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OPTIMIZANDO LA FUNCIÓN TIROIDEA

Por Al Wilson

¿Os gustaría minimizar el porcentaje de grasa corporal y maximizar el de músculo? ¿Y quién no? Puede que muchos de vosotros no sepáis que la clave de la composición corporal depende en gran medida de una pequeña glándula: la tiroides. Si optimizáis su funcionamiento os será muy fácil eliminar la grasa y construir músculo.

Tanto si sois un ‘guerrero del fin de semana’, un futbolista, un modelo, un atleta, o un culturista profesional, vuestra apariencia física depende, en gran parte, de una pequeña glándula llamada tiroides. Se trata de una diminuta glándula cuyo funcionamiento tiene un impacto muy importante sobre el cabello, la piel, los ojos y prácticamente sobre cada célula del cuerpo. Tanto si vuestro objetivo es convertiros en un monstruo de grandes músculos recortados, como si os basta simplemente con perder unos cuantos kilos, vuestro éxito dependerá del buen funcionamiento de la tiroides.

Varios son los factores que pueden funcionar mal y dejaros confundidos acerca de cómo poder perder esos pocos primeros kilos de grasa. El primer requisito para que vuestro cuerpo se libre de los excesos de adiposidad es que éste funcione bien desde el primer momento, es decir que el metabolismo actúe correctamente.

Si tenéis dificultades para eliminar el peso graso o atravesáis uno de esos puntos de estancamiento en que el físico no parece responder a nada, entonces ha llegado el momento de aprender cómo funciona la tiroides y el papel fundamental que desempeña en la composición corporal, porque numerosos problemas de salud son la consecuencia del mal funcionamiento de la tiroides, que puede conducir a problemas hormonales muy difíciles de detectar.

Por regla general los malos hábitos nutricionales pueden acabar provocando la disfunción de la tiroides.

Funcionamiento básico de la tiroides

La tiroides es una glándula pequeña con forma de mariposa que se halla localizada en la parte central e inferior del cuello y que apenas pesa algo más de 20 gramos. Recibe su información básica de la pituitaria y del hipotálamo, que son dos glándulas localizadas en el centro del cerebro. La pituitaria estimula la función de la tiroides mediante la producción de una hormona llamada hormona estimuladora de la tiroides (TSH, Thyroid Stimulating Hormona).

La tiroides produce dos hormonas que afectan a cada una de las células del cuerpo. Estas dos hormonas, la T3 (triiodotironina) y T4 (tiroxina) controlan vuestro metabolismo a nivel celular. La tiroides produce aproximadamente un 80% de tiroxina (T4) y un 20% de triiodotironina (T3). Los efectos de la T3 son muy poderosos y una muy pequeña cantidad ejerce unos efectos de gran calado sobre el metabolismo. La producción está controlada y regulada por la pituitaria, que actúa como termostato para detectar las concentraciones de T4 y de T3 en la circulación. Si detecta poca cantidad de hormonas tiroides en la sangre, elevará automáticamente su producción, y si detecta un exceso, la reducirá.

La STH estimula la glándula tiroides para absorber yodo y formar T4 y T3, pero la falta de este mineral conllevará la incapacidad para formar suficiente hormonas tiroideas. Pero existen otros problemas que impiden el normal funcionamiento de la glándula tiroides.

Factores que influyen en el funcionamiento de la tiroides

Actualmente los Centers for Disease Control (Centros de Control de las Enfermedades) de Estados Unidos indican que unos 20 millones de personas sufren algún tipo de disfunción tiroidea; puede que no sea una simple coincidencia que el país atraviese una epidemia de obesidad sin precedentes. Las gentes de todas las edades, razas y ambos sexos pueden sufrir problemas de tiroides. Existen distintas causas por las que se puede llegar a padecer disfunciones de tiroides.

Básicamente estas alteraciones se clasifican en dos modelos: hipotiroidismo (tiroides poco activa) e hipertiroidismo (tiroides hiperactiva), cualquiera de las dos tienen profundos efectos sobre el funcionamiento del organismo y la salud general, así como sobre la composición, y por tanto sobre el aspecto, corporal.

El hipotiroidismo produce cambios fisiológicos, como la falta de energía y aumento del sobrepeso. Otros síntomas incluyen el letargo, el estreñimiento, pelo y piel ásperos, voz más gruesa, intolerancia al frío, rigidez y contractura muscular, el síndrome del túnel carpiano y frecuentes y abundantes periodos menstruales, así como a largo plazo insuficiencia cardiaca y respiratoria, e incluso riesgo de cardiopatía isquémica.

