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VENTAJAS E INCONVENIENTES

Por Grant Thomas

El café es la bebida más consumida en todo el mundo y puesto que el café contiene cafeína, podemos asegurar que ésta es también la droga más usada en el planeta.

Puede que os sorprenda que califique la cafeína como una droga, pero químicamente eso es lo que se considera, a pesar de ser un estimulante de origen natural.

Y aunque puede tener muchos beneficios cuando se toma con moderación, inclusive en el culturismo, también puede presentar algunos inconvenientes.

Existen documentos que datan de varios miles de años que apuntan al uso que hacían varias culturas nativas de las hojas y del grano del café como sustancias energéticas mientras realizaban grandes marchas o trabajos cansinos como ayuda para alejar el cansancio.

En algunas partes del mundo ya hace cientos de años que aprendieron a cocer distintas sustancias naturales, como hierbas, tallos, cortezas y granos porque descubrieron que beber el resultado de dichas cocciones proporcionaba resultados de mayor calado que mascar dichas sustancias y un brebaje parecido al café actual ya se consumía hace siglos en países de extremo Oriente.

La palabra café proviene del árabe antiguo qahweh y existen varias teorías y leyendas acerca de su descubrimiento y comienzo de consumo. Una de éstas asegura que fue un pastor nómada de cabras que observó que cuando los animales se comían los granos del café caídos al suelo, al poco retozaban con una energía renovada.

La cafeína fue descubierta en 1819 por el químico alemán Friedrich Ferdinand Runge: fue él quien acuñó el término Koffein (traducido como cafeína), un compuesto químico en el café. La cafeína recibe también otros nombres relativos a los productos que la contienen, como la guaranina (encontrada en la guaraná), la mateína (encontrada en el mate) y la teína (encontrada en el té), las cuales contienen además algunos alcaloides adicionales como los estimulantes cardíacos teofilina y teobromina y a menudo otros compuestos químicos como los polifenoles.

Sea como sea, el café es la bebida producida a partir de las semillas tostadas de las bayas de dos tipos principales de arbustos Coffea arábica (café arábico) y coffea canephora (café robusto). Los granos de café contienen 1% de cafeína, por lo tanto la infusión contiene unos 18 miligramos por 454 gramos (una libra) o bien 100 por una taza.

La cafeína es una droga legal y aceptada por todas las instituciones, de hecho es uno de los motores que mueven el comercio mundial.

Pero la cafeína es un estimulante prohibido por el COI cuando se usa en determinadas concentraciones.

Se acepta hasta ciertos limites, porque se sabe que forma parte de muchas bebidas tradicionales, como el café, el té, las bebidas de cola, el chocolate y también forma parte de varios medicamentos. Pero si en un control antidopaje los niveles de cafeína exceden los 12 microgramos por mililitro de orina, el atleta será objeto de descalificación.

Es preciso tener presente que la ingesta de 100 miligramos de cafeína darán una concentración en la orina de 1,5 microgramos por mililitro, de manera que serán precisos al menos 800 miligramos de cafeína para superar los límites establecidos por el COI. Eso se traduce por un total de entre 6 a 8 tazas de café, en función del tipo que se beba, para alcanzar los límites prohibidos.

Químicamente es una potente droga natural

La cafeína pertenece a un grupo de compuestos conocidos como alcaloides, que son sustancias básicas que forman sales solubles en agua. La mayoría de alcaloides son sustancias cristalinas bien definidas, que se unen con los ácidos para formar sales. En las plantas pueden existir en estado libre, como sales e incluso como óxidos nitrogenados. Los alcaloides existen en 31 formas diferentes y se trata de compuestos derivados de las plantas que son tóxicos o fisiológicamente activos. Contienen una molécula de nitrógeno en un anillo heterociclíco (es decir, mirando hacia arriba).

Los alcaloides se emplean en su uso farmacológico para actuar sobre el sistema nervioso central, como estimulantes, venenos, alucinógenos, analgésicos (para aliviar el dolor) y como drogas antileucémicas.

La cafeína pertenece a un grupo de compuestos alcaloides conocidos como metilxantinas, que destacan por bloquear los receptores de adenosina en el cerebro.

