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SIN SEGUIR LA PIRÁMIDE ALIMENTARIA

Por Brett Cummins

Hace décadas que las autoridades sanitarias estadounidenses lanzaron las guías básicas de lo que debía ser la alimentación óptima y crearon la Pirámide Alimentaria.
Desde entonces, la obesidad se ha convertido en una epidemia en los países que la siguen, dónde han aparecido un gran número de enfermedades metabólicas derivadas de la mala alimentación.
¿Es pura casualidad?

Esta es una situación relativamente frecuente.
Después de dos años de entrenamiento y de comprobar que aunque habéis ganado una aceptable cantidad de masa muscular, tenéis todavía que perder mucho peso, sobre todo de la cintura, así que decidís acudir a un experto para buscar ayuda y lograr por fin deshaceros de la adiposidad y alcanzar esa definición que distingue a los auténticos culturistas.
Eso mismo fue justamente lo que hizo Jamie, un compañero de trabajo.
Un nutricionista le dijo que el mejor sistema para perder grasa y progresar en el gimnasio es comer sano, y que para ello la opción más segura es seguir la pirámide alimentaria.
Luego un culturista del gimnasio y que no es un entusiasta de la nueva pirámide, le recomendó evitar el pan y limitar algunos granos y con eso ya bastaría. Pero no bastó y siguió estando gordo.
Entonces, Jamie me preguntó “Si las autoridades consideran que la pirámide alimentaria constituye la mejor manera de alimentarse, ¿qué tiene de malo y cómo puede mejorarse la alimentación de la pirámide? Si mi objetivo es perder tejido adiposo, ¿qué me aconsejas para acelerar este proceso?”
Mi respuesta no podía ser sencilla, como no puede nunca darse una a un tema tan complejo como la alimentación, pero si tuviese que dar una en pocas palabras sería: “Olvídate de seguir la pirámide alimentaria”.
El caso de Jamie es muy frecuente.

Los errores de la pirámide alimentaria

La pirámide alimentaria original carecía de cierta información indispensable. Daba a entender que toda la grasa es mala y que los carbohidratos rápidos son aceptables y no distinguía entre el valor nutricional de las distintas fuentes proteicas.
Luego llegó la nueva pirámide alimentaria, que no creo que sea mucho mejor, así que no os molestéis en buscarla. Lo más probable es que la encontréis en muchos sitios debido a la gran campaña de difusión y promoción que las grandes empresas alimentarias pagan en favor de sus intereses, en lugar de los vuestros, en especial si lo que necesitáis es perder lípidos.
¿Cuáles son los problemas de la pirámide alimentaria? Varios muy negativos para la población en general, pero sobre todo para los culturistas.
Promueve un consumo excesivo de carbohidratos —en particular de los de alto índice glucémico—, reduce la proteína y pretende eliminar todo tipo de grasa, que es justo la receta para acumular lípidos, no para perderlos.
Los culturistas con cierta experiencia e información de vanguardia sabemos que la fórmula idónea para obligar al cuerpo a quemar grasa es: 1) tomar mucha proteína, 2) consumir una cantidad moderada de carbohidratos de bajo índice glucémico, 3) tomar los lípidos adecuados y 4) entrenamientos con pesos, cortos e intensos, alternados con ejercicio aeróbico.
Si queréis perder peso debéis controlar los carbohidratos que coméis. Por desgracia, la pirámide del Ministerio de Agricultura de Estados Unidos recomienda tomar gran cantidad de carbohidratos sin distinguir entre las distintas clases.
Pero lo cierto es que no todos los carbohidratos son iguales. Los refinados, que se descomponen rápidamente en el organismo, tienen el índice glucémico más alto. Así, el pan y los alimentos con almidón, como la pasta y el arroz blanco, se convierten en azúcares simples o glucosa. Entonces el páncreas segrega la insulina que permitirá que las células utilicen la glucosa como energía.
Cuantos más carbohidratos refinados se consuman, mayor será la cantidad de insulina necesaria y, como seguramente debéis saber ya, la sobreproducción de esta hormona es sinónimo de acopio de grasa. Sólo una parte de esta energía proveniente de los carbohidratos puede ser guardada como tal en forma de glucógeno, así que el resto se transforma simplemente en tejido adiposo.

