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Por Jim Taylor

Es un hecho absolutamente demostrado que es posible incitar el aumento de la masa muscular tanto si aceleramos las acciones anabólicas, como si bloqueamos las catabólicas.
En otras palabras, que tanta importancia sobre el crecimiento muscular puede tener fomentar el anabolismo, como mitigar al catabolismo.
En este caso os vamos a proponer modos de bloquear el catabolismo, para disparar así vuestro crecimiento.

En teoría para desarrollar la musculatura basta con entrenar con el máximo peso posible, descansar lo suficiente y comer mucha proteína. Pero en la práctica no es tan sencillo.
El músculo es fundamentalmente proteína, pero para hacerlo crecer no basta sólo con comer una gran cantidad de este nutriente, sino que es necesario que las células utilicen los aminoácidos y sus componentes nitrogenados, y en ese sentido el medio hormonal y metabólico tienen un gran impacto en que la proteína sea oxidizada como energía o utilizada para formar nuevas moléculas proteínicas y tejidos.

Básicamente para que se den las circunstancias óptimas al crecimiento de los músculos primero tiene que haber una necesidad de regeneración por su parte, y para ello nada mejor que inducir un daño fibrilar mediante el entrenamiento con pesas.

Este tipo de actividad es la que más erosiona las fibras musculares, que es el punto inicial por el que se desencadenan las acciones de reconstrucción y posterior hipertrofia.
Una vez iniciadas las actividades tendientes a reparar el daño tisular y su reconstrucción, es cuando el equilibrio entre procesos anabólicos y catabólicos resulta fundamental para decidir el signo final de crecimiento o de degradación.

Acelerar los primeros es importante, pero lo es tanto o incluso más, aminorar los segundos. Vamos a entrar en el detalle.

Erosionar para reconstruir: el entrenamiento anabólico

El primer paso consiste en fomentar la síntesis proteínica en el interior de las células y para eso es preciso generar esa necesidad. Ni que decir tiene que para estimular esa situación no hay nada tan eficaz como las pesas. En realidad los ejercicios realizados contra la resistencia de los pesos erosionan las fibras, que como consecuencia de ese daño promueven su posterior reconstrucción acelerando la síntesis proteínica. Inicialmente el entrenamiento resulta catabólico pues degrada en cierta medida el tejido, pero consiguientemente y en función del grado de erosión, se produce una acción compensatoria que lleva a la regeneración de las fibras y a su incremento estructural. Es el conocido efecto compensatorio, por el cual el cuerpo reconstruye sus haces fibrilares y además añade algo más de estructura con efecto de soportar mejor la misma tensión la próxima vez.
De manera que es imprescindible entrenar con pesos y hacerlo de forma dura para producir el mayor deterioro posible, o estimulación para que la respuesta compensatoria sea de la suficiente magnitud como para producir el aumento del volumen.

No olvidéis que los procesos de reconstrucción se originan nada más acabar la sesión de entrenamiento, es decir fuera y no dentro del gimnasio, por lo que debéis procurar inducir esos cambios químicos en la estructura de los músculos en el mayor grado, pero con el mínimo desgaste físico posible.
Eso significa obligarlos a luchar contra el máximo peso en movimientos de acción explosiva en la fase ascendente y lenta en la descendente. De acuerdo con numerosos expertos es esta última la que más erosión produce en las fibras y por consiguiente más potencia el crecimiento posterior.

Marcaos la meta de entrenar de forma muy intensa y breve, de hecho lo primero os obligará a lo segundo.

Utilizad ejercicios compuestos y básicos siempre que sea posible, porque estimulan una gran cantidad de tejido, pero eso no significa que no podáis utilizar otros como el curl de concentración, las extensiones de piernas o de tríceps por detrás de la cabeza, la clave está en hacer que el músculo que trabajáis se vea obligado a efectuar una contracción muy fuerte para elevar el peso y aplicar todos sus recursos para ralentizar la bajada. Cuando dejéis el peso, entre la quinta y décima repetición, éste debe estar agotado por completo. No serán necesarias muchas series de esas para lograr el efecto perseguido. Tras el calentamiento apostad por el máximo peso bajo control y seguid haciendo series hasta que veáis que sois incapaces de duplicar el esfuerzo anterior, entonces es el momento de dejarlo.