El hipertiroidismo produce una pérdida acusada de peso, incluido el muscular, así como un estado de agitación o nerviosismo constante, entre otros muchos síntomas como hiperfagia (aumento desmesurado del apetito), dolor y/o calambres intestinales, mayor número de deposiciones diarias o diarrea, nauseas, vómitos. Diaforesis (excesiva sudoración), intolerancia al calor, pelo fino y quebradizo, aumento de la pigmentación, fatiga, debilidad muscular, ligero temblor. También taquicardia, palpitaciones, hipertensión sistólica, disnea de esfuerzo, así como ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, insomnio y despertar precoz, problemas de concentración, disminución del umbral del estrés, pero también oligo o amenorrea (disminución de la cantidad de sangrado o falta total de la menstruación) y disminución de la libido.

Se puede llegar al hipotiroidismo principalmente por una deficiente presencia de yodo en la dieta (un problema que según las autoridades sanitarias afecta a más de 100 millones de personas en el mundo) y que impide la formación de hormonas T4 y T3. También por problemas de tiroides originados en el parto, tiroiditis, que es una inflamación de la tiroides, que también puede producirse en un 8% de madres después del parto (pero es generalmente reversible espontáneamente en pocos meses), y por la tiroiditis Hashimoto, una enfermedad del sistema inmune que generalmente es hereditaria.

También pueden producirse problemas en el transporte de las hormonas a las células, así como que se produzca una disfunción en la conexión con los receptores y que por tanto éstos no pasen el mensaje, e incluso puede suceder que una vez la tiroides dentro de la célula no sea procesada correctamente. En algunos casos se ha observado un problema a nivel de la pituitaria y del hipotálamo que no producen las suficientes hormonas activadoras de la producción de tiroides.

El hipertiroidismo puede estar provocado por la enfermedad de Graves, que provoca que la glándula tiroides se vuelva hiperactiva y produzca excesivas cantidades de hormonas, también se conoce popularmente como bocio.

La detección de nódulos en la tiroides también comporta como efecto secundario la hiperactividad de la tiroides y derivar en bocio. La inflamación de la tiroides como consecuencia de la medicación hormonal y también la excesiva acumulación de yodo como resultado de su presencia en algunos medicamentos, tales como algunos jarabes para el resfriado. El abuso de estimulantes, así como las dietas muy prolongadas altas en proteínas y muy bajas en hidratos de carbono.

En resumen, el hipotiroidismo conduce al aumento del tejido adiposo (ganancia de peso) como consecuencia de la disminución del ritmo metabólico y la pobre combustión de las calorías.

En cambio, el hipertiroidismo, se caracteriza por una combustión desaforada de las calorías y degradación del tejido adiposo y del muscular (pérdida de masa magra) y riesgo de problemas cardiovasculares.

Sin embargo, las estadísticas demuestran que está mucho más propagado el hipotiroidismo que el hipertiroidismo, pero ambas anormalidades de la tiroides alteran la composición corporal y en cualquier caso son nefastas para el culturista.

Métodos naturales y eficaces de mantener activa la tiroides

La tiroides es la principal reguladora del ritmo metabólico y éste puede variar en respuesta a influencias externas tales como la alimentación o la actividad física, incluso la exposición breve a bajas temperaturas puede activarlo.

Un culturista que come varias veces al día ya está activando su metabolismo porque con cada ingesta de alimentos hay un incremento del gasto calórico específico.

El entrenamiento regular es otra forma, y muy eficaz, de dinamizarlo puesto que son numerosos los estudios que han podido constatar como el efecto activador del ejercicio se prolonga por espacio de varias horas después de haber concluido éste.

Este efecto es válido tanto para el entrenamiento cardiovascular como para el de pesas, aunque este último tiene a su favor otra ventaja añadida.

Ese factor de especial relevancia es la masa corporal limpia que genera, es decir la musculatura que se adquiere con las cargas, ya que el músculo al ser un tejido metabólicamente activo eleva las necesidades calóricas aun en estado de reposo. Dicho de otra forma, una persona con una mayor masa corporal magra necesita más calorías las 24 horas del día aunque no haga ejercicio, por tanto el músculo es intrínsecamente un activador metabólico.

Como culturista hay que buscar la utilización de la mayor cantidad de alimentos posible porque eso es sinónimo de crecimiento, y porque además de que aportan calorías, con ellos se obtienen los nutrientes necesarios para crecer.

Las dietas en las que se eliminan por completo los hidratos de carbono también inducen al hipotiroidismo, por tanto como mínimo hay que mantener una ingestión diaria de al menos 50 gramos. Una dieta excesivamente pobre en calorías también lleva a lo mismo, por eso es mejor aumentar el nivel de actividad que disminuir la ingestión de alimentos.

Está clínicamente probado que una dieta deficiente en yodo conlleva a una enfermedad conocida como bocio, que es el agrandamiento de la glándula tiroides, que se hipertrofia como consecuencia de trabajar constantemente forzada para paliar la falta de producción hormonal o hipotiroidismo.

