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Y OTRAS ESTRATEGIAS PARA AUMENTAR LA PRODUCCIÓN HORMONAL DE FORMA NATURAL

Por Michael Sabaces

El éxito deportivo depende en gran medida de los niveles de ciertas hormonas que poseen capacidad anabólica, porque ésta acción permite generar mayores cotas de fuerza, una más rápida recuperación física, además de elevar notablemente la tolerancia a los altos niveles de intensidad y carga de trabajo.

Por eso la manipulación hormonal está a la orden del día.

Seguramente sabéis que las hormonas desempeñan un papel muy importante en el concierto global por gobernar el cuerpo. Éstas actúan como mensajeros celulares y tienen la particularidad de ser producidas en un órgano y después de ser vertidas en la circulación pueden viajar por todo el organismo pudiendo llegar a células y órganos muy alejados de su origen. La practica totalidad de células, fibras y estructuras orgánicas posee distintos receptores en los que se acoplan las hormonas para liberar su mensaje químico y producir a veces alteraciones de gran calado en su funcionamiento y hasta en su composición.

En la producción hormonal existen algunas hormonas llamadas anabólicas, puesto que sus acciones repercuten en un aumento de las reacciones tendientes a incrementar la retención de nitrógeno y una mayor utilización por las células de proteínas, péptidos y aminoácidos, lo cual, ante la situación y entorno nutricional favorable repercute en una aceleración de la síntesis de proteínas y de nuevos tejidos, lo que se traduce en una mayor tolerancia al desgaste físico, más capacidad para el ejercicio de alta intensidad, aumento de los niveles de fuerza, recuperación acelerada y por consiguiente mejor rendimiento físico y más crecimiento muscular.

Ante este cúmulo de acciones de carácter anabólico no es de extrañar que el 90% de los casos de dopaje que se dan en el mundo del deporte, estén relacionados con la administración química y exógena de este tipo de hormonas, puesto que con su uso se pueden lograr mejores marcas deportivas.

En el caso de los culturistas, las acciones anabólicas de estos mensajeros celulares constituyen la piedra filosofal que siempre andan buscando, puesto que estos atletas persiguen la adquisición del mayor tamaño muscular posible y eso es imposible de conseguir si no se produce el entorno anabólico pertinente.

De hecho, el organismo se debate constantemente entre las acciones de anabolismo y de catabolismo, puesto que ambas constituyen parte del funcionamiento natural del mismo. En el primer caso se trata de todas las acciones que tienden a crear moléculas mayores a partir de elementos menores, es una fase constructora, mientras que en el segundo es al revés y el catabolismo entraña la degradación de moléculas mayores para obtener sus constituyentes menores, por tanto tiene un carácter destructor, que no significa que siempre sea negativo, puesto que existen infinidad de situaciones en las que es necesario degradar moléculas, como por ejemplo el glucógeno para obtener la glucosa.

Sin embargo, lo que al culturista le interesa más que nada es que en ningún caso se degrade el tejido muscular, bien al contrario el objetivo perseguido es precisamente acelerar la creación de más y más moléculas de proteínas que se fijen al tejido muscular para que el músculo crezca.

En este sentido, las hormonas que mayor capacidad anabólica tienen son básicamente tres: la hormona del crecimiento, o somatomedina humana, que secreta la glándula pituitaria en respuesta a distintas situaciones, y principalmente durante la primera fase de sueño profundo, la testosterona, la hormona masculina por excelencia que además de proporcionar los rasgos sexuales acelera la retención del nitrógeno en los músculos y por fin la insulina, que ejerce de regulador del azúcar sanguíneo y lo transporta a las células musculares, pero también hace lo propio con los aminoácidos haciéndolos penetrar en el músculo y activando la síntesis de nuevas proteínas.

Ni que decir tiene que éstas tres hormonas, como todas las demás, ejercen distintas funciones, por ejemplo la hormona del crecimiento en los individuos jóvenes controla el crecimiento de los huesos, pero en los adultos también refuerza los tendones y ligamentos, degrada la grasa para obtener combustible energético, regula la acidez de la sangre, entre muchas otras más.

La testosterona determina los rasgos sexuales o el timbre de la voz, además de controlar el vello corporal, la producción de esperma, la libido y la actividad sexual, entre muchas otras, como la fijación del nitrógeno.