Si hacéis más de cuatro series de esas para un músculo pequeño, o de seis para uno grande, es que no habéis entrenado con la suficiente dureza para empezar, así que incrementad el peso o aplicad mayor control y lentitud al movimiento.

Moléculas altamente anticatabólicas

Son muchos los expertos que afirman que el resultado neto que se obtiene por los esteroides es más la consecuencia de frenar el catabolismo que la de acrecentar el anabolismo. De esa forma pensaba el difunto Dan Duchaine, “el gurú de los esteroides”, y así lo ponen de manifiesto otros muchos entendidos en el tema.
En su libro Sports Supplements, los doctores Jeffrey R. Stout y Joe Antonio, dedican un capítulo entero a revisar los compuestos naturales anticatabólicos, siempre dentro del contexto médico y según los estudios realizados con personas. Según estos expertos en nutrición deportiva y metabolismo humano, la glutamina, el alfacetoglutarato, la ornitina alfacetoglutarato, el cetoisocaproato, los aminoácidos ramificados y varios concentrados proteínicos son los agentes naturales que cuentan con verdaderas acciones de orden anticatabólico.
En ese capítulo quinto del libro dedicado a las sustancias que evitan la degradación muscular, ambos autores enumeran toda una serie de ensayos realizados con la glutamina, entre los que destacan el de MacLennan que ratifica que una mayor ingesta de glutamina incrementa sustancialmente la concentración intracelular de ésta, así como la síntesis de proteína en la ausencia de insulina, además de demostrar que la glutamina ejerce una acción anticatabólica sobre la proteína constituyente del músculo1-2.
Entre los múltiples estudios recogidos sobre la glutamina con humanos cabe subrayar el de Hankard3 o Hammarqqvist4 que demuestran que este aminoácido administrado por vía oral, incrementaba la síntesis de proteína, o el de Welbourne, que prueba que cuando la glutamina atraviesa la barrera intestinal y llega a la sangre en suficiente cantidad, aumenta los niveles de hormona del crecimiento5 en plasma al cabo de 90 minutos de su ingestión.

Por otro lado, el más destacable es el que llevó a cabo Rosene para comprobar cómo afectaba a la composición corporal. Durante 14 días se administró una dosis de 0,35 gramos de glutamina por kilo de peso corporal (35gr para alguien de 100 kilos) a luchadores que seguían una dieta hipocalórica para perder peso. Al cabo de ese periodo el grupo que recibió la glutamina mostraba que a pesar de la dieta pobre en calorías y el ejercicio, mantenía un equilibrio positivo de nitrógeno, es decir que las acciones anabólicas seguían, mientras que el grupo de control presentaba un balance de nitrógeno claramente negativo6, o sea que estaban en estado catabólico.

Otro de los compuestos altamente valorados por los científicos y médicos que estudian los medios para que los pacientes hospitalizados, o sometidos a intervenciones o terapias agresivas, como la radio o quimioterapia, no caigan en el catabolismo y mantengan sus indicadores de salud estables, es el alfacetoglutarato, pero consideran todavía superior la ornitina alfacetoglutarato.

Acerca de este compuesto el mencionado libro dice en su página 116: “También conocido como OKG, este compuesto está formado por dos moléculas del aminoácido ornitina y una de alfa cetoglutarato. En una variedad de estudios el OKG ha puesto de manifiesto, tanto administrado por vía oral como intramuscular (inyección), sus efectos positivos sobre la preservación del tejido magro cuando se ha utilizado en quemados, recién operados, casos graves de desnutrición, así como en los procesos de curación y cicatrización. A pesar de que los mecanismos por los que ejerce esos efectos no se comprenden del todo, es posible que el aumento en la secreción de hormonas tales como la insulina y la hormona del crecimiento, o bien la conversión de otras moléculas como la arginina, la glutamina, etcétera, jueguen un papel fundamental”.

