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EL ANTIOXIDANTE DEFINITIVO

Por Xavier Fox

Oxígeno… lo necesitamos para vivir y es un compuesto vital para todo organismo viviente. Sin embargo, desafortunadamente también reacciona con la mayoría de elementos para causar degradación. Lo que sustenta la vida también contribuye a la mortalidad. Conforme envejecemos, las reacciones de nuestro cuerpo causan oxidación de elementos en órganos, tejidos y en muchos sistemas. Es por eso que nos volvemos más lentos, pesados y más débiles con los años.

Sin embargo, los procesos de oxidación son ampliamente acelerados cuando entrenamos con pesas y arruinar vuestras sesiones y las opciones de ganar músculo puede que os importe más que envejecer.

Cuando entrenáis vuestro cuerpo requiere mucho más oxígeno. Si no fuese así no necesitaríais respirar tan profundamente durante el esfuerzo. Esas profundas respiraciones aportan una gran cantidad de oxígeno que el cuerpo emplea para crear energía. Bien, cuando ciertos compuestos químicos reaccionan para producir energía se crean subproductos, entre los cuales los más preocupantes para un culturista son los radicales libres, porque éstos provocan fatiga, daño celular y nervioso, aceleran el envejecimiento y posiblemente incluso alteren el ADN.

Todo eso suena como un verdadero problema. Por suerte para vosotros, la astaxantina es un súper antioxidante que puede golpear donde más le duele a los radicales libres y neutralizarlos.

¿Qué son los radicales libres?

Pero, ¿qué son exactamente los radicales libres y cómo se generan?

Bueno, si podéis recordar los días de la escuela elemental, los átomos están formados de un núcleo que contiene neutrones y protones y hay electrones orbitando en el núcleo para mantener el átomo estable. Los protones son partículas con carga positiva que mantienen el equilibrio con los electrones orbitando, que son partículas con carga negativa. Los protones son lo que determina cuántos electrones son necesarios para la estabilidad. Los electrones son las partículas que los átomos usan para enlazar con otros átomos para formar moléculas. Conforme los enlaces se crean o se rompen, las moléculas cambian sus propiedades.

Sin embargo, cuando se trata de átomos, lo que los distingue entre ellos es la cantidad de electrones en su órbita externa, porque eso es lo que determina la carga eléctrica del átomo y su capacidad para enlazarse con otros átomos. Si la capa externa está llena, entonces el átomo no necesita reaccionar con otros, porque ya está en un estado estable. Al igual que vuestro cuerpo, los átomos siempre quieren estar en un estado estable. Eso significa que si por alguna razón un átomo tiene una capa externa que no está llena, buscará enlazarse con otros átomos o robarles electrones de sus capas externas. Un átomo que no tiene su capa externa llena de electrones no podrá llevar a cabo sus funciones previstas.

Cuando se producen en vuestro cuerpo reacciones químicas, tales como la descomposición del ATP para producir energía en la mitocondria, los enlaces entre átomos se rompen. A veces, las capas externas de esos átomos se quedan con uno o dos electrones faltantes y por tanto habrá un desequilibrio de electrones. El átomo necesitará entonces encontrar la forma de recobrar la estabilidad, así que inicia una búsqueda de destrucción hasta que encuentra un átomo que no es lo suficientemente fuerte como para mantener los electrones de su capa externa y le roba uno. Ese átomo se convierte ahora en un radical libre, porque una vez fue estable, pero ahora de pronto le falta un electrón. Así que, ¿sabéis qué pasa? El nuevo radical libre va de caza buscando un átomo más débil para robarle un electrón.

Esa reacción en cadena va de átomo en átomo y si no se detiene éstos continúan atacándose unos a otros y pueden acabar dañando toda la célula. Imaginad que pasaría si la mitocondria de los músculos fuese tan dañada por los radicales libres que ya no pudiese funcionar correctamente. El resultado sería la incapacidad de producir energía para vuestras sesiones intensas de entrenamiento. Desde luego no ganaríais mucho músculo si vuestro cuerpo no puede producir la energía necesaria para entrenar duro.

No os pretendo asustar, pero cuando entrenáis iniciáis millones de reacciones químicas debido a la producción de energía, la respiración y la generación de fuerza muscular. Vuestro cuerpo se convierte en una máquina de producir radicales libres. Luego coméis nada más acabar el entrenamiento y los radicales libres siguen aumentando debido a la metabolización de la comida. Entonces, para colmo, incluso cuando estáis fuera del gimnasio, factores cotidianos como la polución, la radiación del sol e incluso los pesticidas pueden provocar que vuestro cuerpo genere radicales libres. Vuestro cuerpo está bajo constante ataque de los radicales libres, así que si queréis envejecer prematuramente o caer víctima de un excesivo daño celular, fatiga y pérdida de masa muscular, sencillamente dejad que los radicales libres campen a sus anchas por vuestro sistema.

Los antioxidantes

Por supuesto, no queréis que vuestro cuerpo se vea dañado por los radicales libres y esa es la razón por la que debéis consumir muchos antioxidantes. De nuevo la Madre Naturaleza es muy inteligente y sabe qué hay que hacer. Sabiendo que nuestro cuerpo necesita una forma de combatir los radicales libres para que no acabemos enfermos, se crearon átomos con electrones para donar sin que éstos se alterasen. Los antioxidantes son átomos que tienen la capacidad de donar un electrón de su capa externa sin volverse inestables. Aunque su capa externa esté incompleta, son capaces de mantener sus propiedades químicas y seguir haciendo sus funciones.

