Síguenos
por la red        
Contacta con nosotros
93 729 25 56
De lunes a viernes
9:00 a 13:30 - 16:00 a 19:30 h
Por:admin el de de

072

EN 8 SEMANAS

Por Michael Sabaces

Se supone que el buen culturista ha de buscar la proporción y evitar que ninguna zona sobresalga o destaque por encima de las demás. Sin embargo, si hay un grupo que nadie considera nunca excesivamente grande, ese es el brazo. Jamás he oído a nadie quejarse de que sus brazos sean demasiado musculosos, sino todo lo contrario, casi todo el mundo piensa que necesitaría brazos más voluminosos.

Pero el tamaño de las extremidades superiores depende más del tríceps que del bíceps, tanto como que dos tercios corresponden al primero y sólo uno al segundo.

He aquí como conseguir unos tríceps impresionantes y por consiguiente unos brazos grandes y musculosos… ¡en tan sólo 8 semanas!

Todos flexionamos el bíceps cuando queremos mostrar el volumen del brazo, pero la realidad es que el tríceps ocupa las dos terceras partes de la parte superior del brazo. De manera que si el tríceps ocupa el doble que el bíceps, es lógico pensar en que el primero se ha de llevar más trabajo que el otro.

Es un tema que no admite discusión: el tríceps es el verdadero artífice del volumen del brazo. No solamente cualquier gráfica de anatomía o texto de fisiología lo corroboran, sino que basta con mirar la foto de cualquier campeón y veréis que la superficie que ocupa el tríceps es el doble de la del bíceps. Si observáis el brazo flexionado veréis que el bíceps forma esa bola característica, pero la abombada curva de la parte inferior es la que proporciona el volumen. Y si observáis el brazo de lado sucede lo mismo, el bíceps llega del hombro al antebrazo, pero representa una tercera parte, porque las otras dos las ocupa el tríceps, con esa forma de herradura en la cara lateral y ese tremendo abombamiento posterior del músculo que se puede apreciar por detrás. De hecho, es más espectacular el tríceps que el bíceps.

Por tanto, si queréis construir unos brazos poderosos, os aconsejo dos cosas: a) que os centréis en el desarrollo de los tríceps y b) que los entrenéis aprovechando el sistema de prioridad.

Si seguís los consejos que vienen a continuación podréis añadir al menos dos o tres centímetros al perímetro de vuestros brazos en tan solo ocho semanas.

La elección de los ejercicios: el primer paso

Básicamente hay dos tipos de ejercicios para trabajar los tríceps, los de aislamiento y los compuestos. Los primeros son aquellos que aíslan lo más posible los tríceps haciendo que la acción de mover el peso recaiga fundamentalmente sobre ellos, aunque en honor a la verdad hay que aclarar que el aislamiento total no existe, porque el cuerpo humano no está creado ni diseñado mecánicamente para funcionar así y por eso cuando cualquier músculo realiza una acción el resto de los demás apoya esa acción, eso sí, algunos movimientos reducen en mayor o menor grado esa ayuda.

En esencia, el tríceps es el extensor del brazo, por tanto el enderezamiento del codo depende exclusivamente de su contracción, y todo movimiento que implique la intervención de cualquier otra articulación distinta a la del codo afectará a otros grupos al margen del tríceps.

Así se conocen como compuestos los fondos, bien se ejecuten entre bancas, entre paralelas o en una máquina, y los presses de banca con agarre estrecho. En ambos casos intervienen en la acción varios músculos como son el pectoral, los deltoides y por supuesto los tríceps.

En los movimientos de extensión de brazo, en todos aquellos en que sólo se mueve el codo, la tensión muscular recae casi exclusivamente sobre los tríceps. Ejemplos de estos últimos son las extensiones en polea, con barra o con mancuernas, bien sean ejecutadas a uno o a dos brazos.

Los movimientos compuestos permiten el empleo de cargas muy superiores a las que pueden utilizarse en los de aislamiento, debido al concurso de varios grupos, lo que en teoría significa que los primeros son capaces de desarrollarlos más debido al mayor peso usado, pero hay que tener en consideración que ese peso está distribuido entre más grupos.

Nunca alcanzaréis el máximo desarrollo de un músculo si no lo aisláis para trabajarlo al máximo de su capacidad individual intrínseca. Por tanto, lo ideal es combinar ambos.

