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Una realidad poco conocida

Por Xavier Fox

Para que vuestro cuerpo pueda rendir en el gimnasio a niveles máximos, muchas cosas deben suceder en los miles de sistemas que funcionan simultáneamente en vuestro organismo.

Se producen muchas más cosas que el movimiento de los músculos, la degradación de las proteínas y la combustión de los hidratos de carbono para producir energía. Existen muchos otros sistemas internos que son necesarios para que esos procesos sucedan. Los neurotransmisores tienen que enviar señales para que el cuerpo sepa lo que tiene que hacer, grasa y otros nutrientes tienen que ser capaces de atravesar las membranas celulares para hacer su trabajo y la célula debe saber qué tiene que hacer con los nutrientes una vez que llegan a su interior.

Los fosfolipidos son compuestos que controlan algunas de esos importantes sistemas internos y no se deben tomar a la ligera.

Los fosfolipidos desempeñan algunos papeles muy críticos en vuestro cuerpo cuando se trata de acumular masa muscular y quemar grasa. Para empezar, los fosfolipidos actúan como los bloques constructores de las membranas celulares en casi todos los organismos. Son cruciales cuando se trata de transportar las señales biológicas a través de las membranas celulares. Los fosfolipidos son muy adeptos a almacenar los triglicéridos para un futuro uso como combustible energético, transportan la grasa entre el intestino y el hígado durante la digestión y constituyen una fuente primordial de acetilcolina, que es el neurotransmisor más común en el cuerpo. Como podéis ver, existen muchas funciones en el organismo que influyen los fosfolipidos y esos sistemas tienen mucho que ver con el aspecto que vais a tener sobre el escenario.

Tres fosfolipidos

La fosfatidiletanolamina (de sus siglas en inglés PE), que también se conoce como cefalina, es uno de esos fosfolipidos que se encuentran en las membranas biológicas. Se sintetiza con la adición de  CDP-etanolamina a diglicérido, para liberar CMP. Se encuentra principalmente en los tejidos nerviosos a través del cuerpo, tal como la sustancia blanca del cerebro, los nervios, el tejido neuronal y la médula espinal. La cefalina es el principal fosfolipido que se encuentra en la bacteria. Ayuda a enviar las tan necesarias señales a través de los tejidos blancos del cerebro y nervios. Eso es lo que mantiene a los músculos moviéndose cuando deben.

El fosfatidilinositol (de sus siglas en inglés PI) es otro fosfolipido que es parte de las membranas celulares eucarióticas. Además, las mitocondrias son orgánulos que se encuentran en casi todas las eucarióticas. Cuanto más fosfatidilinositol tengáis, más mitocondrias estarán disponibles para proporcionar energía al músculo.

Incluso mucho mejor, el fosfatidilinositol liberará moléculas de inositol que pueden ser muy útiles para el culturista. El inositol es un componente de muchas moléculas mensajeras que envían señales. También está implicado en procesos biológicos como la normalización de la insulina, dirigir las señales nerviosas, el control de las concentraciones de calcio, el mantenimiento de la membrana celular, la modulación de la serotonina y el inositol está incluso bastante implicado en la degradación de la grasa y la reducción del colesterol en sangre.

Nuestro último fosfolipido del que hablaremos será la lisofosfatidilcolina (PC), que es mucho más conocido propularmente como lecitina (alias lisolecitina). Las lecitinas son el resultado de la hidrólisis parcial de la fosfatidilcolina dónde uno de los grupos de ácidos grasos se elimina. La lecitina en sí contiene dos grupos de ácidos grasos y una colina. La lecitina es el fosfolipido más común en el cuerpo y es una forma purificada de fosfatidil colina. Se encuentra principalmente en las proteínas animales, pero la lecitina también puede encontrarse en el haba de soja, los copos de avena, el germen de trigo y los cacahuetes y por supuesto, también podéis encontrar la lecitina en forma de suplemento.