La insulina por su parte activa la generación de glucógeno, pero también genera adiposidad para acumular los excesos de glucosa y carbohidratos que el cuerpo no pueda utilizar como combustible energético.

No obstante, las acciones que pueden lograr que un culturista consiga hacer crecer sus músculos más y de forma acelerada son las que tienen relación con el anabolismo.

En todo caso, el uso de hormonas sintéticas está prohibido y puede originar graves problemas de salud a largo plazo, puesto que la introducción de forma aleatoria de uno de estos agentes interrumpe y desequilibra el normal concierto y proporción que el cuerpo guarda entre todos los demás.

En cambio, existe la posibilidad de elevar los niveles de las hormonas anabólicas de forma natural y lo suficiente como para experimentar progresos muy sustanciales en el crecimiento de los músculos.

Para ello basta con hacer uso de los conocimientos que poseemos sobre los efectos del entrenamiento y la aplicación de algunas partículas extraídas de moléculas alimenticias.

Para empezar veamos cómo podéis mejorar los niveles hormonales mediante el ejercicio.

Se trata del entrenamiento anabólico.

Entrenar para elevar la producción de testosterona

Los estudios han puesto de manifiesto una y otra vez que entrenar las grandes masas corporales con mucho peso promueve la secreción de testosterona. Se han realizado numerosos trabajos de investigación con atletas y culturistas para comprobar cómo afectaba al organismo el entrenamiento pesado y para medirlo se han evaluado distintos ejercicios y protocolos de entrenamiento. Los resultados han evidenciado que los movimientos multiarticulares, esos que en el entorno del culturismo se conocen como ejercicios básicos o compuestos, son los que más fuerza y volumen proporcionan y desde hace décadas que los grandes campeones y los mejores entrenadores vienen recomendando su integración como eje de toda rutina, porque consideran que al ser movimientos en los que se ven envueltas varias articulaciones, también implican necesariamente a varios grupos musculares a la vez. Es norma que siempre se recomiende este tipo de movimiento para adquirir más fuerza y volumen corporal y es lógico porque siempre funciona y producen resultados, pero la razón puede no ser otra que la mayor producción de testosterona que producen.

Y cuando hablamos de las grandes masas musculares, ¿cuáles son las mayores? Sin duda las piernas y la espalda. Por tanto, si queréis que esa hormona tan anabólica fluya copiosamente por nuestro organismo, llevando el mensaje de crecimiento por todo el cuerpo, atacad con mucho peso los ejercicios tales como las sentadillas, la prensa de piernas, el remo inclinado con barra, el peso muerto o las dominadas con lastre, pero también el press militar, el remo al cuello, etcétera.

Supongo que algunos pensáis que cómo es posible sacar provecho de esa producción de testosterona a la hora de hacer los bíceps o tríceps, puesto que en estos ejercicios no se puede mover la misma cantidad de peso como para producir una gran secreción hormonal.

Hay dos soluciones, una es agrupar estos músculos con el día de piernas o de espalda, y la otra es dedicar tres series específicas para ese cometido antes de entrar directamente en el trabajo de los brazos.

Por ejemplo, el malogrado Vince Gironda, el gurú de los hierros, hace ya casi 50 años que proponía a sus discípulos empezar el día de brazos con sentadillas, porque aseguraba que éstas establecían la situación endocrina idónea para el crecimiento posterior de los brazos.

Así que para propiciar una mejor producción de la hormona en cuestión, aquí tenéis una posible opción de entrenamiento en la que cada sesión incorpora movimientos que promueven la liberación de testosterona.