Una rutina infalible

Puesto que de lo que se trata, al menos durante un tiempo, es de darle prioridad a los tríceps para acelerar su crecimiento, la rutina que os recomiendo es una en la que los trabajéis dos veces por semana, la primera de forma prioritaria, al empezar la sesión llenos de energía y empleando los ejercicios básicos y compuestos, con cargas muy pesadas y técnicas de alta intensidad, para llegar hasta cada fibra, y la segunda a modo de bombeo después de haber trabajado el pecho en que ya intervienen indirectamente los tríceps, acabáis con ejercicios de aislamiento y congestión para inundar los tríceps de sangre y de nutrientes.

Después de cuatro semanas con este enfoque, las siguientes cuatro semanas cambiaremos el concepto al revés.

He aquí los dos ejemplos:

tabla_triceps

  1. No incluye las series de calentamiento. Haced las que consideréis necesarias, pero siempre a baja intensidad.
  2. Utilizad un peso que os permita alcanzar el fallo en el número previsto de repeticiones.
  3. En cada serie incrementad el peso y reducid las repeticiones (sistema de pirámide).
  4. Al final de las dos últimas series realizad 2-3 repeticiones forzadas.
  5. La última serie realizadla con el estilo descendente, reduciendo peso al llegar al fallo para proseguir haciendo más repeticiones. Efectuad dos reducciones de peso.

Las claves de la interpretación

Con estos prototipos de rutinas atacáis al tríceps los lunes, frescos y llenos de energía, de forma aislada y directa, afectando hasta la última de sus fibras y haciéndolas responder creciendo. Luego los viernes, después de días de descanso, vuelven a recibir de nuevo estimulación, esta vez más indirecta, tras el entreno de pecho donde actúan como colaboradores en los ejercicios propios del pectoral, pero también posteriormente con otros movimientos de los llamados compuestos, en los que los tríceps se ven asistidos por otros músculos para llevar a cabo su acción.

El resultado es que la parte posterior del brazo cobrará una fuerza y una magnitud hasta ahora desconocidas, añadiendo muchos centímetros al perímetro braquial y dotándolo de una apariencia impresionante.

En tan sólo ocho semanas lo comprobaréis.

Alimentación y recuperación

Algunos aseguran que por cada centímetro de más que acumulemos en los brazos es preciso ganar cinco kilos de peso corporal, es obvio que eso no es cierto, porque de serlo no habrían extremidades superiores de más de 50 centímetros en individuos de menos de 120 kilos y los hay en cuerpos que no llegan a los 100. Precisamente es el trabajo de especialización junto al de aislamiento los que han permitido que se puedan alcanzar medidas no hace mucho inverosímiles.

Lo cual no quiere decir que la alimentación no tenga mucho que decir en el desarrollo final que se puede conseguir.

Aunque los músculos están compuestos en un 70% de agua, el resto, es decir el tejido sólido lo componen los aminoácidos que se extraen de las proteínas que ingerimos, pero el glucógeno que es la forma en que el cuerpo reserva la glucosa procedente de los hidratos de carbono también se acumula en el músculo, por lo tanto la alimentación debe ser abundante en productos cárnicos, como la ternera, el pollo o el pavo, los pescados y los huevos, que son fuentes ricas en proteínas.

Los carbohidratos también constituyen una necesidad alimenticia pues de ellos derivamos la energía para entrenar, por lo que la dieta debe incluir arroz, patatas, pasta integral, cereales, legumbres, frutas y verduras.

En cuanto a las grasas éstas las obtendréis del aceite empleado en la preparación de los alimentos, o del aliño de las ensaladas, además de los frutos secos o de los pescados azules.

Dividid la ingesta alimenticia en varias pequeñas comidas repartidas homogéneamente durante el día en lugar de efectuar tres más copiosas y así os aseguraréis que el cuerpo dispone constantemente de nutrientes, además de que de esa forma es más fácil digerir y asimilar los alimentos.

Un mecanismo impulsor del crecimiento

Si os aplicáis a esa rutina de tríceps, descansáis los días establecidos en el programa y os alimentáis bien, seguro que ganaréis mucho músculo, pero todavía existe un “truco”para aumentar el tamaño de los brazos de forma espectacular: se trata de la hidratación celular.

