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El papel de la leucina en promover un entorno anabólico

Por Al Wilson

De acuerdo, maniacos del músculo, es hora de hacer una pequeña encuesta. La pregunta es: ¿Qué es lo más importante que podéis hacer por vuestro cuerpo si queréis algún día poder subiros a un escenario y arrasar con todo?

Algunas de las respuestas con las que podéis acabar incluyen consumir suficiente proteína, entrenar de manera que active la construcción de masa muscular, manipular el entrenamiento y el momento de administrar los nutrientes de forma que la producción de las hormonas constructoras de músculo se maximice, o puede que contestéis que disponer de suficiente energía como para llevar a cabo sesiones brutales y superintensas. Tan fantásticas como todas esas cosas son, en realidad son un subconjunto de la auténtica respuesta.

La cosa más importante que podéis hacer para construir una gran cantidad de músculo es lograr que vuestro cuerpo entre y se mantenga en un entorno anabólico.

Existe un elemento que puede ayudaros a conseguir justamente eso, se trata del aminoácido L-leucina.

Si alguna vez queréis alcanzar algo en el culturismo, entonces más os vale aprender a cómo mantener vuestro cuerpo en un estado anabólico. El anabolismo es cuando el organismo usa las enzimas y otras sustancias químicas para degradar los nutrientes que consumís y luego construir moléculas más grandes y complejas como el tejido muscular. En su definición más básica, el anabolismo es convertir moléculas pequeñas en otras más grandes. Lo que es realmente importante saber es que si vuestro cuerpo se mantiene en un entorno anabólico, entonces crecerá. Los factores que contribuyen al crecimiento son la proteína y los hidratos de carbono que coméis, la forma en que os entrenáis, la cantidad de sueño que obtenéis, la producción hormonal y los suplementos que utilizáis.

Sin embargo, todas estas cosas son simplemente partes del sistema anabólico completo. Todas funcionan en conjunción y todas son importantes.

Por ejemplo, puede que tengáis la mejor rutina de entrenamiento jamás diseñada, pero si no alimentáis a vuestro cuerpo correctamente, no dispondréis de los nutrientes requeridos para permitir que los músculos se recuperen y crezcan con esa rutina perfecta. Incluso si os entrenáis correctamente y os alimentáis de forma perfecta, aun así no creceréis si resulta que dormís tan poco que vuestro cuerpo no es capaz de recuperarse completamente y acaba agotado.

Es necesario hacer todo lo que podáis para manteneros en estado anabólico y por consiguiente es imprescindible prestar atención a todas las fases de vuestro sistema integral de crecimiento.

El antagonista del anabolismo es el catabolismo. Durante las acciones de catabolismo, el cuerpo utiliza las enzimas y otras sustancias químicas para descomponer moléculas grandes y convertirlas en otras unidades más simples y pequeñas. Si no hacéis las cosas correctamente, éste degradará el músculo existente en proteínas más simples y productos de deshecho que serán empleados para cualquier otra cosa que no sea generar nuevo músculo. En lugar de construir tejido muscular, vuestro cuerpo lo destruirá.

En realidad, el organismo siempre está haciendo ambas cosas a un tiempo. Cuando entrenáis, el cuerpo degrada los músculos y libera hormonas catabólicas como el cortisol. Las buenas noticias son que después de entrenar consumís proteína e hidratos de carbono y luego tomáis vuestros suplementos, y durante la noche el cuerpo entra en estado anabólico en el que reconstruye el tejido muscular erosionado e incluso añade un poco más. Será capaz de hacer eso siempre y cuando le hayáis proporcionado las herramientas (nutrientes, descanso, suplementos y hormonas) que necesita para crear el entorno anabólico propicio.

Pero también se producirán algunas acciones catabólicas.

La clave es asegurarse de que los hábitos que generéis alrededor del entrenamiento permiten que las acciones de anabolismo superen a las de catabolismo. De esa forma, siempre estaréis dando un paso hacia delante en lugar de dar dos hacia atrás.

