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Por:admin el de de

Algunas nuevas dietas naturistas recomiendan que el hombre intente alimentarse como durante nuestra evolución, es decir con alimentos crudos como método para eludir un gran número de enfermedades, que algunos asocian a la forma moderna de alimentarnos. Sin embargo, los seres humanos están adaptados biológicamente para obtener ventajas del cocinado de los alimentos. Así lo recoge un nuevo estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Harvard (EEUU), que demuestra que se puede obtener más energía de la carne cocinada que de la carne cruda.

De hecho, cocinar tuvo una relevancia clave en los pasos que ha seguido la evolución del hombre.

Los autores alimentaron a dos grupos de ratones durante más de 40 días con una dieta basada en carne o patatas preparadas de cuatro formas: todos los alimentos crudos e intactos, crudos y machacados, simplemente cocidos y cocidos y machacados. En el transcurso de las dietas, controlaron los cambios en la masa corporal de cada ratón y observaron cuánto utilizaban la rueda de ejercicio de su jaula. Los resultados mostraron que la carne cocida aportaba más energía a los ratones que la carne cruda. La energía es la razón principal por la que nos alimentamos.

Los humanos ya comían carne cruda hace 2,5 millones de años, cuando todavía no controlaban el fuego. Con probabilidad, la golpeaban con herramientas antes de comerla. Más tarde, hace 1,9 millones de años, el cuerpo de los primeros humanos creció, su cerebro se hizo más complejo y adquirió habilidades para recorrer largas distancias, con lo que el aporte energético de su dieta se hizo más importante. Este trabajo refuerza la idea de que la adopción de la cocina fue un evento importante en la evolución humana. Cocinar habría aportado la energía necesaria a los primeros humanos para superar esos cambios evolutivos tan costosos energéticamente.

De manera que esas nuevas dietas que sugieren que comer los alimentos crudos es metabólicamente más eficaz, carecen de rigor, puesto que según los investigadores cocinarlos nos ha ayudado a llegar dónde estamos.