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Por:admin el de de

El agua participa en numerosas funciones de importancia vital para nuestro organismo. Interviene en las reacciones celulares, es vehículo en el plasma sanguíneo para los nutrientes, también para expulsar los residuos metabólicos y tiene un papel fundamental en la regulación de la temperatura corporal. A diario, perdemos agua por medio de la orina, el sudor, las heces, la transpiración, e incluso por la propia respiración, por lo que es preciso beber líquidos con el fin de mantener un balance hídrico adecuado.

El cerebro representa solo un 2% del peso corporal, pero el 75% de la masa cerebral es agua. Además, recibe el 20% total del flujo sanguíneo. La sangre es más del 90% agua, por eso cuando el volumen de sangre corporal baja se producen signos de deshidratación. Esto supone un riesgo, ya que la cantidad de sangre, oxígeno y nutrientes que llegan al cerebro podría ser insuficiente para una normal funcionalidad. Esta deficiencia afecta de forma negativa a la realización de tareas mentales: se registran dificultades de concentración y en la memoria a corto plazo, a la vez que aumentan el dolor y la pesadez de cabeza, que afecta a la capacidad retentiva y al aprendizaje

El 76% de la masa muscular es agua. Un músculo bien hidratado es más flexible y resistente, mientras que un músculo mal hidratado tiene más riesgo de lesión. Durante la práctica deportiva, las pérdidas hídricas aumentan de modo considerable debido a la mayor actividad muscular, al aumento de la sudoración, a una mayor evaporación respiratoria (dada la mayor ventilación pulmonar) y de la transpiración, por un incremento del flujo sanguíneo cutáneo. Las investigaciones han puesto de manifiesto que la pérdida de tan solo un 2% del contenido hídrico puede significar una merma de hasta el 10% en el rendimiento físico.

Uno de los efectos más característicos del ejercicio es el sudor, una forma de perder agua corporal para equilibrar la temperatura (sistema de termorregulación). La cantidad de agua perdida por el sudor, especialmente en ambientes húmedos, cálidos y con actividades muy intensas y duraderas, es tan importante como para llegar a la deshidratación si no se actúa de forma correcta e inmediata.

Por tanto, la reposición de líquidos ha de ser una de las principales preocupaciones de preparadores y de deportistas, pero también de cualquiera que desee mantener su estado de salud óptimo.

Aunque existen bebidas isotónicas y energéticas para los deportistas, es necesario ser precavido, porque algunas como las que contienen cafeína, promueven la deshidratación, por tanto la mejor forma de hidratarse mediante el agua.