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Para lanzarla al gran desarrollo. Tal y como lo hace Blair Mone

Por Jim Taylor

Blair volvió a coger el gusto por la competición después de haberse ausentado de los escenarios durante varios años en los que persiguió una carrera como luchador profesional.

Ahora su objetivo final es hacerse un hueco entre los profesionales y llegar tan lejos como le sea posible.

Y para codearse con los mejores necesita una espalda sobresaliente, algo en lo que está completamente inmerso.

Todos los expertos coinciden en subrayar que la espalda constituye uno de los grupos más importantes para cualquier culturista, puesto que es la zona muscular más basta del cuerpo y también la más compleja, no en vano alberga el mayor número de músculos y algunos se encuentran entre los más grandes y poderosos del cuerpo, como son los dorsales, los trapecios y los lumbares.

Pero la espalda tiene un doble papel, porque su relevancia sobre la masa corporal es la mayor de ningún otro grupo muscular y luego a la hora de subirse a un escenario se convierte en el barómetro por el que los jueces valoran a un competidor, por tanto Blair tiene perfectamente claro que si aspira a llegar lejos en el culturismo debe construir la mejor espalda posible.

La llamada temprana de los hierros

Blair Mone es el menor de cuatro hermanos y nació el 16 de agosto de 1979 en Springfield, Massachussets, EEUU. Se crió en una pequeña localidad en Vermont y desde muy pequeño siempre fue muy activo en los deportes, así que practicó béisbol, jockey sobre hielo y lucha. “Empecé a levantar pesas a una edad muy temprana, a los 13 años, pero era básicamente para ayudar a mejorar mi rendimiento en mis actividades deportivas, pero no pasó mucho antes de que se convirtiese en mi pasión” recuerda Blair.

“Fui a estudiar ciencias del ejercicio en la universidad de Massachussets y competí por vez primera en culturismo cuando tenía 19 años y enseguida supe que este deporte era a lo que quería dedicarme”.

De hecho, Blair era un joven diferente de los demás, porque para la mayoría su pase por el instituto es cuando descubren su lado más narcisista y su imagen se convierte en una obsesión, así que buscan la aceptación de los demás y no llevar el peinado adecuado, o los tejanos de moda, o bien tener algún grano de más puede convertirse en una auténtica tragedia que los compañeros no dejarán pasar inadvertidos. Pero Blair nunca se preocupó de esas banalidades que para los demás podían convertirse en auténticas catástrofes, él estaba preocupado en batir el récord en press de banca de su hermano mayor Brook. Así que copiaba las rutinas de éste y con 14 años, el recientemente ingresado en el instituto con un peso de 74 kilos logró hacer un press de banca con 103 kilos, superando a su hermano por seis kilos en la barra.

De todas formas Blair continuó entrenándose con pesas para mejorar su rendimiento en los deportes en los que tomaba parte, pero nunca se le pasó por la cabeza la competición culturista, hasta que años más tarde cuando era un estudiante de segundo año en Springfield conoció a John Cena, uno de los más populares luchadores de lucha libre, que forma parte de la famosa WWE… “John me vio en el gimnasio entrenando y me preguntó si competía en culturismo y yo le contesté que no, que nunca se me había ocurrido la idea de subirme a un escenario con uno de esos diminutos bañadores delante de cientos de personas. Él me dijo que debería considerarlo, porque yo tenía futuro en este deporte. Eso me hizo empezar a considerar la posibilidad pero el paso era muy importante, incluso desde el punto de vista de mi propia familia”.

Blair pertenece a una familia muy conservadora de una pequeña ciudad de Vermont y ésta no veía al principio con muy buenos ojos la afición de su hijo y para su madre era una actividad poco aceptable la competición, en la que su hijo tiene que afeitarse las piernas, untarse un tinte por todo el cuerpo y luego hacer una serie de poses extrañas ante todos para que le den una valoración. Era claro que su familia no podía apoyar esa posibilidad.