Activar la síntesis de proteína

Una de las cosas fundamentales para mantener un entorno anabólico es tener un equilibrio de nitrógeno positivo y adecuados aportes de proteína de calidad. Estos dos aspectos garantizarán que la síntesis de proteína se maximice y que el cuerpo pueda construir músculo en lugar de destruirlo. Y una vez que toda esa proteína está en vuestro sistema, los aminoácidos ramificados (BCAA), son los que se encargarán de tomar toda esa proteína y convertirla en tejido muscular a un ritmo acelerado. ¿Sabíais que un tercio de todo el músculo esquelético está compuesto por los BCAA?

Lo cual los convierte en tremendamente importantes para convertiros en la peor pesadilla de vuestros competidores.

Los BCAA están compuestos por un grupo de tres aminoácidos. Se trata de la leucina, la isoleucina y la valina. Lo verdaderamente especial acerca de los BCAA es que son metabolizados en el tejido muscular en lugar de en el hígado, lo cual los convierte en mucho más efectivos para ser usados para producir energía y para generar tejido muscular. Desde el punto de vista de la energía, los BCAA proporcionarán más ATP que la misma cantidad de glucosa. Eso es realmente muy impresionante, pero no se acaba aquí.

Los BCAA son también precursores de la alanina y la glutamina. Necesitáis glutamina para incrementar el metabolismo proteínico de forma que podáis añadir cantidades masivas de músculo, pero la glutamina también incrementa los niveles de hormona del crecimiento, mantiene el sistema digestivo funcionando correctamente e inhibe los efectos negativos del cortisol y del ácido láctico.

La alanina desempeña un papel fundamental en la capacidad del cuerpo para generar energía. Si sois deficitarios en este aminoácido, vuestras sesiones de entrenamiento sufrirán y en poco tiempo seréis incapaces de generar ganancias musculares.

Desde el punto de vista de la síntesis de proteína (parte del anabolismo), durante el entrenamiento con pesas vuestro cuerpo empieza a andar escaso de alanina, glutamina y proteína. Si vuestro organismo necesita seguir fabricando esos elementos, entonces destruirá el tejido muscular para crear más aminoácidos BCAA. Eso no es muy buena noticia para todos esos que se rompen la espalda entrenando para llegar a construir una masa impresionante. Ahora, añadamos el hecho que dos de los BCAA son aminoácidos esenciales (leucina y valina), que significa que debéis consumirlos para que el cuerpo pueda disponer de ellos, puesto que el cuerpo no puede por sí mismo fabricarlos a partir de otros aminoácidos, y empezaréis a comprender por qué suplementarse con BCAA os será de gran ayuda para frenar en seco el catabolismo.

La leucina estimula la producción de insulina

Una de las hormonas más anabólicas de nuestro cuerpo es la insulina. Ésta transporta los nutrientes al interior de las células y una de las formas en que ayuda a construir músculo es llevando los aminoácidos directamente al interior de las células musculares. Los estudios han demostrado que tomar BCAA inmediatamente después de una sesión de entrenamiento puede elevar los niveles de insulina más de un 200%.

Como sin duda sabéis, justamente después de entrenar es el momento óptimo para elevar los niveles de insulina, porque os ayudará a maximizar la recuperación y la ganancia de músculo, al tiempo que minimiza la posibilidad de que la insulina genere aumento de la grasa corporal. Todos sabemos que los niveles hormonales son esenciales para construir músculo, así que es lógico pensar que si tuvieseis la oportunidad de doblar la cantidad de la hormona más anabólica del cuerpo después de una sesión de entrenamiento, que es cuando el cuerpo más la necesita, entonces valdría la pena que os aseguréis de emplear un suplemento de BCAA.

Bueno, probablemente estaréis sentados leyendo la revista y pensando… “¿Pero, no es este un artículo sobre la leucina? ¿De qué demonios nos va a empezar a hablar este idiota?”

