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EN BUSCA DE BRAZOS PERFECTOS

Por Mel Bower

Todavía hay muchos bulos cuando se trata de estimular la hipertrofia muscular, el primero es que es imprescindible mover pesos enormes.

Parenthesis Devers ha descubierto otro camino y si os preguntáis si funciona, sólo tenéis que observar detenidamente las fotos que acompañan este artículo.

El hecho de necesitar mover pesas para generar la hipertrofia de los músculos predispone ya de por sí a pensar que es imprescindible usar cantidades ingentes de hierro para que los músculos crezcan. Y la teoría es correcta, pero no es necesario llevarla a los extremos, tanto es así que uno de los factores que impiden el progreso es precisamente el intento de usar pesos excesivamente pesados.

Muchos grandes campeones os dirán lo mismo, que con los años han aprendido a entrenar de forma que son capaces de estimular el crecimiento sin necesidad de emplear cargas desmesuradas. Ese es el caso de Parenthesis Devers.

“Comencé a entrenar pensando que cuanto más peso emplease mejor, con pocos días de recuperación. Seguía el principio de que más es mejor. Ahora mi objetivo principal es la concentración y el aislamiento, sintiendo el músculo que trabajo al 100%, buscando la congestión y la quemazón y luego descansando lo suficiente como para permitir la óptima recuperación y el crecimiento”.

En culturismo no todos los caminos conducen a Roma y hay tantos sistemas válidos como culturistas, pero de cualquier forma el enfoque de Parenthesis no es único, ni nuevo. Es cierto que hay muchos culturistas que defienden el uso y emplean pesos grandes, pero hay tantos otros que apuestan por la concentración y cargas menores. Y en los dos bandos hay especímenes de músculos grandes y poderosos.

Un gran deportista y culturista atípico

Parenthesis es un gran deportista desde que era un niño porque ha practicado toda su vida deportes, desde el fútbol americano, el atletismo, el baloncesto y el rugby, pero además viene de familia deportista, porque sin ir más lejos su hermana Gail Devers es una velocista y corredora de carreras de vallas olímpica. Su genética siempre ha sido fuerte y muscular y recuerda por ejemplo que antes del culturismo tenía el mismo tipo de morfología, sólo que pesaba 45 kilos menos, pero cuando jugaba al fútbol en el instituto ya tenía unos hombros anchos, un gran pecho, junto con piernas y gemelos grandes.

Parenthesis mide 1,72 metros y pesa 108 kilos fuera de temporada y unos 90 en competición. No obstante este hombre es atípico por varias razones, por ejemplo porque no tiene ni idea de cuáles son sus medidas porque no se las toma nunca. Él se guía por la imagen que le devuelve el espejo y no por la cinta métrica. Espera alcanzar los 100 kilos definidos, pero se pone esa meta como techo, porque a diferencia de otros que con su misma estatura pesan más de 120 kilos, él cree que con ese peso su proporción y simetría se estropearían.

Entre sus proyectos a corto plazo está convertirse en profesional en este mismo año y empezar programas para los niños en diferentes ciudades. A largo plazo espera retirarse con la satisfacción de saber que ha creado diversas compañías que han ayudado a otros.

Considera que el culturismo le ha permitido sobre todo entender como funciona el cuerpo humano y comprende mejor como reacciona éste a las distintas situaciones, y como es capaz de ajustarse a las necesidades puntuales, por ejemplo acelerando el metabolismo cuando ocasionalmente come en exceso. “Cómo el cuerpo te agradece que lo alimentes correctamente y sobre todo cómo responde a la energía”.

Un enfoque racional del culturismo

Sí, también Parenthesis en sus comienzos pensó que era necesario mover toneladas para hacer crecer los músculos. Es un error común y hasta lógico en un sentido, puesto que cuando no se tiene más experiencia ni otros conocimientos se parte de la base que si usando pesas los músculos pueden hipertrofiarse, entonces cuanto más grandes sean las pesas, más lo serán también los músculos. Pero no siempre es así.

Basándose en el mismo principio de pensamiento se deduce erróneamente que si tres series son productivas, entonces cuatro serán mejor que tres y cinco mejor que cuatro. Y se cae en la trampa de ‘más es mejor’.

Pero después de llevar 13 años bregando con los hierros, Parenthesis ha evolucionado y ahora tiene otra forma de ver el deporte.

“Yo creo que el aislamiento es la clave del entrenamiento fantástico. Yo puedo obtener más resultados de una única serie de aislamiento que otros con tres series. Una vez que he calentado correctamente, paso inmediatamente a mi peso máximo, sin dejar de cumplir siempre con el número de repeticiones que me haya marcado. Descanso muy poco y repito otra serie. Podría acabar una sesión en tan sólo 15 minutos. Por supuesto creo en el apropiado descanso, que he añadido a mi programa”.