No obstante, después de mucha consideración y reflexión, así como cierta presión por parte de sus colegas para que diese el paso, Blair compitió por vez primera en 1999 y ganó el título absoluto entre los júniores y quedó segundo en la categoría de peso pesado en la división abierta (open). “Me encantó el público y todo el ambiente, así como los preparativos. ¡Fue todo un descubrimiento para mí!”

Pero el descubrimiento sería mayor todavía.

Su paso por Syracuse

Justamente en 1999 después de su primera competición marchó a Nueva York dónde conocería al que se convertiría en su mentor y finalmente en su amigo y socio. “En Nueva York conocí al profesional de IFBB Jeramy Freeman y decidí quedarme con él en Syracuse para entrenarme bajo su supervisión y me alegro de haberlo hecho, puesto que en un año pasé de 96 a 110 kilos”. Ese gran incremento del crecimiento animó a Blair a continuar en Syracuse, Nueva York, y a seguir aprendiendo de Jeramy que no sólo le enseñó a entrenarse con mayor eficiencia sino sobre todo a comer mejor, porque el joven siempre ha tenido gran facilidad para ganar peso, pero luego le resulta extremadamente difícil definirse y Freeman le enseño a ciclar los hidratos de carbono para estimular su metabolismo y mantenerse más definido al tiempo que sigue ganando masa. “Entrenar con Jeramy me proporcionó todo un gran cambio que transformó mi cuerpo, porque antes era un chico grande, fuerte, pero con una forma de bloque, mientras que con él logré modificar mi forma y conseguir un cuerpo de culturista”.

Cinco años más tarde Blair y Jeramy se habían convertido en compañeros de entrenamiento y hasta en socios, puesto que entre ambos montaron la empresa de entrenamiento personal Well-Roundes Health and Fitness con la que atendían a montones de clientes que entrenaban en las instalaciones del Hercules Gym.

Mientras tanto Blair compitió en 2002 en el Mr Nueva York y se adjudicó la categoría de peso superpesado. En 2003 en el NPC Nationals fue 9º en peso superpesado y en 2004 resultó subcampeón en peso superpesado en el NPC Junior Nationals.

Un cambio radical en su vida

No obstante, su mejor logro no fue deportivo, sino personal y lleva el nombre de Victoria, se trata de su primera hija, que le dio un nuevo sentido a su vida. “Siempre descubro cosas nuevas en ella y no deja de sorprenderme cada día que pasa”.

En 2006 dio un cambio radical a su vida y se trasladó a Louisville, Kentucky para perseguir una carrera como luchador profesional, porque todavía se acuerda de John Cena, que ahora se ha convertido en una auténtica estrella mediática de la lucha en USA.

“Después de varios años de notable éxito como luchador, en 2009 comprendí que mi corazón era culturista y que no sería feliz hasta que llegase al máximo en mi carrera como culturista. Así que en 2009 ya empecé a entrenarme seriamente para regresar a la competición en 2010, lo que cumplí en los campeonatos USA NPC de Las Vegas, dónde obtuve la octava plaza en el peso superpesado”.

Ahora espera seguir intentando alcanzar el carné profesional y para ello está entrenándose con ahínco y en especial brutalizando la espalda, porque ésta puede ser una herramienta excepcional para lograrlo.

Brutalizar la espalda para lanzarla al gran desarrollo

“No existe ningún profesional con una espalda mediocre, por lo menos ninguno que tenga opciones a los lugares de cabeza en una competición. Una espalda excepcional es lo menos que se exige de alguien que espera formar parte del grupo de los hombres más y mejor desarrollados” afirma Blair y prosigue “por eso mi sesión de espalda es brutal, porque no hay otra forma de hacer responder a todos los músculos que la integran”.

Sus rutinas nunca son exactamente iguales y procura modificarlas de tal forma que no se repitan dos sesiones idénticas y para ello cambia algunos ejercicios o bien altera el orden en el que los hace.

Sus movimientos básicos son:

  • Remo inclinado con barra.
  • Peso muerto.
  • Remo con apoyo de pecho.
  • Jalón de agarre medio.