Bueno, voy a empezar ahora, pero simplemente quería daros primero algo de información básica acerca del anabolismo, del catabolismo y de los BCAA, puesto que la leucina es uno de los tres elementos que los componen. De hecho, no es simplemente un BCAA, sino que de los tres aminoácidos es el alfa macho.

Veréis, los estudios efectuados sobre este aminoácido han demostrado que puede en realidad estimular la síntesis proteínica por sí mismo.

Así es, hoy se sabe a través de distintos trabajos científicos que la leucina por sí sola activa la síntesis proteínica en el mismo grado que los BCAA, demostrando lo que algunos sospechaban, que muchas de las acciones atribuidas a los BCAA eran en realidad producto de la leucina.

Uno de los elementos clave para mantener el entorno anabólico es ser capaces de maximizar la síntesis de proteínas. Cuanta más proteína sea capaz de fabricar vuestro cuerpo y cuanto más rápido lo haga, más rápidamente se podrá recuperar y más músculo podrá construir.

Si tenéis alguna duda acerca de cuan crítico es el aminoácido leucina para la capacidad de vuestro cuerpo en mantener el entorno anabólico, pensad en lo siguiente. La leucina por sí misma representa un ocho por ciento del volumen total de aminoácidos de las estructuras proteínicas de todo el cuerpo. La leucina lleva una pesada carga de responsabilidad sobre sus espaldas en lo que respecta a su capacidad para mantener las estructuras proteínicas intactas.

Hoy son cada vez más los científicos que coinciden en señalar que casi todas las acciones de los BCAA son en realidad llevadas a cabo por la leucina exclusivamente.

La leucina impide el catabolismo

Una de las formas de permanecer anabólico es no sólo favorecer las acciones de anabolismo, sino inhibir las de catabolismo. Sucede simplemente que eso también es algo que hace la leucina.

Cuando el cuerpo se ve agotado de nutrientes para crear energía, a menudo comienza a destruir el tejido muscular para crear ciertas proteínas que pueden usarse en la producción de energía. Los estudios han demostrado que la leucina impide la degradación de la proteína (tejido muscular) en esas situaciones. Así que, la leucina no solamente aumenta la síntesis proteínica, sino que también impide su degradación. La leucina os permite dar un paso adelante y al mismo tiempo detiene los factores que tratarían de forzar a vuestro cuerpo a dar un paso atrás.

Recordad, crear un entorno anabólico es la combinación de factores, no solamente de disponer de suficiente proteína. Los otros macronutrientes importantes aparte de la proteína son los hidratos de carbono. Vuestro cuerpo los degrada y luego los almacena en el músculo para que éstos dispongan de suficiente energía para entrenar duro. Además, sin los suficientes carbohidratos, como hemos mencionado antes, el cuerpo destruirá el tejido muscular para generar energía. La leucina aumenta la capacidad del organismo para almacenar glucógeno (que es la fuente de energía procedente de la digestión de los hidratos de carbono) en los músculos. No solamente tendréis más glucógeno disponible para crear más energía para llevar a cabo sesiones de mayor intensidad, sino que la leucina también ayudará a evitar que el tejido muscular se destruya, así como a construir más también.

Esta leucina está empezando a sonar, más y más anabólica.

Estabilizar los niveles de energía

El hecho que la leucina también ayude a dirigir el glucógeno al interior de los músculos sirve asimismo para otro propósito, porque al hacerlo así mantiene los niveles de azúcar en sangre estabilizados.

Una de las cosas más duras para los culturistas, o para cualquiera que siga dietas altas en hidratos de carbono, es mantener constantes los niveles de energía y de insulina, ya que ciertos tipos de hidratos de carbono pueden disparar la producción de insulina. Esto causa una sensación de caída cuando el pico insulínico decae y también provoca situaciones de ansiedad por la comida y problemas cardiacos. La leucina garantiza que el glucógeno está en el músculo dónde se puede convertir en combustible espacial para vuestros músculos.