La lecitina proporciona colina para mantener la integridad de la célula y también transporta moléculas dentro y fuera de las células. Esas moléculas son cosas tales como grasas, productos de residuo y nutrientes. Sin lecitina vuestro cuerpo no sería capaz de liberarse eficientemente de las grasas y no podríais veros recortados. Los residuos metabólicos no serían eliminados y elementos como el ácido láctico permanecería en el músculo lo que entorpecería vuestras sesiones. Finalmente, otros nutrientes importantes que son necesarios para el crecimiento y la energía no estarían disponibles a tiempo.

La lecitina proporciona colina para mantener la integridad de la célula y también transporta moléculas dentro y fuera de las células

Puesto que la lecitina también aporta acetilcolina, lo convierte en un poderoso neurotransmisor. Ha habido un gran número de estudios realizados para conocer como actúa en ayuda de problemas neurológicos y psiquiátricos. Se ha demostrado por ejemplo que es un potenciador eficaz de la función cognitiva, lo que le proporciona la habilidad de ayudar en los procesos de aprendizaje y a mantener la concentración, dos factores de gran relevancia cuando se aspira a ser un culturista de éxito.

Una de las cosas que más gustan a los culturistas de las lisofosfatidilcolinas (lecitina) es que son excelentes sintetizadores de grasa. Eso les permite combatir las grasas saturadas y los niveles de colesterol. Por tanto favorecen que el cuerpo queme más grasa, lo que les ayudará a permanecer más definidos y a procesar mejor la grasa, a mantener los niveles de colesterol bajos que mantendrán las arterias saludables. Con arterias bien limpias, la sangre puede fluir mejor y por tanto llevar más nutrientes y oxígeno a los músculos.

La cinulina

Ahora bien, si vais a suplementaros con fosfolipidos, más vale que os aseguréis que ese suplemento contenga también algo de cinulina. Mientras que los fosfolipidos ayudan a quemar la grasa y a transportar los nutrientes a través de las membranas celulares, la cinulina os ayudará a mejorar la masa muscular y a crear una mejor proporción grasa-músculo.

La cinulina ha sido el sujeto de muchos estudios doble ciego y placebo en los últimos tiempos y los resultados han sido muy prometedores. Varios de esos estudios han sido llevados a cabo por el Ohio Research Group. Prueba tras prueba han demostrado que la cinulina tiene el efecto estadísticamente significativo de incrementar la masa corporal además de reducir el tejido graso.

¡Y además ha demostrado ser completamente seguro!

¿No os parece un suplemento de doble efecto? ¿Librarse de la grasa corporal y aumentar el músculo al mismo tiempo? Este es un suplemento del que no debéis prescindir.

La cinulina funciona de maravilla para metabolizar la glucosa y al hacerlo controla el azúcar sanguíneo y es esa característica la que lo hace tan poderoso para eliminar la adiposidad. Los investigadores que han llevado a cabo los estudios piensan que la cinulina imita a los receptores de insulina en las células grasas. Eso obliga al cuerpo a movilizar el exceso de azúcar fuera de la sangre y llevarlo al interior de la célula. De sea forma provoca una reducción del ansia por el azúcar, así que no os apetecerá comer comida basura, que eleva la ingestión de calorías. Además, vuestros niveles de insulina serán más bajos y eso también hace que seáis menos proclives a acumular grasa corporal. Si hay menos insulina en la sangre, vuestro cuerpo tendrá menos tendencia a liberar hormonas que inhiban el crecimiento muscular.

Si tenéis una gran cantidad de glucosa en la circulación, vuestro cuerpo seguirá liberando insulina para tratar de que se absorba toda esa glucosa. Una vez que los receptores están saturados, la glucosa restante se almacenará como grasa corporal. Ahora bien, si se ingiere una gran cantidad de azúcares simples en un corto periodo de tiempo, vuestro cuerpo liberará una gran cantidad de insulina como respuesta. Lo que sucede es que momentáneamente existe una sobreabundancia de insulina en vuestro sistema y ésta conducirá una gran cantidad de glucosa para almacenarla y entonces de súbito… los niveles de glucosa en sangre se quedan muy bajos. ¿No os ha ocurrido comer algo dulce y experimentar una rápida subida de energía, pero 15 minutos después esos niveles de energía cayeron en picado y os volvisteis letárgicos? Eso es justamente por la situación descrita unas líneas antes.

