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Por:admin el de de

Aunque todos nos inclinamos a pensar que los alimentos frescos son siempre mejores alternativas que los en conserva y a veces puede que ese no sea el caso, puesto que las conservas en ocasiones son más cómodas e incluso una mejor forma para obtener algunos nutrientes muy valiosos, según se desprende de una conferencia presentada en Experimental Biology, 2012.

Investigadores de la Tuffs University, EEUU, condujeron un estudio consistente en evaluar el coste y la comodidad para obtener nutrientes clave de las distintas variedades de alimentos comunes, bien fuesen frescos, desecados, congelados o en conserva.

El resultado es que casi siempre los alimentos en conserva ofrecían más nutrientes clave a mejor precio y en una forma más cómoda de consumir.

Este estudio implicaba comprar, preparar y analizar en sus formas frescas, desecadas, congeladas y en conserva de alimentos tales como: maíz, judías verdes, setas, guisantes, calabaza, espinacas, tomates, peras, melocotones, judías pintas y atún.

Los alimentos se cocieron todos, de tal forma que se pudiese hacer una comparación exacta de sus valores nutricionales y se analizaron luego para determinar el coste que representaba obtener los nutrientes clave, como la proteína, la fibra, el potasio, las vitaminas A, C y el folato.

Tras el estudio se pudo constatar que por ejemplo es casi un 60% más caro obtener la misma cantidad de fibra del tomate fresco que del en conserva, además ese coste se incrementa si se tiene en cuenta la preparación del tomate fresco tarda mucho más que abrir la lata, aparte que su contenido en licopeno (un antioxidante) es muy superior.