Los aminoácidos ramificados, leucina, isoleucina y valina, también son propuestos como agentes que evitan caer en el catabolismo y cuentan asimismo con numerosos estudios favorables, aunque a la hora de evitar la descomposición del tejido muscular se presenta un trabajo de Wernerman que concluye que el OKG es bastante más eficaz que los ramificados en este mismo sentido7.
El cetoisocaproato es un cetoácido ramificado producido por la transaminación de la leucina, el más importante de los aminoácidos ramificados. La reacción es reversible y puede actuar como precursor de la leucina o un producto de su metabolización, sin embargo, en los humanos se ha demostrado que esta molécula preserva el tejido muscular durante el ayuno, mientras que la leucina no lo hace8.

Varios tipos de concentrados proteínicos son analizados por mediación de numerosos trabajos realizados por muy distintos científicos con humanos, deportistas y personas sedentarias, así como ensayos clínicos con enfermos.

Algo que ya sabíamos vuelve a ponerse de manifiesto, que los concentrados del lacto suero presentan gran cantidad de péptidos que circulan rápidamente por la sangre y por tanto que resultan más anabólicos que otros, pero menos anticatabólicos ya que desaparecen con celeridad.

Por el contrario los concentrados lácteos como la caseína o los caseinatos resultan más lentos en su digestión y posterior liberación en la sangre por lo que aun siendo menos anabólicos pueden considerarse más anticatabólicos.

Bloquear el catabolismo durante el día

El organismo sigue un ciclo constante de construcción y destrucción de estructuras y ha de hacer frente a todas las actividades físicas que hacemos, desde las rutinarias de la vida normal y laboral hasta las específicas del entrenamiento.

Un método sencillo de frenar la excesiva degradación de las estructuras es comer con frecuencia, puesto que el hecho de que en la sangre abunden los nutrientes, en especial aquellos en cuyos constituyentes existe el nitrógeno, como las proteínas, ayuda a mantener positivo el nivel de nitrógeno o lo que es lo mismo el entorno anabólico.
De manera que si disponéis vuestra dieta en varias pequeñas comidas separadas entre sí por no más de tres horas, ese será un buen paso en la buena dirección para bloquear las acciones catabólicas.

Ahora bien, como hemos visto existen moléculas que actúan a nivel metabólico de forma más profunda y constituyen un medio más directo de frenar esos procesos degradantes.
Future Concepts ha desarrollado dos ergocéuticos con fuerte valor nutricional que potencian las acciones de carácter anabólico y anticatabólico.
El WP R10 se puede utilizar en cualquier momento del día, es ideal para realizar esas pequeñas comidas frecuentes, diluido en agua aporta casi un 60% de proteínas, 30% de carbohidratos y 7% de ácidos grasos esenciales, que no grasas saturadas.

El contenido proteico del WPR10 proviene de tres fuentes distintas: el aislado del concentrado del lactosuero, el huevo y el caseinato, porque de la combinación de estos tres orígenes, los de mayor valor biológico, se consigue al mismo tiempo mantener durante horas el proceso de anabolismo y frenar el catabolismo.

El lactosuero que utiliza Future Concepts en el WP R10 es único y posee una composición en extremo rica en fracciones séricas beneficiosas para la salud, tales como betalactoglobulina (50-55%), alfalactalbumina (20-25%), inmunoglobulinas (10-15%), albumina sérica bovina (5-10%), glucomacropéptidos (2-5%), lactoferrina (1-2%), lactoperoxidasa (0,5%) y liosozima (0,1%).
Estas fracciones no sólo estimulan mejor que ninguna la formación y reconstrucción de nuevos tejidos, sino que refuerzan el sistema inmune, un punto clave en los trabajos de Future Concepts.
No obstante, y debido a la rapidez con que estos péptidos se absorben, es posible que si el organismo no tiene en esos momentos necesidad de emplearlos todos, éstos pasen al hígado para su oxidación en la producción de energía, dando lugar a un descenso posterior del nivel aminoacídico en sangre. Por eso el suero está acompañado de otras dos fuentes de proteínas: el huevo y los caseinatos cálcicos, de absorción más lenta que contribuyen a mantener estable y prolongar la llegada a la circulación de aminoácidos vitales para la formación de tejidos, evitando con ello el catabolismo.

Los carbohidratos del WPR 10 son complejos y de liberación prolongada para que las moléculas resultantes de su digestión pasen a la sangre poco a poco y sirvan para mantener estables los niveles de energía, así como la liberación de insulina, lo que también contribuye a evitar la degradación muscular.