Entrenamiento para promover la producción de testosterona

Lunes – Cuádriceps y bíceps

  • Sentadilla, 4-5x 5-10
  • Prensa, 3-4x 6-10
  • Curl con barra de pie, 4x 5-8
  • Curl inclinado, 4x 6-8

Martes – Femoral y pecho

  • Peso muerto, 4-5x 5-8
  • Flexión de piernas tumbado, 4x 5-8
  • Press de banca, 4-5x 5-8
  • Press inclinado, 4x 5-8

Jueves – Espalda y tríceps

  • Remo inclinado con barra, 4x 5-8
  • Dominadas con lastre, 4x 6-8
  • Press de banca con agarre estrecho, 4-5x 6-8
  • Extensiones con barra, 5x 5-8

Viernes – Hombros y gemelos

  • Press militar, 4-5x 5-8
  • Remo el mentón, 4x 6-8
  • Elevación de talones de pie, 5x 10
  • Elevación de talones, tipo burro, 4x 10

Entrenar para elevar la producción de hormona del crecimiento (HC)

La investigación demuestra que cuando la hormona del crecimiento se produce, ésta magnifica las acciones de la testosterona, así que en un entorno propicio lo idóneo es que ambos agentes anabólicos se encuentren a un tiempo. Asimismo los estudios han puesto de manifiesto una conexión directa entre esa sensación de quemazón que se siente en los músculos, como consecuencia de la acumulación de ácido láctico y la liberación de hormona del crecimiento, puesto que ésta constituye un elemento esencial que el cuerpo usa para neutralizar la acidez y estabilizar el pH.

Cualquier sistema de entrenamiento que prolongue la serie aumenta la acumulación de ácido láctico y de rebote la secreción de hormona del crecimiento que produce por sí misma mayor desarrollo, pero que unida a las acciones de la testosterona promueve de forma muy considerable las acciones de anabolismo.

He aquí algunos de los métodos que podéis usar para acentuar la secreción de HC.

Sistema pausa-descanso

Como el propio nombre indica se trata de aplicar una pausa de descanso durante una serie, pero que en realidad no busca otra cosa que llevar hasta el límite el esfuerzo muscular.

Cuando alcanzáis el fallo en una serie, en lugar de darla por concluida, dejad el peso o la barra apoyada durante 10-15 segundos y acto seguido reemprended las repeticiones. Puede que logréis arrancar tres o cuatro más. Todavía podéis repetir la acción una vez más y al final esas tres tandas constituyen una serie y os encontraréis con muchas más repeticiones productivas y una gran quemazón muscular.

Repeticiones forzadas

Este es otro sistema que busca prolongar la serie realizando más repeticiones de crecimiento. En este caso se efectúan tantas repeticiones estrictas como es posible y cuando se alcance ese punto en el que no se puede completar una más, entonces con la intervención de un compañero éste aplicará la ayuda necesaria para poder culminar dos o tres repeticiones adicionales, lo que conlleva un aumento de la producción de ácido láctico.

Superseries

Las superseries son esas en las que se realiza una seguida detrás de otra sin descanso, por lo general de dos grupos distintos, aunque también pueden efectuarse de dos movimientos diferentes para un mismo grupo. Por ejemplo podría ser jalones para el dorsal seguido por el remo en polea baja, si son para el mismo grupo, o combinar el curl con barra seguido por las extensiones de tríceps.

Series descendentes

He aquí otro modo de prolongar una serie para provocar la acumulación de ácido láctico. En este caso cuando se alcanza el fallo durante una serie, se procede a reducir el peso para proseguir realizando más repeticiones. Estas reducciones pueden aplicarse dos o tres veces para producir una tremenda quemazón muscular y la consiguiente acumulación de ácido láctico y correspondiente liberación de HC.

Las series de 1 ½ repeticiones

Como su nombre indica en esta ocasión se trata de realizar series compuestas por repeticiones completas seguidas de medias repeticiones. Por ejemplo, digamos que hacéis curl con barra, entonces tras completar una repetición y llevar la barra abajo, la eleváis sólo hasta la mitad del trayecto y regresáis a la posición inicial, para entonces hacer una repetición íntegra de nuevo y así sucesivamente. Cada repetición completa es seguida por una media y ambas cuentan como una repetición.

Si hacéis press de banca o un jalón dorsal, usad la misma técnica, completad una repetición integra y seguid con otra de medio recorrido y así hasta culminar la serie. La quemazón es indescriptible.

Activar la producción de insulina

La insulina es la hormona responsable de regular los niveles de glucosa en sangre y su función principal es transportarla a las células musculares para proporcionar energía, pero también introduce en los músculos otros nutrientes como los aminoácidos y la creatina.