El quid de la cuestión es que la insulina produce lípidos. Los carbohidratos simples son una causa directa de la obesidad en niños y en adultos; por lo que debéis evitarlos en la medida de lo posible.

Lo mejor es obtener los carbohidratos de la verdura. Las más saludables son las espinacas, el brócoli, la col rizada, la remolacha, las acelgas, la col, la coliflor y las coles de Bruselas. Son las verduras con menos calorías y menor índice glucémico, pero también las legumbres, como judías, garbanzos o lentejas.
¿Y qué pasa con la grasa?
Es importante no meter todas las grasas en el mismo saco. Evitad las grasas saturadas y los aceites hidrogenados, como el de maíz y tened cuidado con los alimentos ricos en ácidos grasos omega 6, porque es probable que los consumáis en exceso. Debéis buscar los ácidos grasos omega 3, que son los que necesitáis. Es preferible obtenerlos de los alimentos, como la carne roja de animales criados con pastos, los huevos y el pescado salvaje. Los aceites naturales del aguacate y los frutos secos, además del de oliva virgen y el de lino, también tienen que estar presentes en vuestra dieta.
En cuanto al pan, el culturista amigo de Jamie tenía razón.
Olvidaos de él hasta que alcancéis el peso deseado. Existen panes sanos, pero contienen sólo un 51% de cereal integral y el resto son cereales refinados y harinas blancas que provocan un pico de azúcar en sangre y os hacen acumular grasa.
Gran parte del pan ‘integral’ del mercado tiene un índice glucémico de entre 75 y 80, mientras que muchas barritas de chocolate no llegan a 70, en otras palabras esos supuestos panes integrales son incluso peor que una barrita de chocolate.
Además, tomar gran cantidad de cereales cada día puede provocar inflamación y artritis por culpa de la lectina que contienen, pues la mayoría de los humanos no somos capaces de digerir los granos y cereales.
Para mejorar vuestra salud y perder tejido adiposo limitad los granos de vuestra alimentación al arroz integral, al trigo sarraceno, la avena, el germen de trigo, el salvado de avena y la quinoa. Estos alimentos os ayudarán a llenar el estómago y os protegerán de varias enfermedades crónicas.
Comed fruta de bajo índice glucémico, como las cerezas (índice glucémico 22), el pomelo (25), el melocotón (28), la pera (38), las ciruelas (39) y ricas en antioxidantes, como la fruta silvestre (moras, arándanos y otras bayas) y las manzanas.
Estos son los elementos marco de la dieta culturista óptima, que nada tiene que ver con la alimentación propuesta por la pirámide alimentaria.