Rara vez estos cuatro movimientos no forman parte de sus sesiones brutales de espalda, pero puede variar el tipo de agarre y el ángulo de trabajo, así como la incorporación de nuevos ejercicios.

Una sesión de espalda puede comenzar con un estiramiento para el dorsal, algo ligero y un par de series de jalones con poco peso y numerosas repeticiones.

Fiel en su convencimiento que los ejercicios más duros han de hacerse primero, Blair atacará el remo inclinado con barra del que efectuará tres o cuatro series duras, con frecuencia después del calentamiento efectúa dos con agarre prono y otras dos con agarre supino, o bien si un día decide hacerlas todas con un tipo de agarre, en la siguiente sesión cambiará la posición de las manos.

Después pasa el peso muerto, que para Blair constituye un eje imprescindible para lograr potencia y grosor. No obstante tiene la precaución de calentar bien antes de usar mucho peso, a pesar de que el remo inclinado ya haya hecho intervenir las lumbares.

Con la zona lumbar cargada, o mejor dicho destrozada, por los remos y por el peso muerto, Blair opta por otro tipo de remo, pero esta vez con apoyo de pecho, en el que la zona lumbar está preservada. “En este ejercicio me gusta hacerlo de forma unilateral para mayor concentración y aislamiento de la zona superior de la espalda”.

Para rematar la parte superior y los dorsales, Blair opta por el jalón en polea, o mejor aún en máquina de palanca, porque la tracción es más pura y el ángulo de trabajo más amplio llegando a estimular también la inserción baja del dorsal.

Otro ejercicio de masa pura que suele incorporar en sus sesiones es el remo en barra T, un magnífico constructor de masa y de volumen.

Y para dotar de relieves y de surcos en la espalda Mone gusta realizar dos tipos de remo con mancuernas, a un brazo y también a dos brazos y con un giro especial para afectar más al centro de la espalda media.

En cualquier caso ninguna sesión de espalda está completa sin realizar al menos 20-24 series de espalda y cinco o incluso seis ejercicios distintos.

Entre las series del peso muerto, nuestro hombre se toma tres minutos de descanso, que se quedan en dos para los demás movimientos, de manera que entre el ritmo infernal y los pesos pesados que emplea, la rutina de espalda es una auténtica brutalidad, pero es que ese es el único camino que nuestro hombre conoce para llegar a construir la espalda que quiere forjar.

Una espalda casi profesional

Está claro que su objetivo desde que ha dejado la lucha y se ha vuelto a centrar en el culturismo es llegar a ingresar en las filas profesionales. Objetivo que no podrá cumplir a menos que construya una espalda sensacional, algo que ya ha logrado pero que él persiste en perfeccionar.

Blair Mone mide 1,74 metros y pesa fuera de temporada 124 kilos que se convierten en 105 en competición.

La próxima vez que suba a un escenario causará una verdadera conmoción en cuanto los jueces le pidan que se dé la vuelta y les muestre su desarrollo de espalda.

EJERCICIOS

Remo inclinado con barra

El remo inclinado con barra es un ejercicio destinado a dotar de densidad y de grosor a la espalda, especialmente en su parte central, pero también afecta a la inferior.

Blair flexiona las rodillas para coger la barra, con una separación de manos similar a la anchura de los hombros y las mantiene dobladas, con el torso inclinado, pero siempre lo conserva bastante por encima de la línea horizontal con el suelo para proteger la zona lumbar. Eleva el pecho y la cabeza, arqueando la espalda baja y entonces tira con fuerza hacia atrás hasta que la barra toca el abdominal inferior.

“En distintas sesiones combino el agarre de manos por encima, con el inverso, con las palmas de las manos hacia arriba, en este caso para hacer trabajar el dorsal desde su inserción más inferior, o bien en una sesión empleo un estilo y en la siguiente el otro”.

Remo con mancuerna

El remo con mancuerna a un brazo permite un mayor aislamiento del dorsal, porque es posible darle más recorrido al ejercicio, ya que la barra no toca al abdomen y se puede llevar el codo mucho más atrás que con la barra.