¿Qué significa eso? Bueno, como os entrenáis como monstruos y coméis como animales, los antioxidantes que consumís donarán alegremente un electrón a cualquier radical libre que se encuentren, en lugar de que éste robe un electrón y genere una reacción en cadena de producción de radicales libres, y al hacerlo se acaba con ese proceso. Eso permite que la célula permanezca intacta. Sin fatiga, sin pérdida de músculo, sin tejidos erosionados y sin envejecimiento prematuro. Simplemente tenéis que encontrar los antioxidantes más eficaces.

¿Qué es la astaxantina?

El hecho de que este artículo trate de la astaxantina sea probablemente un buen indicador de que se trata de un fuerte antioxidante. No es sólo fuerte, sino que es uno de los más poderosos que se conocen. De hecho, algunos estudios sugieren que es casi 500 veces más potente que la vitamina E y ésta se considera una de las más poderosas cuando se trata de combatir los radicales libres. La astaxantina se une a las membranas celulares y atraviesa la doble pared de grasa y agua, dónde comienza el daño celular. Eso permite a la astaxantina detener la reducción de proteínas y membranas miticondriales causadas por la oxidación. Este es el poderoso antioxidante que necesitáis para mantener el cuerpo funcionando al 100% mientras os entrenáis con tesón para ganar competiciones culturistas.

Los beneficios de la astaxantina van más allá de controlar los radicales libres, puesto que entre otras propiedades interesantes vale la pena destacar que ayuda en el proceso de combustión de la grasa corporal.

Los estudios publicados en ediciones bioquímicas y de investigación biofísica y realizados con ratones, demuestran que cuando se les administró esta sustancia a un grupo de roedores que se ejercitaban, éste perdió estadísticamente una mayor cantidad de grasa que otro grupo de ratones que se entrenó igual, pero al que no se administró la astaxantina.

Suplementarse con ésta, permite al culturista utilizar la grasa como energía durante el ejercicio debido a su efecto antioxidante. También conduce a incrementar la resistencia, lo cual permite prolongar el ejercicio y obtener un par de repeticiones extra. Si sois capaces de hacer más ejercicio en el gimnasio así como en la sala de cardio, sin duda eliminaréis una mayor cantidad de grasa como resultado. El hecho que las mitocondrias no sean destruidas por los radicales libres significa que pueden seguir actuando como plantas productoras de energía para mantener vuestras sesiones a su más alto nivel, lo que también conducirá a músculos más grandes y definidos.

Uno de los aspectos más importantes para llegar a ser un culturista de éxito es mantener el estado de salud óptimo. Si no os encontráis bien, o si estáis constantemente teniendo problemas con enfermedades, seguro que no acudís al gimnasio con la regularidad necesaria. Y si falláis en ir al entrenamiento, no alcanzaréis el tamaño y proporciones musculares que andáis buscando. La astaxantina tiene la capacidad de atrapar los peróxidos radicales, inhibiendo por lo tanto las vías de peroxidación lípida y deteniendo las dañinas propiedades de los peróxidos radicales. Eso permite mantener el sistema inmune en máximas condiciones. La protección contra este tipo de radical libre protege al organismo contra tumores, cáncer de piel, degeneración de la retina en los ojos y daños en el sistema nervioso central.

Vuestra salud general es importante, pero también lo es la salud cardiovascular. Si vuestro corazón está enfermo, vuestras sesiones no serán exactamente estelares. Los médicos miden la salud cardiovascular por los niveles de colesterol, en particular por las lipoproteínas de alta densidad (HDL o buen colesterol). Cuanto mayor es el ratio de HDL en relación al colesterol total, más saludables estáis y menos son las posibilidades de sufrir cualquier problema cardiaco. Un estudio de la universidad de Panamá midió los niveles de colesterol de ratones a los que se administró astaxantina y  de los que tomaron otros suplementos. El grupo que recibió la astaxantina mostró un aumento significativo del HDL comparado con todos los demás grupos. Y se comprobó una mayor eficacia en elevar el nivel de HDL, al tiempo que reduce el de LDL.

Recordad que vuestro objetivo es que sean los jueces quienes examinen vuestro cuerpo, no una unidad coronaria.

No solamente tener un sistema cardiovascular saludable os servirá para seguir yendo al gimnasio, sino que también os permitirá entrenar como un animal. Además, como vuestras arterias estarán limpias, el corazón bombeará sangre a los músculos y a los pulmones donde es necesaria para llevar el oxígeno y los nutrientes que mantendrán el crecimiento en niveles óptimos. Cuanto mejor trabaje el corazón y cuanto más abiertas estén las arterias, más eficientes serán vuestras capacidades culturistas, porque cuanto más oxígeno y nutrientes podáis bombear, más rápido se podrán recuperar vuestros músculos de las sesiones de entrenamiento. Es como mantener los inyectores y filtros del combustible, los del aceite y del aire de vuestro coche muy limpios. Vuestro motor funcionará a la máxima capacidad. Pues lo mismo sucede con el motor culturista si vuestro sistema cardiovascular permite el libre flujo de la sangre.

Por consiguiente, no dejéis que los radicales libres creados por la oxidación, causen fatiga y envejecimiento prematuro. Suplementaos con uno de los antioxidantes más poderosos que se conocen, la astaxantina, y experimentaréis más energía y crecimiento muscular que nunca antes. Además de todo eso, quemaréis más grasa y estaréis más saludables para poder rendir mejor en el gimnasio, que es dónde el crecimiento muscular y la eliminación de la grasa se llevan a cabo.

La astaxantina llevará vuestro entrenamiento al siguiente nivel.