La comida trampa

La única excepción de vuestra dieta será una comida trampa a la semana. Si ahora no tenéis programada una comida trampa, es el momento de hacerlo. Se trata de daros el gusto de una comida con lo que os apetezca. Algunos atletas y culturistas prefieren que sea la cena del sábado o del domingo, pero el momento concreto no es importante. El objetivo es tener una pequeña vía de escape que no os haga sentir culpables y que os permita mantener el programa alimentario a largo plazo.
En esta comida semanal podéis tomar lo que deseéis: pizza, tortas o helado. Todo está permitido.
Si decidís esa comida libre con antelación, podréis resistiros a los dulces que os ofrezcan los días anteriores. Es decir, ese premio será una moneda de cambio que no querréis gastar sin más. Cuando alguien aparezca en la oficina con pastelitos veréis la situación con ojos de negociante. Entenderéis que es mejor resistirse esta vez para disfrutar esa comida completa con su postre el fin de semana. Así podréis rechazar esa pequeña gratificación sin problemas.
La mayoría de las dietas culturistas de competición permiten realizar una comida trampa, sobre todo en las primeras semanas, cuando las ganas de tomar ciertos alimentos son mayores. Tendréis que concienciaros para no ceder ante las tentaciones.
Es útil que anotéis todas las comidas de la semana y también la especial, que puede ser una celebración de cumpleaños, una cena con amigos o simplemente un premio por cumplir el plan nutricional. Así adoptaréis poco a poco una disciplina que se convertirá en parte de vuestra vida.
No os preocupéis si el plan cambia y, en vez de ir a cenar el miércoles con amigos, vais a comer el sábado. No hay ningún problema, pero escribidlo para mantener el sistema. Cuando llegue esa comida trampa, disfrutadla al máximo. Mantendréis la dieta el resto de la semana y no os costará perder peso.
Algunos culturistas me preguntan: “¿Qué pasa con los efectos de la comida trampa?, ¿esos carbohidratos de alto índice glucémico y esa grasa no me harán retroceder en mi objetivo?”, eso dependerá de varios factores, incluido el ritmo metabólico.
Sin duda para algunos supone un retroceso a menos que tomen las medidas necesarias para evitarlo. Voy a explicaros el secreto que os permitirá deleitaros una vez por semana sin mayores consecuencias.
Se trata de acelerar el metabolismo para que el cuerpo queme las calorías y las grasas adicionales, mediante una fórmula natural y 100% eficaz, de la que hablaremos unas líneas más abajo.
Pero tomar este producto es sólo una parte del secreto. El otro factor determinante es el orden en que coméis los alimentos. Si comenzáis el menú con una patata asada o con esas rebanadas de pan reciente que están en la mesa, no os haréis ningún favor.
Os aconsejo que comencéis con huevos, salmón o un entrante con carne, en vez de con tostadas o patatas. En otras palabras, no empecéis con muchos carbohidratos, sobre todo si son de alto índice glucémico. ¿Es esto tan importante? Sí, lo es. Tenéis que ralentizar la digestión y evitar que el azúcar plasmático aumente demasiado rápido. Puesto que la grasa y la proteína se digieren más lentamente que los carbohidratos, unos bocados de una tortilla o de carne antes de tomar el carbohidrato conseguirán frenar la digestión de toda la comida y así controlar el nivel de azúcar. Con estos dos pasos limitaréis el pico insulínico, y por consiguiente la acumulación de grasa.

Una fórmula sin parangón para acelerar la eliminación de la grasa

Como he dicho antes, además de ignorar las recomendaciones de la pirámide alimentaria y de optar por una forma más sensata y natural de alimentación, existe un secreto que en realidad ya no lo es, porque muchos de vosotros sabéis que el metabolismo determina el ritmo de combustión de las calorías y por consiguiente de las grasas. Cuando el ritmo metabólico es bajo o lento, el cuerpo tiene tendencia a acumular el exceso de calorías que no gasta (principalmente proveniente de los hidratos de carbono que los músculos no queman) en forma de tejido adiposo de reserva y es cuando los músculos se ven tapados por una capa de grasa.
Hay algunas personas que tienen un metabolismo rápido por naturaleza, y son esos que siempre están definidos, de manera que si pudiésemos avivar un poco el ritmo de combustión de las grasas de forma metabólica sería bastante fácil definir la musculatura y librarse del exceso de tejido adiposo.
El secreto es el ergocéutico TH 101.
Se trata de una fórmula desarrollada en los laboratorios de Future Concepts tras largos años de estudios y la comprobación de que cada uno de sus componentes cuenta con el suficiente respaldo de la ciencia que justifica sus acciones metabólicas.
12 son los ingredientes que forman el TH 101 y cada uno tiene detrás de sí muchos estudios científicos, tanto in vitro (en laboratorio) como in vivo (con personas), pero lo verdaderamente importante es la combinación específica conseguida con los 12, porque gracias a la sinergia entre ellos el resultado es mayor que la simple suma de todos juntos.
La mezcla de esos 12 componentes produce efectos metabólicos muy interesantes entre los que se encuentra:

*Activación de la glándula tiroides y mejora en la producción de las hormonas tiroideas.
*Aumento de la termogénesis o producción de calor corporal.
*Incremento de la lipólisis, o utilización de las grasas corporales de reserva como fuente preferente de energía del cuerpo.
*Mayor concentración mental y energía física.
*Preservación y aumento de la masa magra o tejido muscular.
*Control de los niveles de glucemia y de insulina.
*Inhibe la conversión de los azúcares en grasa corporal.
*Favorece la producción de testosterona y también su circulación de forma libre (sin proteínas adheridas).
*Posee acciones diuréticas para eliminar la retención de agua.