Su eficacia está garantizada por su simplicidad, ya que se basa en que cuando una célula incrementa su contenido intracelular de agua no sólo aumenta de tamaño, como es lógico, sino que se producen una serie de cambios físicos y químicos que hacen que el músculo incremente su volumen de inmediato, al tiempo que sus niveles de fuerza literalmente se disparan.

Esos efectos no son atípicos si tenemos en cuenta que dos tercios del volumen de los músculos y también del peso corporal de una persona corresponden al contenido líquido, que se reparte en distintos compartimentos dentro del cuerpo.

La mayor parte, el 53% aproximadamente, se encuentra en el interior de las células, por eso se conoce como fluidos intracelulares, el agua localizada en el exterior se llama extracelular y comprende alrededor del 32% del total. El resto se encuentra repartido en las zonas intersticiales, es decir entre los tejidos, e intravascular, en el plasma sanguíneo, etcétera.

Por medio de la hidratación celular lo que se consigue es que la célula deje pasar agua del exterior hacia el interior de las paredes celulares, que son muy permeables, y el contenido intracelular aumente por la presión de los gradiantes osmóticos e hidrostáticos.

En términos simples significa que las células se ven de pronto mucho más grandes y ese aumento del volumen celular incrementa a su vez el tamaño del músculo e imprime una mayor fuerza de palanca a la hora de mover un peso y por consiguiente es posible manejar cargas superiores, lo que a medio y largo plazo contribuye a un mayor desarrollo muscular.

Además, los estudios han comprobado que cuando la célula incrementa su contenido acuoso se aceleran ciertas funciones internas, entre las que se encuentra la síntesis de nuevas proteínas, lo que equivale a acelerar el crecimiento.

Sin embargo, y aunque es evidente que beber agua ayuda a mantenerse hidratado, el simple acto de beber no significa que ese agua llegue al interior de las células de los músculos, ni mucho menos.

En cambio, existen varias sustancias que acentúan la hidratación celular en mayor o menor grado, pero existe una fórmula específica para hacerlo de forma muy sustancial, se trata de un ergocéutico de Future Concepts, el CRS 086.

Cuando un culturista lo consume experimenta un aumento rápido del peso corporal, que responde inicialmente al mayor contenido de agua celular. Ese mayor volumen acuoso se traslada al entrenamiento por una mayor capacidad para mover pesos más pesados y también por una mayor resistencia ante el esfuerzo.

Con eso se sientan las bases para potenciar la adquisición de más masa muscular pura.

Por un lado, al poder manejar más peso el estímulo de hipertrofia es sustancialmente mayor, lo que significa que los músculos cuentan con un incentivo más fuerte de crecimiento.

Por otro, la hidratación celular en sí promueve una aceleración de la síntesis de nuevas proteínas y lleva directamente al anabolismo muscular.

Por último, el mayor aumento del peso supone otro punto muy importante que es la transmisión a los centros de regulación del peso en el cerebro la magnitud de la nueva masa corporal, de manera que el organismo efectúa sus adaptaciones para aceptarla como su nuevo volumen.

Por eso el uso del CRS 086 tiene múltiples puntos positivos para romper la barrera del peso corporal y disparar las medidas de los brazos.

Todos sus ingredientes son sustancias que han demostrado en estudios científicos, tanto in vitro (en el laboratorio), como in vivo (en los atletas directamente), una gran capacidad para aumentar la hidratación celular.

En su composición se encuentran elementos que ayudan a llevar el agua al interior de las células, como la creatina, la ribosa, la taurina y la glutamina, potenciando además su absorción con ciertos aminoácidos, así como la llegada al interior celular con otros compuestos como la glucosa, el ácido lipoico, el picolinato de cromo, la vitamina C o los electrolitos potasio y magnesio.

Repasemos brevemente sus componentes y comprenderéis su eficacia.

El monohidrato de creatina es un elemento clave, por eso contiene por cada 100 gramos de producto diez de creatina. Esta sustancia ha demostrado de forma científica su eficacia para llenar de agua los músculos que se ven saturados de liquido intracelular y responden ganando potencia y masa.

En los últimos años se han efectuado cientos de estudios con deportistas para determinar su eficacia en el rendimiento físico y siempre con resultados positivos.

No obstante esta sustancia que se obtiene de forma exógena por medio de los alimentos de origen animal, ya que en realidad todo animal la precisa para su metabolismo muscular, o por los suplementos, también nuestro cuerpo la fabrica internamente a partir de los aminoácidos metionina, arginina y glicina.