Para extraer el máximo beneficio a este ejercicio, es necesario permitir el estiramiento completo al final de la fase negativa para, a continuación llevar la mancuerna todo lo atrás posible, tal y como hace Blair que lleva el codo muy alto.

“Si el torso está muy paralelo al suelo el dorsal inferior se ve más afectado, en cambio si éste está más erguido es la parte superior la que recibe mayor estimulación”.

Jalones en máquina de palanca

El agarre convencional en los jalones dorsales implica usar un agarre ancho y con las manos mirando al frente en una máquina de polea, pero Blair prefiere utilizar la máquina de palanca para realizar los jalones porque principalmente no tiene que tirar el torso hacia atrás para dejar bajar la barra por delante de la cara, de esa forma limita la intervención de la zona lumbar y el ejercicio es más puro para el dorsal superior.

Emplea un agarre no muy amplio que abre los omoplatos y ensancha la espalda.

“En el inicio dejo que la carga tire de los brazos, para lograr el máximo estiramiento del dorsal y dislocación de los omoplatos, luego flexiono los brazos, llevando los codos tan abajo y apuntando tan atrás como puedo, para obligar a los dorsales a contraerse al máximo”.

Remo en barra T

Este es un excepcional ejercicio para dotar de amplitud, grosor y relieve a la espalda en su conjunto, pero con especial énfasis en la zona media. De pie, flexionado por la cintura 35º y con los pies firmemente apoyados contra el soporte del aparato, Blair agarra la barra con forma T con las manos muy juntas y estira con fuerza hasta llevarlas al estómago, momento en que contrae fuertemente los omoplatos, como si quisiera que éstos se tocasen.

“Este es uno de los mejores constructores de espalda que existen, pero no me vuelvo loco con el peso, prefiero guiarme del instinto y de las sensaciones para sentir como los músculos piden clemencia, sin que importe la carga usada”.

Peso muerto

El peso muerto proporciona potencia a la espalda en su conjunto, desde los trapecios hasta los lumbares, incidiendo especialmente en éstos músculos.

Blair emplea una separación de manos ligeramente más ancha que los hombros y un agarre mixto, con una mano por encima y otra por debajo, que va cambiando de sentido con cada serie. Flexiona las piernas, se agacha y coge la barra y endereza el cuerpo hasta que está erguido por completo.

“La magia de este movimiento es que fortalece todo el cuerpo y la mente, porque cuando te acostumbras a tirar pesado aquí ya nunca más tienes miedo de emplear mucho peso ningún otro ejercicio”.

Remo con dos mancuernas

El remo con mancuernas a dos brazos es un movimiento de aislamiento, especialmente tal y como lo lleva a cabo Blair. Se inclina sosteniendo dos mancuernas no muy pesadas y tocándose entre ellas delante del cuerpo, justo por encima del suelo.

Entonces Mone lleva ambos codos arriba y atrás, al tiempo que gira las manos hacia fuera para llevar los codos hacia los costados, como si buscasen tocarse, y profundizar así en la contracción.

“Mediante el giro de las manos logro trasladar la estimulación muscular a la zona más interna de la espalda media, para resaltar el detalle muscular”.

Remo en máquina con apoyo de pecho

Este es un excepcional ejercicio para dotar de amplitud, grosor y relieve a la espalda superior y media, preservando la zona lumbar.

Sentado en la máquina y con el pecho firmemente apoyado contra el soporte acolchado, Blair agarra la palanca con una mano mientras con la otra se aferra a la estructura para estabilizar el cuerpo.

Entonces tira con fuerza hasta llevar el codo todo lo atrás posible, más allá del plano del cuerpo, momento en que contrae fuertemente durante un segundo antes de regresar a la posición inicial.

“Prefiero la versión unilateral porque me permite concentrarme mejor y hacer actuar el ejercicio como si fuese un bisturí de precisión sobre la espalda”.