La leucina es tan buena para mantener el cuerpo en estado anabólico que se ha ganado el apodo de “el nutriente limitante”, puesto que la capacidad de vuestro cuerpo para utilizar otros aminoácidos es dependiente de la cantidad de leucina que tengáis en el sistema. La leucina es simplemente parte de una cadena anabólica, pero es uno de sus eslabones más fuertes. Desempeña papeles muy importantes en la síntesis de proteínas y en la utilización de los hidratos de carbono en los músculos. ¡Ah! Y afecta positivamente la producción de hormona más anabólica del cuerpo (la insulina) cuando se toma después de entrenar. Tiene no sólo la habilidad de ayudar a crear nuevo músculo, sino que también preserva el existente de ser destruido para otras funciones corporales.

Leucina y otros factores sinérgicos

Como ya hemos tenido ocasión de ver, si las acciones de anabolismo no priman sobre las de catabolismo, todos los esfuerzos en el gimnasio y la mejor de las dietas no os servirán de mucho.

La clave está en primar por distintos mecanismos las acciones de anabolismo, tal y como puede conseguirse gracias a la leucina, pero los resultados pueden ser de mucho mayor calado mediante la administración del ergocéutico LPC-X10, porque incorpora leucina y otros factores sinérgicos.

Future Concepts ha creado un Muscle Synthesis Activator, es decir un activador de la síntesis muscular que actúa por dos mecanismos, incrementando la actividad y el número de los receptores anabólicos de los músculos, así como por la circulación de agentes anabólicos, en concreto la testosterona.

Este ergocéutico reúne ciertos aminoácidos clave en formas químicas poco convencionales, porque son las que en los estudios han demostrado su capacidad para adquirir funciones de mensajeros celulares, semejantes a las propias hormonas.

Hoy se ha demostrado que ciertos aminoácidos desempeñan acciones similares, como es el caso de la leucina. En realidad, la insulina y la leucina son dos reguladores clave en la síntesis proteica, pero los hombres de ciencia han descubierto que el aminoácido puede ejercer acciones anabólicas de mayor calado que la propia hormona, sin efectos negativos ni necesidad de presentar niveles altos de azúcar en sangre para estimular la secreción insulínica.

Por ejemplo, recientemente se han efectuado estudios para averiguar con exactitud qué rol desempeña la leucina en el anabolismo y se ha comprobado que eleva muy sustancialmente la síntesis muscular, incluso muchas horas después de haber cesado el ejercicio físico y lo consigue porque incrementa tanto el número como la sensibilidad de los receptores anabólicos que existen en el tejido muscular.

Se trata de unos receptores existentes en los bordes celulares del tejido muscular para la captación de los aminoácidos y otros para los andrógenos, y los estudios han puesto de manifiesto que la administración de leucina incrementa tanto el número como la sensibilidad de éstos.

Pero lo bueno de la leucina no acaba ahí, porque también se ha detectado que además de aumentar la síntesis proteínica, o anabolismo, mejora asimismo el rendimiento de los músculos ante el esfuerzo de alta intensidad. De hecho la leucina ha demostrado que actúa en el cuerpo como un mensajero, más que como un nutriente.

Sin embargo, el aminoácido básico no atraviesa fácilmente la barrera intestinal, mientras que las formas químicas en forma acetilada, o como un ester del grupo metilo lo hacen siempre, puesto que sortean el tubo gástrico y llegan a la circulación directamente. Por eso el LPC-X10 contiene leucina en forma acetil y metil ester.

Además de esas dos formas químicas de leucina, el ergocéutico contiene otros compuestos derivados de aminoácidos que también activan y aceleran la síntesis de nuevos tejidos musculares, con lo que los efectos son más profundos, como es la fenilalanina alafa cetoglutarato o la etil ester, que han demostrado en varios estudios muy serios como aceleran la proliferación celular.

Está claro que cuando se trata de buscar mensajeros musculares que incrementen las acciones de anabolismo, el número uno es la testosterona y esa es la segunda vía de acción del LPCX 10, activar la secreción de testosterona, porque esta hormona también aumenta la sensibilidad de sus receptores en los músculos.

