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Por:admin el de de

Los estudios para conocer las causas de enfermedades degenerativas del cerebro como el Alzheimer, la demencia senil y el Parkinson ocupan importantes esfuerzos de investigadores de todo el mundo. Cada día se conocen mejor los síntomas que ponen en marcha acciones para ralentizar su desarrollo, pero las causas todavía están por descubrir.

Una nueva línea de investigación sugiere que la falta de vitamina B12 podría evidenciar atrofia cerebral y más problemas con las habilidades del pensamiento y la memoria.

Estos resultados coinciden con los de otros estudios que señalan que el deterioro cognitivo se manifiesta junto con un descenso de vitaminas del complejo B, las más vinculadas al sistema nervioso y al cerebro. En concreto, es significativo el descenso de los niveles de vitamina B12. También están de acuerdo en que prescribir complementos no corresponde a una evidencia científica necesaria para protocolizarla. Sin embargo, alientan a seguir una dieta rica en esta vitamina y a potenciar su ingesta a través de menús saludables

El ser humano sintetiza la vitamina B12 en el colon (última porción del intestino grueso), pero por esta vía endógena el organismo no es capaz de obtener toda la vitamina que precisa a diario. Por este motivo, la dosis diaria del nutriente debe procurársela con alimentos de origen animal, como el hígado, los pescados y mariscos, los huevos, las carnes y, en menor cantidad, la leche y derivados. Con todos ellos, distribuidos en la dieta de manera equilibrada, se cubren las necesidades diarias. Por lo general, además, la manipulación culinaria no comporta pérdidas de porcentaje, salvo cuando se hierve la carne o el pescado durante largo tiempo.

La cocción disminuye hasta un 30% la riqueza vitamínica y este fenómeno es un inconveniente, ya que las personas mayores optan por este tipo de preparado más fácil de masticar. De hecho, estudios recientes confirman que la ingesta de pescado al horno o a la parrilla protege contra el deterioro cognitivo. Los expertos han encontrado mayor nivel de materia gris, crucial para la salud y la actividad cerebral, en personas que comían pescado al horno o a la parrilla (más que frito), sobre una base semanal de alimentación equilibrada, incluso tras tener en cuenta otros factores como la actividad física, la edad, el sexo y la educación

Hay que tener presente que las verduras, las frutas, las hortalizas, las legumbres y los cereales, base de una alimentación sana, no contienen B12. Se debe alcanzar la cantidad diaria necesaria de vitamina, en torno a los 2 microgramos al día, si bien no siempre es fácil mediante la alimentación, por eso un suplemento constituye una base de seguridad.