La falta del aminoácido tirosina en la dieta es otro factor contribuyente a la disfunción de la tiroides, puesto que este aminoácido se utiliza como materia prima para la fabricación de la tiroxina (T4).

Una ayuda excepcional para regular la tiroides y eliminar la grasa

El uso de sustancias químicas como las hormonas tiroideas (levotiroxina) puede en un principio resultar eficaz para lograr la definición muscular, pero los riesgos son demasiado grandes, porque la utilización de ese tipo de prácticas puede alterar el metabolismo hasta tal punto que podríais necesitar medicación de por vida para mantener el normal funcionamiento de la glándula tiroides, ya que ante la presencia de hormonas sintéticas el organismo anulará su propia fabricación, de tal manera que al cesar de administrar tiroides sintéticas el cuerpo se encontrará sin ninguna producción, con los múltiples efectos secundarios que eso representa.

El campo de la nutrición ergogénica ha dado pasos de gigante desde la aparición de Future Concepts, porque sus investigaciones han sentado precedentes para la industria de la suplementación.

Este grupo de biólogos y trofólogos se ha caracterizado por centrarse en el estudio de las relaciones positivas que existen entre el plano de la inmunidad y el aumento de la masa corporal magra.

Esos estudios han permitido desarrollar unas fórmulas propias denominadas ergocéuticos, que configuradas con sustancias de origen nutricional tienen un fuerte calado metabólico.

Sus principios de acción se basan en fomentar que sea el propio organismo el que genere las condiciones idóneas para una mejor producción hormonal, así como activar el sistema inmune.

La creación del TH 101 es la mejor ayuda para optimizar la actividad del metabolismo y hacer que este funcione eficazmente.

En esta fórmula se reúnen ingredientes capaces de activar por distintas vías los mecanismos por los cuales el cuerpo construye músculo, reduce el catabolismo, elimina grasas y líquidos subcutáneos, evita la ansiedad por los dulces, bloquea la formación del tejido adiposo y mejora la producción de las hormonas tiroideas.

En concreto, en cuanto al tema que nos ocupa, a la activación de la tiroides y del metabolismo, un eje fundamental de este ergocéutico es la triada que fomenta la producción de hormonas tiroideas, compuesta por el aminoácido L-tirosina, el mineral cobre en forma quelada y un alga del grupo de las laminarias.

La tirosina sirve de material de base para, con la ayuda del cobre y mediante unos pasos químicos, la fabricación de tiroxina, la principal hormona de la tiroides. Pero esta glándula precisa del yodo para funcionar correctamente en la producción hormonal, y ese elemento en el TH 101 lo proporciona el Kelp, un alga del grupo de las laminarias, procedente de aguas profundas y frías del mar del Norte, muy rica en este mineral.

Pero posiblemente el componente más espectacular del TH 101 es la forskolina, un extracto vegetal derivado de la planta coleus forskohlii, originaria de la India, Tailandia, Borneo y del Golfo Pérsico y muy empleada en la medicina tradicional ayuverdica. Su ingrediente activo, la forskolina, ha demostrado en numerosos estudios que incrementa la producción de las hormonas tiroideas y estimula asimismo su liberación. También aumenta un agente químico muy importante, llamado AMP ciclíco que está implicado en asegurar que el mensaje hormonal de la tiroides sea transmitido al núcleo de la célula.

La singularidad de este compuesto es su capacidad para activar un segundo mensajero celular, la enzima adelinato ciclasa, que a su vez incrementa la producción de mono fosfato cíclico de adenosina (AMPc).

Al parecer con el aumento de la producción de AMPc en los tejidos se eleva la combustión de los ácidos grasos libres, así como la absorción de los nutrientes en éstos, y en particular en los musculares. Esto se traduce en una musculatura más firme y dura y el mantenimiento de la masa magra durante periodos de dieta estricta.

Recientemente se ha descubierto otra propiedad muy interesante para los culturistas de la forskolina, en concreto se ha observado que cuando se administra ésta los niveles de testosterona se elevan y en particular en forma libre, lo cual quiere decir que además de incrementar la producción de dicha hormona, actúa desuniéndola de la proteína transportadora con la que circula, la SHBG, la cual mientras sigue unida anula su actividad anabólica, puesto que esa molécula combinada es entonces demasiado grande para encajar en los receptores musculares.

Por consiguiente, los hombres de ciencia piensan que el incremento de la masa magra que suele observarse al consumir forskolina puede ser la consecuencia de dos efectos, el aumento de la disponibilidad de los nutrientes y un incremento en la actividad de la testosterona. Estas son acciones de gran importancia para modificar la composición corporal.

