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En esta breve sección habitual de la web solemos aprovechar para publicar algunos consejos que puedan interpretarse como una forma de contestación a esas preguntas que nos hacéis llegar por medio de e.mails que llegan a nuestra redacción con vuestras preocupaciones acerca del entrenamiento y de la alimentación. Aunque no podemos contestar a todos los correos electrónicos uno por uno, con la publicación de algunos consejos muchos de vosotros podéis encontrar respuestas válidas a esas dudas.
Esta vez hemos escogido los siguientes temas:
El ejercicio es superior al masaje para aliviar el dolor muscular
Desde hace siglos se ha venido utilizando el masaje como medio para aliviar el dolor muscular antes de una competición, así como antes de una sesión de entrenamiento. Ese dolor muscular conocido como agujetas (que es el resultado del esfuerzo físico), además de resultar molesto, puede impedir el rendimiento óptimo y por tanto ser un lastre para el progreso, e incluso un elemento contribuidor a las lesiones.
Durante décadas se ha venido practicando un masaje suave para aliviar y reducir las agujetas y uno más vivo y dinámico para aminorar las molestias y activar la circulación de cara a maximizar el entrenamiento o una competición. Pues bien un estudio reciente (Journal Strength Conditioning Research, 27,33522-3359, 2013) ha puesto de manifiesto que el entrenamiento con pesos ligeros o realizado con tensores es mejor que el masaje para aliviar temporalmente las agujetas y el dolor muscular.
Por consiguiente, si estáis muy doloridos de agujetas y debéis realizar una sesión de entrenamiento, o una competición, no lo hagáis nunca con los músculos muy doloridos, puesto que además de que vuestro rendimiento será muy inferior, corréis el riesgo de sufrir una lesión, y aunque el masaje puede aliviar parcialmente el dolor, los resultados serán mejores si efectuáis un ligero ejercicio de esa zona dolorida, pero de forma muy suave. No obstante, los resultados de ese estudio demuestran que con el ejercicio liviano las molestias desaparecen pero lo hacen temporalmente, durante 30-60 minutos, lo cual os permitirá sea entrenar o incluso competir sin el dolor muscular.
El entrenamiento del músculo braquial no sustituye al del bíceps
El bíceps constituye un músculo de referencia para todo culturista, hasta el punto de que para muchos su desarrollo global lo calibran por el tamaño de los bíceps, y como éste es el músculo más destacado del brazo, no es ninguna sorpresa que los culturistas tengan tanta vehemencia para entrenarlo.
Sin embargo, muchos cometen un gran error, cual es el de realizar movimientos para desarrollar el braquial pensando que éstos afectan directamente el bíceps, cuando eso no es exacto.

El braquial es un músculo que subyace bajo el bíceps y que cuando está plenamente desarrollado contribuye a dotar de mayor volumen al brazo, puesto que en cierta forma al crecer éste en cierto modo contribuye a ‘empujar’ hacia arriba al bíceps, pero no puede jamás proporcionar un gran relieve al bíceps, puesto que es un músculo plano que se encuentra en las capas internas del brazo.
Al braquial se le afecta cuando se efectúa la flexión de brazos (o movimiento llamado de curl) con las palmas de las manos mirando hacia abajo o al interior, con el agarre denominado de martillo. El problema para muchos es que resulta más cómodo y se puede mover más peso realizando los curl con mancuernas usando el agarre de martillo, de tal forma que casi sin darse cuenta acaban haciendo todos las flexiones con mancuerna con las palmas mirando al interior y eso afecta al braquial, pero mucho menos al bíceps, así que sus bíceps carecen de forma, grosor y de pico.
Si queréis afectar al braquial podéis emplear un ejercicio con agarre de martillo de tanto en cuando, pero para desarrollar bíceps realmente destacados, deberéis prestar suma atención a la supinación de las manos y a que éstas en todo momento estén mirando al techo. Así es como construiréis grandes bíceps.