La adenosina ralentiza la actividad cerebral, aunque el modo en el que lo consigue no está bien entendido. Lo importante es que gracias a la ingestión de cafeína el cerebro deja de recibir adenosina, así que ésta no puede indicarle que ralentice su actividad. De esta forma la cafeína se convierte en un estimulante. Estos alcaloides metilxantinas también relajan los tejidos alrededor de las vías aéreas de los pulmones, por eso son empleados en los medicamentos broncodilatadores, porque facilitan la broncodilatación y por tanto una mejor actividad pulmonar, logrando que el cuerpo se oxigene mejor, lo que facilita la resistencia física.

Las metilxantinas se encuentran en plantas tales como la guarana, la nuez de cola, el café, el té, los granos de cacao, la yerba maté y algunas otras.

La guarana, el té, la cola, el cacao y el café son las plantas más populares como fuentes de cafeína.

La capacidad de la cafeína para estimular el sistema nervioso central la convierte en un muy potente acelerador de la energía. La molécula de cafeína es capaz de penetrar en la célula muscular y proporcionar una fuente de energía sostenida que retrasa la fatiga. También hará que estéis más alertas, debido a que la cafeína es muy similar a la adenina (un compuesto del ATP, ADN y del AMP cíclico).

Eso es lo que químicamente convierte la cafeína en un estimulante de amplio alcance.

Puesto que es tan similar a la adenina se puede instalar en sus receptores, manteniendo el AMP cíclico activo y evitando así su degradación. Cuando el AMP cíclico se degrada, el suministro de energía corporal disminuye, porque éste se produce a partir del ATP. La cafeína enseña al cuerpo a degradar las enzimas en su lugar, de forma que el suministro de AMP cíclico permanece elevado durante más tiempo.

Metabolización y dosificación de la cafeína

La cafeína se absorbe rápidamente a través del sistema digestivo y alcanza su pico de concentración en la sangre a los 60 – 90 minutos después de su consumo. Luego, la cafeína es metabolizada en el hígado produciendo una serie de metabolitos de los que algunos son expulsados del cuerpo como productos residuales. La cafeína puede permanecer en el organismo durante 24 a 48 horas, teniendo su vida media una duración de entre 4-5 horas, pero eso puede variar tanto como de 2 a 10 horas como resultado de factores genéticos, fisiológicos y medioambientales.

La dosis diaria recomendada de cafeína es de 250 miligramos, una cifra a la que se puede llegar fácilmente, porque la cafeína no sólo se encuentra en el café, sino que también la contiene un gran número de alimentos que consumimos y de medicamentos. Una taza normal de 250 mililitros de café contiene entre 100 y 125 miligramos de cafeína, dependiendo de la concentración, tipo del grano y sistema de cocción.

De manera que si deseáis moderar la ingesta de cafeína, tened cuidado porque hay muchas otras cosas que también la proporcionan.

He aquí el contenido medio de cafeína de algunos productos habituales:

Producto / contenido medio de cafeína
Taza de café (150 ml) / 35 mg
Tazón de té (250 ml) / 50 mg
Taza de café instantáneo (150 ml) / 75 mg
Tazón de café instantáneo (250 ml) / 100 mg
Taza de café expreso (150 ml) / 100 mg
Lata de cola (330 ml) / 30 mg
Lata de bebida estimulante / 80 mg
Ración de postre de café o de chocolate / 30 mg
Barrita de chocolate / 15 mg
Taza de chocolate o cacao caliente / 4 mg

Ventajas de la cafeína en el gimnasio

Puesto que la cafeína puede llegar fácilmente a las células musculares, es evidente que puede constituir una notable ayuda para proporcionar energía extra que dinamice los músculos durante las fases de entrenamiento intenso.

Esa ayuda puede permitiros llegar a entrenar más duro, a realizar más repeticiones con un peso elevado y a completar más series puesto que aleja el umbral del agotamiento físico, todo lo cual incidirá en elevar la intensidad y la productividad de vuestras sesiones.

Además, a la hora de realizar la actividad cardiovascular, un poco de cafeína os permitirá ir más rápido y durante periodos de tiempo más largos, incluso aunque la llevéis a cabo después de la sesión de pesas, cuando el cansancio aprieta después de haber atacado los hierros. Eso no sólo os permitirá alcanzar una mejor condición cardiovascular, sino que os ayudará a quemar mayores cantidades de grasa corporal.

Pero la guinda del pastel es que la cafeína os permite quemar grasa incluso cuando no estáis haciendo cardio, en otras palabras, os ayuda a manteneros definidos. La cafeína al ser un estimulante, aumenta el ritmo metabólico, es decir el grado al cual el cuerpo quema calorías durante la fase de reposo. Por tanto, gracias a la cafeína seguiréis sacando provecho de sus beneficios incluso mucho después de haber abandonado el gimnasio.