Sin embargo, su grado de síntesis endógena no es siempre el óptimo para un deportista, pues depende de la presencia de estos aminoácidos esenciales para su producción, y eso no está siempre garantizado.

En el cuerpo el monohidrato de creatina se convierte en fosfato de creatina, la sustancia necesaria para reciclar el ADP, adenosin difosfato, en ATP, adenosin trifosfato, la unidad principal de energía de todas las células del cuerpo, en especial de las fibras musculares de contracción rápida que son las que nos permiten los movimientos explosivos.

Las fibras blancas, o de contracción rápida, son las más importantes para ganar tamaño puesto que además de ser las que poseen la mayor capacidad de crecimiento, son las implicadas en los esfuerzos máximos de corta duración, como el levantamiento de peso, las carreras de velocidad, o cualquier actividad que conlleve una sobrecarga muy pesada. Y estas contracciones han de ser breves precisamente por el agotamiento del ATP.

Cuando un músculo emplea el ATP para generar energía éste pierde una molécula de fosfato y se convierte en ADP, que por medio del fosfato de creatina recupera la molécula perdida y vuelve a convertirse en ATP para ser usado de nuevo.

De la rapidez con que el cuerpo sea capaz de regenerar el ATP dependerá la capacidad del músculo para efectuar un mayor o menor número de contracciones fuertes en situaciones límites de intensidad, como en una serie pesada. La creatina permite la regeneración casi inmediata del ATP lo cual faculta a un culturista a emplear más peso del habitual o bien a hacer más repeticiones con el mismo, ya que su umbral del agotamiento será mayor.

En cualquier caso, no cabe la menor duda de que cuando los músculos poseen mayores reservas de creatina estos son más fuertes y pueden crecer más.

Sin embargo, no siempre resulta obvio que la creatina ingerida llegue a donde tiene que llegar, a las células musculares, donde proporciona la fuerza y elementos hídricos para que la síntesis proteica se produzca.

Los estudios han puesto de manifiesto que la presencia de insulina resulta esencial para la absorción celular de la creatina.

Esta hormona responde directamente a la presencia de la glucosa en la sangre, por eso lo lógico es añadirla en suficiente cantidad a la creatina para lograr su máximo aprovechamiento.

Todos los carbohidratos se miden por la glucosa para determinar cual es su índice glucémico, o sea la capacidad de estimulación de la hormona en cuestión, el de ésta es de 100, de ahí que en el CRS 086 no se emplee ningún carbohidrato similar a la glucosa, sino 75 gramos de glucosa directamente.

Ya hemos visto que el ATP resulta absolutamente indispensable para las contracciones musculares de gran intensidad y que, tras perder una molécula de fosfato en la acción, éste se regenera gracias a la obtención de esa molécula, proceso en el que interviene la creatina. Sin embargo, por mucha creatina que esté presente en el organismo no es posible regenerar todo el ATP empleado de forma inmediata, sino que existe una regeneración a corto plazo y otra a más largo, de la que depende la recuperación total y disposición para volver a entrenar con intensidad.

El CRS 086 contiene dos gramos de ribosa porque es esta sustancia la que promueve la regeneración del ATP a medio y largo plazo, facilitando con ello un mejor rendimiento físico posterior.

Se trata de un azúcar simple que se encuentra en todas las células vivas y resulta esencial para producir ATP.

El cuerpo produce por sí mismo la ribosa, pero en casos de extremo desgaste muscular se precisa en mayor cantidad de la que el organismo es capaz de producir.

Hasta 72 horas son precisas para reponer por completo los depósitos de ATP agotados durante el esfuerzo. Sin la presencia suficiente de ribosa no es posible volver a rendir a igual intensidad.

Hasta hace poco la ribosa se empleaba estrictamente con los enfermos cardiacos para mejorar con su administración el rendimiento de las células fatigadas del corazón.

Los estudios científicos que se han realizado con atletas sin ser todavía numerosos, si han arrojado resultados muy satisfactorios, ya que ha quedado de manifiesto que los que emplean esta sustancia experimentan un considerable aumento de su fuerza y rendimiento y una más rápida recuperación de los nucleotidos de adenonina, que son los bloques que forman el ATP.

