No hay productos
Precios con IVA incluído

Debido a las diferencias existentes entre sus estructuras químicas, los carbohidratos se metabolizan en glucosa a ritmos distintos. En relación al crecimiento, no todos los carbohidratos se comportan igual. Aprende a distinguirlos. Por ejemplo, el pan blanco, los refrescos, los zumos de frutas, los cereales procesados, las galletas y la repostería –alimentos a los que no renuncian algunos culturistas– se metabolizan rápidamente en glucosa, lo cual provoca la subida inmediata del nivel de azúcar en sangre y un pico de insulina. Cuando esto sucede, los aminoácidos no son asimilados con la misma eficacia por las células, se retienen más líquidos subcutáneos debido a la liberación de adrenalina, se agotan más rápidamente las vitaminas B, el nivel de energía baja y la facultad de concentración disminuye.
Procura que los carbohidratos que consumas sean complejos, o sea, lentos, por ejemplo: cebada, avena, fríjoles, alubias rojas y pintas, maíz, lentejas, guisantes, patatas blancas, arroz integral y blanco, arroz de grano largo, calabacín, boniatos, tomates, batatas, pan integral de centeno, mijo y pastas de arroz y de lentejas (mejor que de trigo).
Estos y otros carbohidratos deberán formar parte de cada comida, con excepción de los batidos de proteínas, que ya los contienen en sus fórmulas. Ten presente que el consumo simultáneo de más de un tipo de carbohidratos complejos maximiza la asimilación de aminoácidos, ya que hace descender aún más el nivel de glucosa, evitándose con ello la acumulación de grasa y favoreciendo la creación de músculo.
No hay productos
Precios con IVA incluído