Para estimular la insulina es necesario elevar los niveles de glucosa en sangre y eso puede conseguirse con facilidad mediante la administración de hidratos de carbono rápidos y de alto índice glucémico, pero es necesario controlar bien esos picos de insulina para que no produzcan lipogénesis, que es un efecto que ningún culturista quiere, pues se trata de la creación de tejido adiposo.

Estudios recientes han descubierto una sustancia que activa la producción de insulina sin necesidad de ingerir azúcar, o carbohidratos de alto índice glucémico.

De eso hablaremos en breve.

Y es evidente que sabiendo la función que desempeña la insulina, la de introducir en los músculos la glucosa, para permitir la máxima energía en las contracciones, también los aminoácidos para activar la síntesis muscular, hacer que fluya esta hormona durante la sesión garantiza, junto con la testosterona y hormona del crecimiento un entorno rico en agentes anabólicos que acentuará profundamente el crecimiento de los músculos.

Otras estrategias para fomentar la producción de hormonas anabólicas de forma natural

Aparte de esas estrategias de entrenamiento para fomentar la producción hormonal, también hay otras que podéis aplicar fuera del gimnasio para incrementar la secreción de esas hormonas anabólicas que pueden marcar absolutamente la diferencia entre progresar un poco, nada o mucho y hacerlo de forma continuada.

Y lo mejor del todo es que son absolutamente naturales, por tanto no constituyen ningún riesgo, bien al contrario se trata de usar compuestos y moléculas que además de activar la producción hormonal, refuerzan el sistema inmune y la salud en general.

Me estoy refiriendo a los ergocéuticos de Future Concepts, unas fórmulas desarrolladas científicamente con moléculas naturales pero de gran actividad endocrina.

De los ocho ergocéuticos conocidos, creo que entre estos que evalúo a continuación encontraréis varios que están concebidos precisamente para elevar la producción de las hormonas anabólicas, esas que son clave en el crecimiento muscular.

CRS 086 (hidratador celular)

Además de proporcionar energía a raudales, el CRS 086 es un excelente hidratador muscular, que inunda las fibras de los músculos de agua, aumentado así su volumen y fuerza casi instantáneamente, pero los estudios han demostrado que al hidratar una célula muscular también se acelera la síntesis de proteínas.

Entre sus muchos ingredientes se encuentra la creatina, la ribosa, la glutamina, la beta alanina, la glucosa, el ácido alfa lipoico, así como distintos componentes con actividad muscular muy significativa.

  • Acciones particulares: Proporciona mucha energía por la combinación de la glucosa, la creatina, la ribosa, la taurina y la beta alanina, además de producir un enorme flujo de agua intracelular que aumenta el volumen de los músculos, lo cual activa la síntesis proteínica, acción que se ve reforzada por la fuerte secreción de insulina que produce.
  • Consejo de uso: Se prepara una dosis y se reparte justo antes, durante y después de acabar la ultima repetición de la sesión.

GP 01 (regulador hormonal nocturno)

Esta fórmula se emplea sólo antes de acostarse y sus ingredientes han demostrado todos ellos en diversos estudios serios su eficacia para estimular una mayor producción nocturna de hormona del crecimiento, así como la estabilización de la testosterona, evitando que se produzcan picos de cortisol, la hormona catabólica que destruye el músculo.

Una dosis de GP 01 antes de ir a dormir convierte el descanso nocturno en un periodo altamente anabólico.

  • Acciones particulares: Contiene una precisa combinación de ciertos aminoácidos y sales especiales que poseen la particularidad de estimular la producción de hormona del crecimiento, el principal compuesto de esa mezcla ha demostrado en un estudio que aumenta un 410% la liberación de hormona del crecimiento. Al mismo tiempo incluye tres ingredientes que mantienen elevados los niveles de testosterona durante la noche, bloqueando así la subida del cortisol. También incluye un ingrediente para facilitar el sueño profundo, elemento esencial para una total recuperación.
  • Consejo de uso: Tomar la dosis antes de acostarse a ser posible con el estómago vacío.

TEST RF 05 (estimulante botánico diurno de la producción de testosterona)

Sus ingredientes, todos botánicos, activan por distintas vías la producción de testosterona, al tiempo que algunos de los componentes de la fórmula evitan que parte de esa subida hormonal dé lugar a un proceso de aromatización y en definitiva ayudan a mejor metabolizar y usar ese aumento de la hormona masculina, tan importante para generar incrementos en la fuerza y desarrollo musculares.