El resultado de cada una de estas acciones metabólicas es que al activar la glándula tiroides el metabolismo se dinamiza y le resulta más fácil desprenderse de las grasas, al tiempo que se acelera la síntesis proteínica, lo que mejora la capacidad para adquirir músculos de calidad.
La termogénesis es un mecanismo que usa la energía para mantener estable la temperatura corporal y por medio de un ligero aumento de este proceso se pueden quemar muchas más calorías a lo largo de las 24 horas del día, con el resultado de acelerar la eliminación de los depósitos grasos.
La lipólisis es la acción por la cual el cuerpo degrada el tejido adiposo para usarlo como combustible energético.
Por medio de la estimulación que hace el TH 101 de ciertos receptores adrenérgicos, especialmente en las células de la grasa parda, éstos activan el mecanismo por el cual se da prioridad a la utilización de los ácidos grasos de reserva como fuente prioritaria de energía frente a cualquier actividad física, lo que contribuye a que el ejercicio elimine prioritariamente la grasa acumulada en lugar del glucógeno.
Estas acciones evitan que el cuerpo ante la escasez de glucosa debido a la dieta (reducción de la presencia de hidratos de carbono) tenga recurso a los aminoácidos de los músculos (efecto de catabolismo) para conseguir el combustible que necesita, porque los ácidos grasos se lo proporcionan, de manera que preserva las estructuras musculares.
Un efecto muy apreciado por los culturistas (y por los demás también) es que un compuesto del TH 101 promueve la producción de la testosterona y además la libera de la proteína que se le une en la circulación y que la vuelve inactiva (porque entonces no encaja dentro de los receptores musculares para ella), y al liberarla la testosterona actúa sobre los receptores de los músculos y puede cumplir con su cometido anabólico.
Et TH 101 contiene una sustancia extraída de un fruto tropical que inhibe una enzima que convierte los azúcares en ácidos grasos (grasa), de tal forma que impide la creación de grasa a partir de los carbohidratos que no queméis con el ejercicio.
Otra planta es un poderoso agente diurético que ayuda a expulsar el exceso de agua acumulado bajo la piel.
Ciertos compuestos de esta fórmula, entre ellos un mineral y una planta del golfo índico, controlan los niveles de insulina para que no se disparen, porque como hemos visto más arriba ante su presencia el cuerpo bloquea la degradación de la grasa.
Por último el TH 101 mejora la concentración mental ya que entre sus ingredientes hay varios que proporcionan metilxantinas, como la cafeína, además de la L-tirosina, un aminoácido capaz de atravesar la barrera hematoencefálica para estimular la claridad y agudeza mental, pero también el vigor ante el esfuerzo físico y la resistencia.
Con la incorporación del TH 101 a vuestro régimen nutricional, podréis rendir mejor en el gimnasio, al tiempo que aceleraréis profundamente el grado en que el cuerpo quema las calorías y las grasas acumuladas, por lo que constituye un regulador de los errores que podáis cometer con la dieta.

Olvidaos de la pirámide alimentaria y conseguid músculos definidos

Pues sí, las instituciones gubernamentales siguen machaconamente recomendando seguir una alimentación dentro del marco de la pirámide alimentaria, pero la gente sigue ganando grasa y es incapaz de librarse de la adiposidad, así que dejad de lado ese tipo de alimentación y regíos por la alimentación típica culturista como os hemos presentado aquí.
Y no os olvidéis del entrenamiento. Si realizáis sesiones cortas e intensas cuatro o cinco días a la semana, además de ejercicio aeróbico, estaréis en el camino correcto hacia la meta porque la masa muscular también precisa calorías para su mantenimiento.
El entrenamiento en combinación con los consejos nutricionales que os hemos proporcionado y la ayuda del TH 101 hará maravillas para que consigáis músculos definidos y recortados.