirven para aumentar el sabor picante de las comidas, sino que uno de sus ingredientes principales puede directamente inducir la termogénesis, un proceso por el cual las células queman las calorías para producir calor.

La capsaicina es ese componente químico de los pimientos picantes que estimula un receptor que se encuentra en las neuronas sensibles, creando calor y picor. Numerosos suplementos adelgazantes contienen capsaicina como uno de sus ingredientes.

Un estudio reciente ha demostrado la vía por la que esta sustancia activa el efecto termogénico y la combustión de las grasas, ya que al parecer la capsaicina altera la actividad de una proteína muscular conocida por sus siglas en inglés, SERCA, (Sarcoplasmatic Reticulum Calcium ATPase), que eleva el ritmo metabólico y la temperatura corporal6.

Frutos secos, grasa para combatir la grasa

Los frutos secos son alimentos muy densos en nutrientes y con un alto contenido de grasa, por eso son eludidos por la mayoría de la gente que persigue reducir su peso corporal y la adiposidad, a pesar de que la evidencia y las estadísticas no indiquen precisamente que los habituales consumidores de frutos secos presenten más peso que los demás.

Al contrario, se sabe que este tipo de alimento produce saciedad y por tanto reduce el apetito y como consecuencia de ello una menor ingesta calórica. De los estudios realizados con cacahuetes, almendras y nueces se desprende que a diferencia de los aceites vegetales, la reducción en el peso graso que se constata con el consumo de frutos secos proviene en un 55 a 75% por la compensación de la dieta, es decir porque se consumen menos calorías totales, otro 10 a 15% por la expulsión fecal de grasas y aproximadamente otro 10% por medio del aumento basal del gasto calórico7.

El golpe de gracia para definir y recortar la musculatura

Como veis no hace falta recurrir a los fármacos, con peligrosos efectos colaterales, para lograr que el cuerpo se libere del exceso de grasa corporal y gracias a la ciencia conocemos los efectos de numerosos alimentos y sustancias naturales que producen reacciones profundas sobre el metabolismo de los lípidos.

Gracias a esa ciencia que estudia las propiedades de sustancias alimenticias y partículas naturales, se ha desarrollado una fórmula absolutamente poderosa para acelerar la degradación del tejido adiposo.

Se trata del TH 101 un regulador natural del sistema metabólico que obrará maravillas en todos aquellos que experimenten dificultades en eliminar el tejido graso o incluso en conservar el muscular cuando hacen dieta.

Su fórmula es de una excepcional eficacia gracias a sus 12 ingredientes que se potencian entre sí de forma sinérgica para actuar por diversos mecanismos biológicos.

Por un lado cada dosis aporta 600 miligramos de L-tirosina, un aminoácido que constituye la base de la que el organismo fabrica la tiroxina, la hormona que produce la glándula tiroides, que es la responsable de regular el ritmo de producción de energía, de creación de proteínas, así como de generación o destrucción del tejido adiposo.

Si el aminoácido tirosina es imprescindible para formar las hormonas, lo mismo sucede con el yodo, puesto que sin este mineral la glándula en cuestión no puede funcionar correctamente, aunque disponga de L-tirosina.

El TH 101 contiene un alga muy especial, se trata del kelp, o fucus vesiculosus, perteneciente a la familia de las laminarias, originarias de aguas profundas de los mares más fríos del norte y que son muy ricas en yodo.

Para apoyar la acción de estos dos elementos se incluye el cobre, otro mineral necesario en este caso por su acción en múltiples reacciones coenzimáticas, que ayuda en la transformación de estas materias primas para sintetizar la hormona en cuestión. Con estos tres elementos naturales la glándula tiroides dispone de los compuestos que le son imprescindibles para funcionar óptimamente.

Otra acción importante del TH 101 es la elevación del metabolismo por otra vía, la del aumento de la temperatura basal, o sea lo que se conoce como efecto termogénico, que puede incrementar el gasto calórico durante las 24 horas del día y quemar así muchas calorías y grasa.

Para ese efecto se incluyen varias sustancias de origen vegetal que se potencian entre sí y de algunas de ellas ya hemos hablado antes.

Por ejemplo, la guarana es una de las más ricas fuentes naturales de cafeína, sustancia que como hemos visto facilita la utilización de los ácidos grasos como combustible y estimula el sistema nervioso central. Por su lado, el citrus aurantium, un tipo de naranja amarga, es un cítrico que contiene sinefrina, un alcaloide que actúa sobre los beta receptores 3, que son los responsables de la liberación selectiva del tejido adiposo pardo, con lo que aceleran la oxidación de la grasa, además de elevar la temperatura corporal. Asimismo la naringina, sustancia que se extrae de otro cítrico, en este caso de una variedad de la familia de los pomelos, también acelera el ritmo metabólico, además de potenciar y prolongar las acciones de las otras dos.