Se usa en ciclos de cinco días semanales y seis u ocho semanas, tras las que se descansan tres o cuatro antes de reiniciar otro ciclo.

  • Acciones particulares: Tres ingredientes se combinan para aumentar la producción de testosterona, un cuarto bloquea la posible aromatización y conversión en estrógenos, un quinto impide la transformación en DHT y el sexto actúa liberando la hormona de la proteína sanguínea que se le adhiere en la circulación.
  • Consejo de uso: Tomar una dosis al levantarse en ayunas y otra 60 minutos antes de entrenar.

LPCX10 (fórmula anabólica de triple acción)

El LPC-X10, Muscle Synthesis Activator, es una fórmula absolutamente precisa para activar la síntesis muscular por diferentes vías, y una de ellas es la mayor producción de testosterona y de insulina durante el entrenamiento.

EL LPC-X10 actúa básicamente mediante dos mecanismos estrechamente relacionados, ya que utiliza dos tipos de mensajeros musculares: las hormonas y ciertos aminoácidos.

Los estudios realizados con las distintas combinaciones de compuestos que incluye esta fórmula han puesto de manifiesto su sorprendente eficacia para elevar los niveles de testosterona durante el entrenamiento, así como incrementar la cantidad y actividad de los receptores anabólicos del tejido muscular, además de aumentar el balance positivo de nitrógeno, todo lo cual unido contribuye de forma muy acentuada a la hipertrofia de los músculos.

Poniendo en práctica los hallazgos científicos, la fórmula recoge varios tipos químicos de leucina, porque se ha descubierto que además de activar la síntesis muscular e incrementar la sensibilidad de los receptores anabólicos en el músculo, también genera la liberación de insulina, multiplicando así la capacidad anabólica de la fórmula.

Como colofón de las acciones del LPCX 10, también mejora de forma acusada e instantánea la fuerza durante las sesiones pesadas. Todo un paso adelante para crecer.

  • Acciones particulares: Incrementa las acciones anabólicas porque aumenta la secreción de testosterona y de insulina, pero además activa la síntesis de nuevas proteínas y multiplica la sensibilidad de los receptores anabólicos del músculo, y como efecto adicional bloquea la acumulación de residuos en el músculo e incentiva su capacidad para entrenar muy duro.
  • Consejo de uso: Tomar la dosis 30 minutos antes de entrenar.

WP P 11 (activador de la recuperación y síntesis muscular)

Se trata de una fórmula diseñada única y exclusivamente para consumirse dentro de los 30-45 minutos posteriores a una sesión de entrenamiento, porque reúne todas las sustancias que los músculos precisan en esos momentos para acelerar la recuperación y el crecimiento.

Después del desgaste físico que supone una sesión de entrenamiento se abre una oportunidad metabólica conocida como La Ventana Anabólica, transitoria que dura unos 90 minutos, durante la cual el cuerpo acelera las acciones de anabolismo y las tendientes a acelerar las acciones de recuperación y regeneración de los tejidos, por eso en el WP P 11 se incluyen moléculas para estimular la producción de las hormonas anabólicas y frenar las catabólicas, así como ingredientes para depurar el hígado, otros para regenerar las articulaciones y también antioxidantes poderosos.

  • Acciones particulares: Aporta sustancias nitrogenadas que no necesitan digestión y pasan de inmediato a la circulación, así como carbohidratos de elevado índice glucémico para generar un pico de insulina, hormona necesaria para restablecer los depósitos de glucógeno y transportar los aminoácidos al interior de las células, al tiempo que acelera la recuperación y el crecimiento.
  • Consejo de uso: Este producto se emplea sólo después de entrenar o alternativamente recién levantado.

Combinad estas estrategias y creceréis como la mala hierba

Si andáis en busca de explotar vuestra máxima capacidad de desarrollo muscular por la vía natural, no tenéis tiempo que perder.

Combinad ambas estrategias, las de entrenamiento anabólico y las de elevación natural de entorno hormonal con la ayuda de los ergocéuticos de Future Concepts y… ¡bienvenidos a una nueva dimensión muscular!