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Sois muchos los que seguís enviando dudas en busca de información útil y aclaraciones que puedan ayudaros a progresar y por ello esperamos que con la publicación de algunos consejos podáis encontrar respuestas válidas a esas dudas.
Esta vez hemos escogido los siguientes temas recurrentes y que siempre están entre los que más controversia generan:

La amplitud del agarre en los jalones dorsales

Existe la creencia muy arraigada de que la amplitud del desarrollo del dorsal va en proporción directa con la del agarre, es decir con la separación de manos con que cojáis el maneral de la polea. Lamentamos informaros que no siempre la sabiduría convencional es acertada, como sucede en este caso. Habréis observado que muchos chicos en el gimnasio cogen la barra por los extremos, por las puntas finales convencidos de que esa es la forma segura de ensanchar los dorsales. Sin embargo, un estudio reciente (Journal Strength Conditioning Research, 28. 1135-1142, 2014) en el que se midió la activación de los músculos dorsales, los trapecios, los infraespinosos y los bíceps, con electromiografía, que es un sistema que mide la actividad eléctrica del músculo durante su contracción, se pudo constatar que la amplitud del agarre sobre la barra no tenía ninguna diferencia en la capacidad de activación de los músculos.
Por otro lado, los fisiólogos os dirán que el agarre muy abierto pone una tremenda tensión en la articulación del hombro, porque la abre en exceso, además de que acorta el recorrido del movimiento.
La conclusión es obvia: no separéis en exceso las manos cuando hagáis jalones dorsales porque puede ser más contraproducente que beneficioso.

¿Pesos libres o máquinas?

Esta es otra de esas dudas que asaltan a muchos asiduos al gimnasio, especialmente porque la práctica totalidad de estos nuevos centros aseguran que las máquinas son más efectivas y sobre todo más seguras para entrenar que los pesos libres, cuando en realidad lo que defienden son sus intereses y comodidad, hasta el punto que en muchos centros ni siquiera hay pesas y barras, porque no quieren verlas por los suelos. Pero la realidad es que las máquinas y los pesos libres no son lo mismo en absoluto, aunque se usen para trabajar un idéntico grupo muscular. Por razones obvias los pesos libres implican un mayor número de músculos puesto que además de levantar un peso hay que coordinarlo, equilibrarlo, etcétera, mientras que en una máquina basta con empujar, puesto que el movimiento discurre por un plano fijo que marca y guía el aparato.
Y por si fuera poco parece existir otra razón por la que los pesos libres son superiores para generar fuerza y tamaño muscular y es debido al sistema hormonal. Sabemos que hay hormonas que ejercen una fuerte actividad anabólica sobre los músculos, especialmente la testosterona y la hormona del crecimiento y en un estudio reciente (Journal Strength Conditioning Research, 28. 1032-1040, 2014) se ha podido comprobar como después de realizar una serie de sentadilla la liberación hormonal es superior a la medida después de una serie de prensa de piernas, incluso aunque la percepción de esfuerzo del atleta sea la misma.

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