Pero sumad a eso otro agente sinérgico, el extracto de té verde, que además de proporcionar un poco de cafeína, contiene unas sustancias, denominadas epigalocatequinas galato, que activan el metabolismo y aceleran a su vez el ritmo de utilización de los ácidos grasos de reserva y el efecto es triple. En este sentido, los últimos estudios han comprobado que el extracto de té verde eleva los niveles de norepinefrina, la principal hormona del cuerpo para acelerar la utilización de los ácidos grasos, o sea el tejido adiposo. Por cierto que el aminoácido L-tirosina también facilita la producción de dicha hormona.

A estas acciones hay que añadir nada más y nada menos que 50 miligramos de otra sustancia de gran relevancia, la forskolina, que se obtiene de la planta llamada coleus forskohlii y sobre la cual se han venido efectuando numerosos trabajos científicos, pues posee acciones de gran calado sobre la composición corporal.

Entre las numerosas propiedades de este singular ingrediente destaca que facilita también el uso de la grasa almacenada como fuente de energía en las mitocondrias, al tiempo que aumenta la actividad en el interior de las células por medio de un segundo mensajero celular conocido como AMPc para incrementar la producción de nuevas proteínas, es decir que degrada la grasa y favorece la creación de nuevos tejidos musculares.

Pero sobre la forskolina vale la pena subrayar que en los últimos estudios realizados sobre esta sustancia botánica, los investigadores han descubierto que posee la singular propiedad de liberar la testosterona de la proteína sanguínea, SHBG, que su acopla a ella y la inactiva. Y resulta que sólo la testosterona libre es activa y anabólica, de ahí su relevancia para los culturistas.

Otro ingrediente destacado del TH 101 es la garcinia cambogia que proporciona 1.000 miligramos por dosis de ácido hidroxicítrico, y cuya particularidad reside en que anula la acción de la enzima citrato liasa que es la encargada de transformar los azúcares de la dieta en grasa corporal. Por consiguiente, mediante esa inhibición se evita la formación de tejido adiposo derivado de los carbohidratos, además este ácido ejerce unos suaves efectos supresores del apetito, en especial por los dulces y también contribuye a acelerar el metabolismo, sumándose así al cóctel ya visto anteriormente.

El TH 101 cuenta con un décimo ingrediente, otra planta, la gimnema silvestre que anula directamente el sabor del azúcar durante varias horas después de su ingestión y regula y estabiliza los niveles de glucosa en sangre, lo cual es muy importante para mantener estables los de energía, así como para evitar los picos insulínicos que conducen a la lipogenesis o creación de grasa corporal.

Otro compuesto para regular la glucosa y evita que sus excesos puedan producir acumulación de grasa corporal es el picolinato de cromo, ya que posee la particularidad de aumentar la afinidad de la insulina en las células musculares mientras que la reduce en las grasas.

Por último, el doceavo ingrediente del TH 101 vuelve a ser otra planta, la conocida como diente de león, taraxatone officianalis, un diurético natural que hace que el cuerpo se libere del exceso de líquido, que a menudo no sólo resulta antiestético sino perjudicial para la salud porque puede producir edema e hipertensión.

El TH 101 es un verdadero cóctel científico de propiedades sensacionales y además saludables.

A los que no presenten exceso de peso les bastará con tomar una dosis media hora antes de entrenar, para disponer de más energía y favorecer la resistencia y la utilización de los ácidos grasos como combustible durante dicha sesión.

Esa dosis se tomará por la mañana el día que no entrenáis y os dará vigor y favorecerá la síntesis de nuevos tejidos musculares a lo largo de la jornada.

Los que presenten mayores dificultades para definir su musculatura deberán tomar el TH 101 dos veces al día, una por la mañana y otra media hora antes de entrenar, o antes de la comida si ese día no hacéis ejercicio.

Los resultados son excepcionales y lo son mejor con el tiempo, porque con su uso el metabolismo se regula al alza y funciona cada vez mejor por sí mismo y de forma natural, resultando cada vez más fácil mantenerse definido durante todo el año y hacerlo sin perder un gramo de músculo, bien al contrario aumentando la masa muscular al mismo tiempo.

Ya es hora de eliminar la grasa

Si estáis cansados de entrenar duro y no ser capaces de ver esos músculos libres de grasa, ha llegado el momento de repasar los hábitos alimenticios e incorporar a vuestra dieta una serie de alimentos corrientes que encontraréis en vuestra propia cocina o despensa y que os ayudarán de forma natural a mejorar el metabolismo para eliminar el exceso de grasa corporal.

Y si después de todo, aún no quedáis satisfechos, entonces incluid en vuestro programa el TH 101 y ese será el golpe maestro asestado a la adiposidad para gozar de músculos libres de grasa y espectacularmente definidos.