Otro bloque de peso del TH 101 es el formado por tres agentes muy populares como son la sinefrina, que se extrae de la cáscara de un tipo de naranja amarga, la cafeína obtenida del guarana y la naringina, que se obtiene de un tipo de pomelo tropical. La combinación de estos tres ingredientes botánicos posee la particularidad de acelerar el metabolismo por otro mecanismo, por medio del aumento de la temperatura corporal, y con ello también posibilita la eliminación de las grasas.

En realidad, la elevación de la temperatura permite consumir más calorías sin peligro de que se acumulen en tejido adiposo, ya que el metabolismo las quema para producir calor durante las 24 horas del día, incluso sin necesidad de actividad física.

La particularidad de la sinefrina es que actúa sobre los receptores adrenérgicos beta 3, que son los responsables de activar la lipólisis y la movilización de las grasas, pero sin afectar la presión sanguínea o la salud cardiovascular. Por tanto, la sinefrina lleva a cabo una de las funciones propias de la tiroides, aumentar el desacoplamiento en las células.

Los estudios y las pruebas en vivo demuestran concluyentemente que cada una de estas combinaciones de tres elementos son eficaces y funcionan en todos los que las han probado, ahora al combinarlas en una misma fórmula sus efectos son más intensos y notorios, porque, por ejemplo, la naringina ha demostrado en varios estudios que puede intensificar y prolongar las acciones de las metilxantinas, como es la cafeína, lo que se traduce en un efecto mayor y más prolongado de la mezcla de cafeína, sinefrina y naringina.

Otro elemento importante del TH 101 es el extracto de té verde, que contiene unas sustancias llamadas polifenoles catequinos capaces de regular a la baja el nivel de insulina y al alza el gasto calórico por medio de la oxidación de los ácidos grasos almacenados. Conviene destacar que el té verde también aporta algo de cafeína y que actúa en sinergia con el bloque anterior de ingredientes, por lo tanto es otro compuesto sinérgico que potencia aún más las acciones.

Por otro lado, con la adición al TH 101 del picolinato de cromo se aumenta la absorción de los nutrientes y la glucosa en las células musculares, al tiempo que disminuye su captación por los adipocitos.

Otro extracto excepcional aquí incluido es el ácido hidroxicitrico (HCA) que bloquea la enzima citrato liasa e impide al hacerlo la conversión de los azúcares procedentes de los carbohidratos en grasa corporal. Según se desprende de varios estudios realizados con este ingrediente además de bloquear la lipogénesis, también parece contribuir a aumentar la termogénesis y a disminuir el apetito, es decir que activa la degradación del tejido graso.

La gimnema silvestre es una planta con propiedades bastante únicas, ya que el ácido gimnico posee una estructura similar a la glucosa, por lo que puede ocupar sus receptores anulando así temporalmente el sabor del azúcar y por consiguiente evitando el ansia por los dulces, algo muy importante cuando se sigue una dieta de definición. Además la planta interviene en el metabolismo de la glucosa e impide la curva alta de insulina que puede conllevar al aumento de la grasa corporal.

Por último, el TH 101 incluye en su fórmula otra planta más, se trata de la conocida como diente de león (taraxacone oficinalis), posiblemente el diurético natural más potente que se conozca.

Con esta docena de ingredientes, que actúan entre ellos basándose en la fuerza de la sinergia, este ergocéutico se convierte en el preparado natural más eficaz que existe para regular el funcionamiento de la tiroides y de paso del metabolismo, lo cual os permitirá minimizar el tejido graso y maximizar el muscular.

Optad por lo seguro

Puede que estéis dejando la piel en el gimnasio siguiendo una rutina intensa y bien programada, además de llevar una dieta abundante y estricta y a pesar de todo vuestro cuerpo no responda como debería, de manera que ni ganáis la cantidad de músculo esperado ni os veis libres de esa capa grasa. Seguro que vuestro ritmo metabólico no funciona óptimamente, porque la tiroides no actúa a plena satisfacción.

Recordad que el organismo está preparado para corregir los desequilibrios de todo tipo, en especial las fluctuaciones hormonales.

Es cierto que la administración de hormonas tiroideas puede acelerar la eliminación de la grasa y fomentar la definición, pero también es cierto que el efecto de rebote cuando cese esa administración exógena os llevará a acumular mucho más tejido adiposo que antes. Y lo que es peor, si esa situación se mantiene mucho tiempo, corréis el riesgo de acabar hipotiroideos para toda la vida y además gordos crónicos.

Optad por las medidas naturales para mantener la tiroides activa y bajos niveles de grasa corporal.

En ese sentido, el TH 101 constituye una buena alternativa natural para regular al alza el metabolismo, dentro de las posibilidades propias y sin ningún efecto secundario a corto, medio o largo plazo.

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