Future Concepts ha concebido el CRS 086 específicamente para generar un aumento considerable de la hidratación celular e incrementar la capacidad de trabajo intenso, por ello cada dosis, para un peso corporal superior a 80 kilos, contiene 10 gramos de creatina, pero puesto que está documentado que algunas personas son poco sensibles al monohidrato de creatina, Future Concepts ha utilizado cinco gramos de monohidrato junto con tres de creatina etil ester y dos de creatina alfa cetoglutarato (AKG), dos nuevas moléculas de creatina unidas a sales que aseguran su absorción. El CRS086 contiene 75 gramos de glucosa, que proporcionan la necesaria liberación de insulina, y dos gramos de ribosa, entre muchos otros ingredientes, como tres gramos de los aminoácidos metionina, arginina y glicina que constituyen la materia prima que precisa el organismo para fabricar por sí solo la creatina endógena.

Otro compuesto relevante es el ácido alfa lipoico, un poderoso antioxidante que además ejerce en el cuerpo acciones de tipo insulinicas, ya que por un lado incrementa la liberación de esta hormona y por otro actúa en el organismo como repartidor de los nutrientes, es decir que imita las acciones propias de ésta.

La incorporación de 300 miligramos a la fórmula, junto con el pinitol, otro agonista de la insulina refuerza aún más la absorción por parte de las células musculares de la creatina, la ribosa, los aminoácidos y de todas las sustancias presentes en ese momento en el plasma.

El picolinato de cromo es un mineral que favorece aún más esa captación de los nutrientes por parte de los músculos puesto que en diversos estudios ha quedado patente su capacidad para aumentar la sensibilidad a la insulina en las células musculares, a la vez que la reduce en las grasas.

Esta fórmula es excepcional, pero el CRS 086 contiene asimismo cinco gramos de glutamina, un aminoácido que juega un papel esencial en todos los procesos anticatabólicos y en los de hidratación y voluminización celular.

En ese mismo sentido la taurina es otro aminoácido con relevantes propiedades para incrementar la absorción de agua intracelular y con grandes capacidades de incrementar los niveles de energía muscular, especialmente en la nueva forma química etil ester, que es la utilizada aquí, por lo mismo que se añade la beta alanina y la betaina, compuestos específicos que posibilitan que los músculos experimenten un aumento extraordinario de su fuerza, resistencia, tamaño y densidad.

Tampoco hay que obviar la importancia de los importantes electrolitos que contiene la fórmula y que están involucrados en la osmolalidad y el flujo de agua al interior de las células.

El CRS 086 está diseñado para cubrir todas las exigencias químicas del entorno hídrico, por eso incluye el gluconato potásico, el fosfato cálcico dibásico y el óxido de magnesio, que junto con el ácido ascórbico, complementan el preparado.

Este ergocéutico es único para proporcionar a los músculos todos los elementos químicos para su recuperación, evita el catabolismo, acelera la reconstrucción de los depósitos de glucógeno así como del ATP y con el enorme flujo hídrico que proporciona inunda las células musculares haciéndolas hipertrofiarse como sólo es posible lograr con el CRS 086.

Os aconsejo diluirlo en agua y tomar una cuarta parte justo antes de entrenar para disponer de energía, otra cuarta parte la tomaréis durante la sesión a pequeños sorbos que mantendréis unos segundos bajo la lengua antes de tragarlos, y nada más acabar el entrenamiento tomáis el resto del batido, de esa forma aprovecharéis el drástico aumento de absorción que se produce en ese preciso momento.

Puede resultar aconsejable hacer otra ingesta por la mañana en ayunas durante la primera semana, con el fin de obtener un rápido aumento del peso corporal.

Tríceps impresionantes y brazos más grandes en 8 semanas

Seguid este programa durante ocho semanas, la opción A durante cuatro y la B durante otras cuatro y comprobaréis que vuestros tríceps tendrán mucho más que una hermosa forma de herradura para lucir.

Descansad lo suficiente, alimentaos bien y usad cada día el CRS 086, durante la sesión los días de entrenamiento y por la mañana los días de descanso.

Los efectos de toda esta sinergia contribuyen a un aumento extraordinario de la fuerza y del volumen como nunca habéis experimentado.

Para añadir centímetros de carne magra y construir tríceps impresionantes y brazos más grandes y fuertes no hace falta esperar años y años, ahora es posible conseguirlos rápido y fácil, en tan sólo ocho semanas gracias a la ciencia, y en concreto al CRS 086.