Las grasas pueden ser nocivas como las saturadas o saludables como las insaturadas, como las tres fuentes de ácidos grasos que configuran el WPR 10: los ácidos grasos omega 3, el ácido linoleico conjugado y los triglicéridos de cadena media (MCT).

Los primeros han puesto de manifiesto su capacidad para mejorar el metabolismo de las grasas, incrementar la afinidad de la insulina en las células musculares, favorecer la función hormonal y proteger contra las enfermedades cardiovasculares.

El ácido linoleico conjugado ha demostrado por su parte que puede acelerar la utilización de los depósitos de grasa y favorecer la adquisición de tejido magro.

Los triglicéridos de cadena media representan una importante fuente calórica ya que aportan nueve calorías por gramo como cualquier otra grasa, pero debido a su alteración molecular se metabolizan tan rápido como un azúcar sin interferir, sin embargo, con la respuesta de la insulina ni poder transformarse en tejido adiposo.

Su composición nutricional es de por sí excepcional, pero en el WP R 10 existen muchos otros factores que vale la pena subrayar.

La bromelaína y la papaína son enzimas proteolíticas que digieren las proteínas en sus componentes, los aminoácidos. La piridoxina resulta esencial en la metabolización de los aminoácidos, sin cuya presencia el organismo no es capaz de sintetizar y usarlos correctamente.

El ácido hidroxicítrico, una sustancia que se extrae de la garcinia cambogia y cuya particularidad estriba en inhibir la acción de una enzima llamada citrato liasa, la cual es la encargada de convertir el exceso de carbohidratos en tejido adiposo, garantiza que los carbohidratos sean usados como fuente de energía y no se conviertan en grasa.
La tirosina es un aminoácido esencial capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y servir como precursor de las hormonas noradrenalina y norepinefrina que acentúan el estado de alerta, aumentan la energía y favorecen la lipólisis, o pérdida de grasa, ya que también sirve de materia prima para formar tiroxina, la hormona tiroides.
La lisofosfatidilcolina es un fosfolípido que aumenta la porosidad intestinal e incrementa la capacidad de absorción de todos los nutrientes que pasan del intestino a la sangre.
La quercitina es un derivado de los cítricos, con un alto nivel en bioflavonoides, que mejora la absorción de los nutrientes, a la vez que regula el metabolismo de la glucosa y actúa como un potente antioxidante.

El potasio quelado es uno de los electrolitos que junto con el sodio y el magnesio favorecen el trabajo muscular, pero, además, se ha podido comprobar que el potasio es un eslabón en la normal secreción de hormona del crecimiento y del IG F1, el factor del crecimiento similar a la insulina.

El magnesio quelado es otro mineral que supone un factor limitante en la correcta secreción de la testosterona. Al igual que el potasio lo es para la GH y el IG F1, se ha podido comprobar que el magnesio junto con la piridoxina y el zinc actúan de forma sinérgica para mantener un nivel de testosterona elevado.

La acetil-L-carnitina es un aminoácido acetilo que cruza la barrera hematoencefálica para actuar como un neurotrasmisor al fomentar la formación de dopamina. Entre sus cualidades para los atletas cabe resaltar la propiedad de mantener estables los niveles de testosterona, a la vez que estimula la actividad de la LH, hormona leutinizante que es la que emite una señal a las células leydig para activar la producción hormonal en los testículos, con lo que ayuda a incentivar las acciones constructoras a la vez que bloquea las destructoras.

El cetoisocoproato y la ornitina alfa cetoglutarato promueven por vías distintas la secreción endógena de hormona del crecimiento así como del factor de crecimiento IG F1 y ambos han demostrado en numerosos estudios científicos su valía para frenar el catabolismo.

El picolinato de cromo, una sustancia que se ha revelado esencial en el metabolismo de la insulina aumentando su afinidad en las células musculares y disminuyéndola en las grasas, es otro coadyuvante favorable en los procesos de creación de tejidos.