Y también en este marco se ha usado los últimos descubrimientos de la ciencia. En concreto emplea dos moléculas de carnitina que han demostrado en un estudio de seis meses de duración realizado para comparar los efectos de la administración de testosterona undecanoato en comparación con dos nuevas formas químicas de carnitina, la propinol-L-carnitina y la acetil-L-carnitina administradas juntas, sus efectos sobre la potencia y la actividad sexual.

Los investigadores de este trabajo se sorprendieron al constatar que tanto la testosterona como las carnitinas mejoraron la función sexual en general, pero que éstas últimas demostraron producir mejores erecciones que la propia testosterona. Asimismo, mientras que la hormona produjo señales de efectos androgénicos negativos sobre la próstata, las carnitinas no.

Otro estudio realizado con estas dos mismas moléculas, demostró que la administración de estas carnitinas aumentó el número de receptores anabólicos en el tejido muscular y eso tiene una gran relevancia dentro del anabolismo, puesto que es precisamente la escasez de receptores anabólicos en el tejido muscular la razón de la falta de crecimiento, incluso en aquellos que emplean sustancias de síntesis para acelerarlo.

Todavía quiero subrayar otro estudio en el que se sometió a dos grupos a una actividad física muy extenuante y a uno se le administró este cóctel de aminoácidos, al final del ensayo en el grupo que recibió este cóctel no se apreció un descenso de los niveles de testosterona a pesar del agotamiento físico inducido por el sobreentrenamiento y la síntesis de proteínas se mantuvo elevada, incluso muchas horas después de la sesión. En cambio, en el otro grupo los marcadores del catabolismo imperaban a sus anchas.

Por consiguiente, es bastante acertado afirmar que el LPC-X10 también frena el catabolismo.

Por tanto, además de activar la liberación de testosterona, el LPC-X10 estimula la creación y sensibilización de los receptores anabólicos de los músculos y promueve su máximo rendimiento.

Future Concepts también ha querido ahondar en fomentar el máximo rendimiento muscular de alta intensidad y en este sentido el LPC-X10 contiene una nueva molécula que se forma mediante el enlace químico de glicina y L-arginina monohidroclórida con una sal de ácido alfa cetoisocaproico cálcico (glycine-L-arginine monohydrochloride-alphaketoisocaproic acid calcium) conocida ya por muchos culturistas por las siglas de G.A.K.I.C. y que en varios estudios ha demostrado que puede mejorar la fuerza casi instantáneamente gracias a que evita la acumulación del amoniaco y otros residuos que se forman en el músculo cuando este se ejercita a la máxima intensidad.

No es de extrañar pues, que los que lo prueban antes de entrenar reporten que conforme avanza la sesión se notan más fuertes y congestionados, luego se recuperan mucho mejor y sobre todo ganan más músculo de calidad.

Asegurar un crecimiento espectacular

Así que si os gustaría incrementar vuestro potencial constructor de músculo y además disponer de mayores niveles de energía para entrenar más duro y para construir más masa, entonces suplementaos con el aminoácido esencial leucina.

Tomad varios gramos por la mañana recién levantados y propiciaréis un entorno anabólico idóneo para que el desayuno actúe como periodo constructor de masa, la insulina actuará como transportador de nutrientes sin necesidad de la presencia de azúcar en la sangre.

Antes de entrenar, una hora antes, tomad una dosis de LPC-X10 y vuestras sesiones se convertirán en poderosos activadores del crecimiento muscular, en las que moveréis más peso que nunca y dispondréis de una capacidad para entrenar a alta intensidad casi inagotable. Además, los efectos en la fuerza y la resistencia los notaréis casi desde la primera toma.

Luego, después de la sesión tomad varios gramos más de leucina, junto con vuestro batido postentrenamiento para turbopropulsar vuestra capacidad de recuperación y de crecimiento muscular.

Ese protocolo os garantizará que la palabra “catabolismo” desaparecerá de vuestro vocabulario para siempre.