Además, la cafeína ha demostrado que puede quemar grasa por sí misma. Es una ayuda termogénica que promueve la lipólisis, o sea el efecto de degradación de la grasa acumulada. Como ayuda termogénica, la cafeína provoca la liberación de la hormona sensitiva a la lipasa (HSL), que es la hormona responsable de activar el ciclo de lipólisis, por el cual el cuerpo fuerza a las grasas a verterse en la circulación para servir como fuente de energía.

Ahora bien, eso no significa que podáis tomaros un café y ver como la grasa se funde y desaparece. La cafeína sólo aumenta la actividad de este sistema, pero para obtener óptimos resultados tendréis que en entrenar duro.

Aunque la ayuda en la eliminación de la grasa es muy importante, la cafeína también puede resultar de ayuda de otras formas mientras estáis en el gimnasio.

Varios estudios han puesto de manifiesto que cuando a los individuos que no tomaban habitualmente café se les administraba un poco, éstos eran capaces de levantar más peso, un fenómeno bien documentado, a pesar de que los científicos no hayan determinado los mecanismos de acción.

Posibles inconvenientes de la cafeína

Bueno, como sucede con tantas otras cosas, incluidos los suplementos, la cafeína debe ser usada de forma responsable y con moderación. Básicamente se le reprochan tres tipos de efectos secundarios a la cafeína. Primero la excitación nerviosa debido a la estimulación del sistema nervioso central, que puede conllevar insomnio, nerviosismo, aceleración del pulso y taquicardias.

Para los deportistas de larga distancia sus efectos diuréticos son a tener muy en cuenta, pues se supone que activa la eliminación de fluidos y además también posee efectos termogénicos, es decir que eleva la temperatura corporal. Muchos atletas son alertados de que el empleo de cafeína puede elevar su temperatura corporal, un factor de riesgo en algunas pruebas físicas, y además propiciar la deshidratación. Eso significa que obliga al cuerpo a desprenderse del agua. Si alguien no está consumiendo suficiente agua, o si está realizando sesiones largas de ejercicio o corriendo, o haciendo cardio sin beber agua, la cafeína podría causarle fácilmente deshidratación.

Los que tengan algún problema renal, más vale que se abstengan de la cafeína.

Esta sustancia también es ácida, de manera que debe evitarse por aquellos que tengan úlceras, o cualquier otro problema de estómago.

Los problemas cardiacos no han estado asociados con la cafeína, pero algunos estudios muestran una ligera correlación con las altas dosis de cafeína y las enfermedades de corazón. No ha sido probado que la cafeína pueda causar algún problema cardiaco, pero existe suficiente evidencia como para que la comunidad médica haya alertado sobre esa posibilidad.

Posibles efectos saludables de la cafeína

Aunque durante años, la comunidad científica ha venido alertando de los posibles efectos nocivos del uso excesivo de cafeína, algunos estudios recientes afirman que los bebedores de café pueden ser menos proclives a padecer Parkinson.

Asimismo, investigadores de Harvard aseguran haber descubierto que las personas que tomaban de cuatro a cinco tazas de café reducían en un 30% el riesgo de contraer diabetes.

En otros estudios recientes, científicos alemanes aseguran haber identificado en el café una sustancia que protege contra el cáncer de colon y otro estudio griego se manifiesta en el sentido de que beber café con moderación parece proteger contra las enfermedades de corazón.

Eso no significa que el café no esté desaconsejado para personas con problemas existentes de corazón y de hipertensión, puesto que en ambos casos la cafeína puede agravar estos problemas.

Una buena ayuda para rendir más en el gimnasio

Si queréis probarla y añadir un poco de fuego y fuerza a vuestra rutina, acelerar el proceso de eliminación de la grasa y mejorar vuestra alerta mental… entonces tomaos un par de cafés antes de acudir al gimnasio.

Sin embargo, emplead el sentido común y no abuséis. Tomar demasiada cafeína puede ser contraproducente y peligroso. Si abusáis de la cafeína acabaréis actuando como se hubieséis tomado una dosis de cocaína.

Limitad la ingestión diaria a 250 miligramos y ni siquiera la probéis los días que no vayáis a entrenar, para evitar los efectos de insensibilización o de graduación a la baja.