Por último, las vitaminas y minerales resultan imprescindibles en numerosas funciones, porque estos elementos forman parte de enzimas e intervienen en multitud de acciones metabólicas.
Como veis el WP R10 posee tal configuración bioquímica que sus efectos son extraordinarios por la sinergia de cada uno de sus ingredientes y por la interrelación de estos con múltiples procesos vinculados a la creación de nuevo tejido muscular.

No es un simple suplemento de proteína, sino un ecualizador metabólico que además de nutrir, refuerza el sistema hormonal.

Bloquear el catabolismo cuando este impera más: después de entrenar

Como hemos tenido ocasión de ver, el entrenamiento es intrínsecamente catabólico, por eso justo después de finalizar una sesión de entrenamiento el organismo entra en una fase acelerada de absorción y de reparación tisular para contrarrestar la subida de cortisol, una hormona altamente catabólica.

Única y específicamente para esa situación tan especial, Future Concepts ha desarrollado el WP P11, otro ergocéutico perfecto porque está diseñado para que cada uno de sus ingredientes haga diana en un proceso concreto y bloquee el catabolismo, al tiempo que apoya el anabolismo.

Su valor nutricional es muy parecido al WP R10, es decir: proteínas 59,02%, carbohidratos 30,136% y grasas 2,75%, sin embargo aún teniendo bastantes similitudes incluye importantes diferencias.

Nada más cesar el entrenamiento el organismo multiplica momentáneamente su capacidad de absorción de proteínas haciendo acopio de materiales de regeneración. Ahora no es el momento de tomar las de liberación lenta, sino rápida. El WP P11 sólo contiene las del aislado del lactosuero que llegan velozmente a la sangre.

Lo mismo sucede con los carbohidratos, si en el WP R10 eran de liberación lenta los idóneos, ahora estos no servirían de mucho puesto que esta aceleración metabólica que se experimenta tras el entrenamiento es transitoria y dura poco más de una hora. Por lo tanto, hay que administrar carbohidratos de liberación rápida como la dextrosa, que además posee un índice glucémico de 100 y produce un pico de insulina, hormona imprescindible ahora en niveles elevados para que actúe como transportador de todos los nutrientes, ya que con los músculos vacíos de glucógeno por el entrenamiento no hay posibilidad de lipogénesis ya que éstos absorben con avidez los carbohidratos.

Es en esta situación que la insulina ejerce sus acciones anabólicas para saturar las células con nutrientes, ya que ahora no es posible el efecto lipogénico. Justamente por eso se ha incluido el ácido lipoico, un agente estimulante de la secreción insulínica, que al parecer también duplica su acción, pues ejerce en el organismo las mismas funciones que la propia hormona.
La reparación articular cobra una importancia capital y la aceleración que presentan las funciones de asimilación también se observa en las de reparación. El empleo de pesos pesados origina erosiones y microlesiones en los tejidos conjuntivos tales como tendones, ligamentos y cartílagos o discos intervertebrales, que tras el esfuerzo el cuerpo se apresta a regenerar, por eso al WP P11 se le ha incorporado una buena dosis de sulfato de glucosamina, sustancia, junto con el colágeno, esencial en la formación de éstos tejidos.

Todos los procesos químicos se realizan en la glándula hepática, desde la formación de nuevas proteínas, el glucógeno o la eliminación de los materiales de deshecho, por eso este órgano se ve sometido ya sólo por el entrenamiento a un considerable esfuerzo y estrés.

El extracto de alcachofa ha demostrado que es capaz de regenerar por completo el hígado, incluso en casos en que éste estaba afectado gravemente por cirrosis, de ahí que sea otro ingrediente significativo del WP P11.

El cortisol es la principal hormona catabólica del organismo, y con la tensión del entrenamiento se dispara su secreción a fin de degradar los aminoácidos para convertirlos en glucosa y rellenar los depósitos de energía. Para contrarrestar esa acción Future Concepts utiliza en esta fórmula la fosfatidilserina y la N-acetil cisteína que forman una barrera capaz de bloquear la secreción de cortisol poniendo un freno así al catabolismo inducido por el sobreesfuerzo.

Y es que de la oxidación celular producida por el ejercicio se derivan grandes cantidades de radicales libres, moléculas dañinas que retrasan la recuperación, la regeneración muscular y el crecimiento, además de significar un ataque a la función inmunológica. Éstas moléculas son catabólicas por naturaleza.