Y Parenthesis añade, “El sueño es asimismo muy importante, pero también saber cuándo cogerse un día libre. Si por ejemplo me siento muy fuerte y lleno de energía un día dado puede que entrene dos grupos en esa misma sesión. Si me siento muerto, entonces me saltaré el entrenamiento, sin importar lo que esté planificado en el programa, porque sé que entrenaré mejor cuando vuelva a la sala de pesas”.

Y sentencia, “Aunque el entrenamiento con pesas es importante, la energía lo es TODO. Tengo una visión de la forma que quiero tener, de cómo hay que entrenar para conseguirla y de cuales han de ser las expectativas del entrenamiento. Si se hace correctamente antes de la sesión, nuestro trabajo ha concluido antes incluso de entrar en el gimnasio”.

Parentheseis enfatiza la importancia de la mentalización para canalizar los esfuerzos y del poder de la mente sobre el músculo. Él se concentra antes de acudir al gimnasio y ejecuta mentalmente los ejercicios que piensa realizar luego en la sala, de esa forma más tarde ante los pesos de verdad sabe exactamente qué tiene que hacer.

Su entrenamiento es, como él dice, del todo intuitivo y típicamente entrena un grupo por día, siguiendo esta distribución:

  • Lunes – Hombros
  • Martes – Pecho
  • Miércoles – Brazos
  • Jueves – Espalda
  • Viernes – Descanso
  • Sábado – Piernas
  • Domingos – Descanso o sólo cardio

Ahora la importancia que otorga a los distintos factores también ha cambiado… “Antes diría que el factor más importante es el entrenamiento, pero una vez que se ha conseguido un cierto volumen corporal, creo firmemente que la dieta y el ejercicio cardiovascular constituyen las herramientas más relevantes para lograr el mejor aspecto físico. Los suplementos son valiosos también, pero en mi caso he descubierto que mantener la ingestión de proteína elevada me ha ayudado a obtener mis mejores ganancias en masa”.

Y hablando de dieta, también aquí tiene sus propias opiniones. “Fuera de temporada el enfoque primordial de mi dieta es la proteína. Mi consumo diario de este macronutriente oscila entre los 300 y 450 gramos, y por lo menos la mitad de esa cantidad proviene de los batidos que tomo. Dejo que mi cuerpo dicte la ingestión necesaria de carbohidratos y de grasa, pero más o menos, los hidratos oscilan entre los 250 a 600 gramos, mientras que las grasas pueden llegar a los 100 gramos”.

“En mi dieta de precompetición sigue siendo el eje principal la proteína, consumiendo de 300 a 500 gramos diarios en función del total calórico. Los carbohidratos bajan a 300 gramos y luego, cuando faltan seis semanas empiezo a reducirlos gradualmente hasta que se quedan en 50 gramos las dos o tres últimas semanas. La inclusión de mucha fibra proveniente de los vegetales ha sido un gran paso para mí. Procuro consumir tres o cinco raciones al día durante las seis semanas antes de la competición”.

En busca de bíceps perfectos

Los miércoles son los días dedicados al entrenamiento de los brazos.

Parenthesis posee un desarrollo armónico y equilibrado en el que destacan los brazos y las piernas. Pero como es lógico él persigue la perfección y por eso entrena con ahínco para conseguir un mejor desarrollo. Como ya hemos tenido ocasión de ver, su enfoque del desarrollo difiere diametralmente del de la mayoría y él apuesta sobre todo por la concentración y el aislamiento. Por eso para cada grupo emplea varios ejercicios que afecten al músculo desde distintos planos y efectúa de tres a cuatro series de cada, con un número de repeticiones que oscilan de 12 a 20 en función del objetivo y el grupo muscular.

Por ejemplo, para las piernas o la espalda las repeticiones pueden llegar a las 18-20, mientras que para los brazos se pueden quedar en 12.

Los brazos constituyen una prioridad para muchos, que se esfuerzan por mover pesos grandes en busca de desarrollarlos, así que puede que el enfoque de aislamiento de Parenthesis constituya un revulsivo de crecimiento.

Nuestro protagonista aborda el entrenamiento de los bíceps desde un enfoque de aislar el músculo desde distintos ángulos y para ello utiliza diversos ejercicios.

El eje de su enfoque para los bíceps se centra en los ejercicios unilaterales, las altas repeticiones y muy poco descanso entre series.

Curl alterno sentado

Su primer ejercicio es el curl alterno. Se trata de un movimiento que permite entrenar cada brazo con gran intensidad y que afecta a la zona media del bíceps.

Lo efectúa sentado porque de esa forma se puede aislar más, evitando tirones de espalda ni balanceos, algo más probable cuando se hace de pie.

Parenthesis se concentra por completo en el brazo que ejecuta el movimiento, subiendo hasta arriba y apretando conscientemente en esa posición antes de regresar a la posición inicial, con el brazo estirado, sólo en ese momento inicia la repetición siguiente con el otro brazo, pasando ahora toda su concentración a ese otro bíceps.

Realiza tres series de 15 repeticiones con muy poco descanso entre ellas.

Los bíceps ya se ven llenos y vasculares.