Pues bien, la cinulina ayudará a sacar el azúcar de la sangre desde el principio para evitar que se produzca ese efecto yo-yo.

Los estudios han demostrado que la insulina inhibe un proceso corporal que degrada la proteína, conocido como la vía ubquitina-proteasoma. Los científicos que originalmente investigaban acerca de la diabetes descubrieron este proceso. Una de las razones por las que los diabéticos severos de Tipo I eventualmente mueren es debido a esta constante y rápida degradación de las proteínas en sus cuerpos, que es mucho más acelerada que los procesos de síntesis de proteínas. Durante sus investigaciones los científicos descubrieron que el aumento de insulina detiene la degradación muscular en los sujetos en los que sus sistemas de sintetizar proteínas eran capaces de seguir dándoles una pérdida cero de proteína neta. También descubrieron que mientras que la insulina transporta muchos nutrientes al interior de los músculos, también impide que los nutrientes salgan de las células musculares, como algunos normalmente hacen durante periodos de estrés, como cuando os ejercitáis o estáis enfermos.

La capacidad de la cinulina para controlar la insulina mantendrá vuestro cuerpo degradando proteína al ritmo que debería para que la proteína esté disponible para ser empleada para construir músculo y fabricar hormonas que están relacionadas con el crecimiento y la fuerza.

Deberíais tomar 100 miligramos (200mg como máximo) 30 minutos antes del desayuno.

Extracto de pomelo

Aunque vuestro suplemento debería contener fosfolipidos y cinulina, también debería incluir 100 miligramos de bergamotina (extracto de pomelo). La razón es porque el pomelo está cargado de sustancias fitoquímicas que son potentes antiinflamatorias. De esta forma se evita que los músculos se inflamen después de esos entrenamientos intensos. Sin embargo, los poderes del extracto de pomelo no se acaban aquí, porque es una buena fuente de vitamina C y de licopeno y eso lo convierte en un poderoso antioxidante. Puesto que vuestro cuerpo crea radicales libres durante periodos de estrés, el licopeno y la vitamina C del pomelo donan iones para evitar que puedan originar cualquier destrucción, especialmente la degradación del valioso tejido muscular.

Los estudios sobre el pomelo han demostrado que puede reducir el colesterol. Así que, como su socio el fosfatidilinositol, mantendrá los vasos sanguíneos tan abiertos como sea posible para maximizar el flujo sanguíneo. Al mejorar la circulación también se aumenta la cantidad de oxígeno y de nutrientes que llegan a los músculos, que es dónde más se necesitan. Además, de reducir los niveles de colesterol, el extracto de pomelo ha demostrado que posee propiedades anti-microbianas, así que eso mantendrá vuestro sistema libre de bacterias y hongos dañinos. Y esto os mantendrá en el gimnasio y no en el hospital.

Un efecto muy poco conocido de este extracto es que incrementa la capacidad de absorción de los nutrientes a través de las paredes superiores del intestino.

Añadid 75 miligramos de bergamotina (extracto de pomelo), 50 miligramos de quercetina y 5mg de Piperina (piper nigrum) y tendréis a vuestro servicio un poderoso suplemento. La capacidad para construir músculo, quemar grasa, controlar la insulina, transportar fácilmente las señales y los nutrientes a través de las membranas celulares, con propiedades antiinflamatorias y que puede actuar como un potente antioxidante.

Lo único que no hará por vosotros este suplemento es traeros el periódico de la mañana, pero ¿quién necesita el periódico de la mañana cuando uno está muy ocupado por las mañanas intentando añadir nuevas capas de músculo en el gimnasio?