El mayor antioxidante corporal conocido es el glutation que precisamente decae con el esfuerzo intenso. En el WP P11 Future Concepts ha incorporado el glutation reducido, además del ácido ascórbico, a los que también se une la N-acetil-cisteína para elevar los niveles de protección antioxidante e impedir la acción negativa de los radicales libres y por tanto del catabolismo.
Al margen de esas diferencias, derivadas de la situación metabólica específica, en el WP P11 se dan similitudes con el WP R10 porque el primero incluye en su fórmula sustancias que también recoge el segundo.
Así, en el WP P11 se hallan las enzimas digestivas, la piridoxina, la lisofosfatidilcolina, el picolinato de cromo, las vitaminas y minerales, la acetil-L-carnitina, la ornitina alfa cetoglutarato y el cetoisacaproato, moléculas activas todas que sirven tanto para favorecer el anabolismo como para bloquear el catabolismo.

Sin duda, el WP P 11 constituye el mejor medio natural para bloquear el catabolismo inducido por el entrenamiento intenso, al tiempo que acelera la recuperación y anabolismo posterior.

Bloquear el catabolismo nocturno

La noche es un periodo de regeneración y de crecimiento, pero también dónde el catabolismo cobra protagonismo por las muchas horas de ayuno, por tanto si no se bloquean las acciones catabólicas, se anulará el anabolismo o crecimiento.

Future Concepts ha diseñado el GP 01 de uso exclusivo nocturno para incrementar la secreción de la hormona del crecimiento (HC), pero además resulta un formidable agente anticatabólico porque contiene varias de las moléculas de eficacia probada para detener la degradación de los tejidos.

Como hemos visto, la glutamina es un aminoácido que ha puesto de manifiesto en numerosos estudios clínicos su capacidad para elevar la secreción de hormona del crecimiento y frenar la descomposición del tejido muscular, por eso cada dosis del GP01 aporta cuatro gramos.

También incluye dos gramos de OKG, ese compuesto formado a base de moléculas de ornitina y alfa cetoglutarato, que tan buenos resultados como anticatabólico ha dado a los hombres de ciencia, pero asimismo ha resultado positivo para aumentar la liberación de HC.

La glicina es otro aminoácido que ha producido resultados sorprendentes en este sentido. En varios estudios se ha constatado que en dosis de entre seis y siete gramos, la misma cantidad que contiene un sobre de GP 01, puede llegar a cuadriplicar la liberación de HC.

Este ergocéutico contiene además dos aminoácidos capaces de incrementar la secreción de esta hormona cuando se administran juntos. Se trata de la arginina y ornitina hidroclorhidrícas en dosis de cuatro gramos.

Asimismo contiene otros elementos que apuntan a mejorar la producción natural de hormona del crecimiento e incluso de la testosterona, porque las dos actúan de forma sinérgica durante la noche.

Una dosis de GP 01 diluida en un vaso de agua y tomada a la hora de acostarse asegura un sueño reparador y unas cotas de hormona del crecimiento y de testosterona muy superiores a la media, pero especialmente una disminución pronunciada en el ciclo del catabolismo nocturno.

Bloquear el catabolismo

Tanto el WP R10, el WP P11 o el GP 01 constituyen el prototipo ideal de preparados capaces de inducir los cambios metabólicos y endocrinos necesarios a la creación y conservación del tejido muscular.

Estos ergocéuticos han sido desarrollados en los laboratorios de Future Concepts con objeto de servir para fomentar el aumento del peso magro en las personas sanas y podéis apostar a que inciden de forma notable en ello, pero lo más importante es que con el uso de estos preparados, el metabolismo se vuelve más eficiente y la función hormonal se refuerza, todo lo cual conduce a un mayor rendimiento en el gimnasio, a músculos más grandes y fuertes, así como a una salud de hierro.

Sólo los ergocéuticos de Future Concepts están desarrollados siguiendo criterios estrictamente respaldados por la ciencia.

No esperéis milagros de la noche a la mañana, pero puedo aseguraros que no tardaréis mucho en notar sus efectos por dentro y por fuera.