Curl de concentración

Siguiendo su sistema de aislamiento, ahora prosigue con el curl de concentración, un ejercicio unilateral en el que como su propio nombre indica se puede ejercer un control total del movimiento.

Se sienta en el borde de una banca y separa bien las piernas para poder apoyar el codo del brazo que toma la acción contra el muslo de ese mismo lado. Estira el brazo casi por completo, sosteniendo la mancuerna y luego lo sube con fuerza hasta que el músculo está completamente contraído, aprieta entonces con fuerza, hasta sentir como se agarrota el bíceps, antes de volver a descender.

Sus ojos se centran en el músculo estirándose y contrayéndose y sigue repetición tras repetición, mientras la congestión es fenomenal. No necesita mucho peso para eso. Después de 12-15 repeticiones, pasa inmediatamente al otro brazo y así sucesivamente hasta completar tres series con cada brazo.

Curl de concentración en polea

Este es un ejercicio muy particular que he visto hacer a muy pocos culturistas aparte de Parenthesis. Muchos utilizan una polea baja para hacer un curl de concentración a un brazo, pero en este caso la diferencia principal reside en que no se utiliza la salida inferior de la polea, sino que se mueve para que el cable salga desde una altura media, o sea frontal.

Parenthesis se sienta en una banca y ancla el cuerpo apoyándose un poco hacia atrás sobre el otro brazo, de esa forma impide que la acción se inicie tirando hacia atrás del torso para generar impulso.

Una vez bien anclado y con la banca separada lo suficiente de la polea para generar la tensión necesaria, el movimiento se inicia con el brazo extendido y entonces éste se flexiona llevando el brazo hasta la altura de la frente, manteniendo el codo elevado, hasta la altura del hombro, condición indispensable para activar las fibras de la parte superior del bíceps.

Si Parenthesis no otorga demasiada importancia al peso empleado en los ejercicios, en este lo es menos, puesto que lo que realmente importa es la contracción de pico. En el punto final del ejercicio aprieta fuertemente el músculo para resaltar el pico del bíceps todo lo posible.

Curl en polea y con giro

Otro ejercicio poco habitual que forma parte de la rutina de Devers es un curl usando el cable de la polea baja y una cuerda. El atleta se aleja del aparato para crear una tensión inicial y desde la posición inicial con los brazos estirados, para al tiempo que los flexiona girar las muñecas hacia arriba, con las manos hacia atrás para recalcar la tensión en la zona interna del bíceps.

La mecánica es igual siempre, movimientos lentos, continuos, plena concentración y contracción en el final de cada repetición.

En función de cómo vaya la sesión, este movimiento lo hace al final y realiza entre dos o tres series de 12 repeticiones.

Curl con barra de pie

Este es para muchos el ejercicio básico para adquirir tamaño y por eso mismo lo hacen al principio de la sesión, cuando están frescos y llenos de energía para poder usar el máximo peso posible. Pero no es ese el caso de Parenthesis que lo pasa al final, cuando los bíceps están ya cansados y no necesitan grandes pesos para tener que emplearse a fondo.

Imaginaos al final con los brazos congestionados por los litros de sangre que han pasado por ellos, tener que tirar a tope de la barra.

La ejecución del ejercicio es pulcra y exquisita, sin balanceos ni tirones de espalda. Los brazos se mantienen pegados al cuerpo y con los codos siempre apuntando abajo. De sea forma sólo los bíceps realizan el levantamiento y se contraen con fuerza. Tres series de 12 repeticiones le generan toda la masa posible y una quemazón sencillamente indescriptible.

Curl de martillo a dos brazos

Curiosamente, uno de los pocos ejercicios que Parenthesis hace a dos brazos es el curl de martillo. No lo hace siempre y en ocasiones éste sustituye al curl en polea. También cuando hace este movimiento a dos brazos, mantiene las mismas constantes en su mecánica, brazos pegados al cuerpo, codos siempre hacia abajo, para que sean los músculos diana los que lleven a cabo el trabajo principal, es decir bíceps, braquiales y la parte superior de los antebrazos.

Desde luego, a los brazos no les queda más remedio que crecer después de semejante paliza, porque argumentos desde luego no le faltan.

¿Por qué no probar?

Parenthesis Devers no es un monstruo, pero sin duda su físico equilibrado le granjeará más de un triunfo en el futuro próximo. Ya ha estado dos veces a punto de obtener el carné de profesional, así que tarde o temprano lo conseguirá. No maneja pesos increíbles sencillamente porque no le hace falta para construir músculos grandes.

Si deseáis brazos más grandes poned en práctica el sistema de Parenthesis Devers: pesos moderados, series de numerosas repeticiones, mucha concentración y ejercicios de aislamiento.

Resultados competitivos

1996 USA 3º peso pesado ligero

1998 Nationals 2º peso pesado ligero

2005 Campeonato de San Diego 1º peso pesado

2005 Campeonato de Norte América 2º peso pesado

2008 Campeonato Nationals NPC 5º peso pesado